Las claves de la cocción a presión de Fissler: precisión, eficiencia térmica y sostenibilidad en la cocina actual
Materiales y distribución eficiente del calor
La calidad de los materiales es uno de los principales factores que determinan el rendimiento y la durabilidad de una olla a presión. El cuerpo de acero inoxidable ofrece resistencia, estabilidad y facilidad de mantenimiento, mientras que una base diseñada para distribuir el calor de manera uniforme contribuye a aprovechar mejor la energía y mantener unas condiciones de cocción constantes.
También es importante tener en cuenta la compatibilidad con las distintas fuentes de calor, incluida la inducción.
Control preciso de la presión y seguridad
Poder adaptar la presión al tipo de alimento permite conseguir mejores resultados, evitar cocciones excesivas y preservar los nutrientes. Mientras los niveles más suaves resultan adecuados para ingredientes delicados, una mayor presión facilita la preparación de carnes, legumbres o guisos en tiempos reducidos.
A ello se suman los sistemas de cierre, indicadores de presión y mecanismos de despresurización, elementos esenciales para facilitar un manejo intuitivo y seguro de la olla a presión.
Vitavit Premium y Vitaquick: dos propuestas para distintas necesidades
Fissler aplica estos principios en sus gamas de ollas a presión Vitavit Premium y Vitaquick, ambas fabricadas en Alemania.
Vitavit Premium incorpora cuatro niveles de cocción, incluida una función de cocción al vapor sin presión, y una válvula con sistema visual tipo semáforo que permite controlar el proceso de forma sencilla. Su base CookStar favorece una distribución uniforme del calor, mientras que la superficie Novogrill permite dorar o sofreír los ingredientes antes de iniciar la cocción a presión.
Por su parte, Vitaquick dispone de dos niveles de cocción e integra elementos como indicador de bloqueo, escala interior para líquidos y función de despresurización. Su base Superthermic favorece una distribución homogénea del calor y es compatible con todo tipo de cocinas, incluida la inducción.
Los cuerpos de ambas gamas están fabricados con hasta un 90% de acero inoxidable reciclado, aunando durabilidad, eficiencia y tecnología para facilitar una cocción precisa en el día a día.











