Molins destaca el papel del pavimento en la rentabilidad de los gimnasios
El sector del fitness español afronta una nueva etapa de crecimiento. Según el I Informe Anual del Sector del Fitness en España, el mercado cuenta actualmente con 5.806 centros deportivos, 8,4 millones de usuarios y margen para la apertura de más de 900 nuevos gimnasios en los próximos años. Es por ello por lo que desde Molins ponen el foco en un aspecto que consideran determinante para la rentabilidad de estas instalaciones: la elección del pavimento.
Desde el área de Construction Solutions de la compañía señalan que el suelo constituye un elemento operativo que influye directamente en la durabilidad, el mantenimiento y la eficiencia de cualquier centro deportivo. Más allá del acabado estético, debe soportar impactos continuos, maquinaria pesada, humedad, limpieza intensiva y un elevado tránsito de usuarios.
Molins destaca que una correcta elección del pavimento en instalaciones deportivas aporta un acabado cuidado y funcional, además de garantizar resistencia y durabilidad.
La importancia de elegir el sistema adecuado
Según explican desde Molins, cuando el pavimento no responde a las exigencias reales de uso pueden aparecer fisuras, deterioro de juntas, superficies resbaladizas o problemas de limpieza que incrementan los costes de mantenimiento y reducen la vida útil de la instalación.
Además, estas incidencias pueden obligar al cierre temporal de salas de entrenamiento, vestuarios o zonas de actividad para realizar reparaciones, con el consiguiente impacto sobre la operatividad del centro y la experiencia de los usuarios.
Por ello, los expertos de la compañía consideran que la inversión en materiales debe analizarse desde una perspectiva de ciclo de vida, teniendo en cuenta no solo el coste inicial, sino también su capacidad para minimizar intervenciones de mantenimiento, evitar paradas operativas y mantener las prestaciones del espacio a lo largo del tiempo.
Prestaciones diferentes para cada área del gimnasio
Cada espacio de un centro deportivo requiere soluciones específicas. Las salas de peso libre necesitan pavimentos capaces de soportar impactos continuos y maquinaria pesada, mientras que las zonas de entrenamiento funcional o crossfit demandan superficies continuas, fáciles de limpiar y con propiedades antideslizantes.
En vestuarios, duchas y áreas de spa, la prioridad pasa por garantizar la resistencia frente a la humedad y evitar filtraciones, mientras que en salas destinadas a yoga, pilates o actividades dirigidas cobran especial importancia el confort térmico, la amortiguación de la pisada y el comportamiento acústico del pavimento.
Desde la compañía puntualizan que abordar esta decisión desde la fase de proyecto o durante una reforma permite adaptar la solución al uso previsto de cada espacio, reducir las necesidades de mantenimiento y prolongar la vida útil de la instalación. En este sentido, destacan las ventajas de los sistemas continuos por su capacidad para minimizar puntos débiles, facilitar la limpieza y responder a las exigencias específicas de las distintas zonas del gimnasio.
Juan Antonio Reyes, jefe de Ventas de Flooring en Construction Solutions de Molins, considera que la evolución del sector está elevando el nivel de exigencia de las nuevas instalaciones deportivas.
“El sector del fitness está creciendo, pero también está entrando en una fase más exigente. La rentabilidad no depende solo de abrir nuevos centros, sino de que esos centros funcionen bien, duren más y mantengan una buena experiencia de usuario con el menor número posible de interrupciones. Ahí los materiales constructivos tienen mucho que decir”.

























