Luz, sombra y espacio en el Hotel Encanto
El Hotel Encanto, situado en Colinas de las Brisas (Acapulco, México), ha sido reconocido como uno de los mejores resorts del mundo. Este proyecto, una colaboración entre el arquitecto Miguel Ángel Aragonés y el arquitecto Gustavo Avilés, refleja la íntima relación entre luz, sombra, y espacio.
El diseño arquitectónico del Hotel Encanto, realizado por Miguel Ángel Aragonés, está influenciado por la arquitectura emocional, que deja atrás los excesos de detalles y el exagerado funcionalismo para que los elementos arquitectónicos expresen y generen una respuesta emocional.
Aragonés ha diseñado un edificio de volúmenes blancos, que se convierte en el lienzo sobre el cual, tanto en el día como en la noche, el diseño lumínico del arquitecto Avilés toma vida. El proyecto experimenta con el principio de una arquitectura absolutamente blanca y la dinámica que se desenvuelve, tanto con la luz natural, como con las posibilidades artísticas y creativas de composición cromática que ofrece la luz artificial.
Durante el día, se revela una gama de blancos y grises generados por la luz y las sombras que proyectan los volúmenes del edificio. El espacio despliega formas geométricas, líneas y puntos que articulan los recorridos y generan una sensación de transición.
Luz y color para crear atmósferas
Durante la noche, el edificio de lineas limpias se convierte en materia sobre la cual se pinta con luz y color para crear atmósferas. Las luces que inundan el interior del hotel varían desde colores cálidos hasta colores fríos, pasando por todo el espectro cromático. Desde el exterior la apariencia de cubos luminosos se entretejen en un tapete multicolor. Como comenta Gustavo Avilés, “en el Hotel Encanto las fachadas de las habitaciones son cubos de color, un collage muy divertido; estos juegos de luz generan una estética con una dosis de actitud que inspira”.
El color se convierte en elemento y herramienta para construir percepciones tanto físicas como emocionales. Se han realizado aplicaciones creativas de la luz, basadas en el concepto de CMYW (cyan, magenta, yellow, white), que permite una cuidadosa selección de temperaturas de color de las fuentes de luz y la dinámica de un sistema de control totalmente programado. Tecnología avanzada de LED, fluorescencias de temperatura cálida con ahorro de energía, incandescencias de baja intensidad y aditivos metálicos con corrección de color hacen alquimia con los elementos arquitectónicos para generar colores, y que estos nos sugieran sabores, aromas y sonidos.
Iluminación premiada por la IALD
El Hotel Encanto ha sido reconocido por la IALD (International Association of Lighting Design) con un Award of merit (Premio al mérito) en el Annual International Lighting Design Awards de 2011. Desde 1983, estos premios reconocen proyectos que demuestran un logro estético significativo apoyado por conocimientos técnicos y diseño sostenible. El jurado, formado por profesionales del diseño de iluminación, arquitectos y diseñadores de interior, ha reconocido al Hotel Encanto en su última edición por su notable balance en el uso de la luz de color, asumiendo el riesgo de que ésta pueda mostrarse muy simplista o que, por el contrario, sea un elemento de saturación.
“La luz es como la sal, un ingrediente necesario en la vida; si agregas sólo un poco, no se notará, y si pones mucha, se arruinará”, comenta Gustavo Avilés.
Créditos
Arquitectos: Rafael y Miguel Ángel Aragonés
Iluminación: Lighteam Gustavo Avilés S.C.
Ubicación: Acapulco Guerrero, México.
Más información: www.hotelencanto.com.mx
Sobre el Hotel Encanto
A continuación, reproducimos en iCandela algunas declaraciones que Gustavo Avilés ha realizado sobre el Hotel Encanto en diversos artículos:
“La arquitectura se pone al servicio de las emociones. Este principio nos guió a generar atmósferas que le quitan lo plano al edificio y nos hacen saber cuál es su aroma, su sonido y hasta su sabor”.
“Un hotel se convierte en una casa-habitación transitoria y la iluminación de una residencia puede ser un factor de unión o separación. Para iluminar estos espacios consideramos que son sitios en los que se vive diario, y la luz debe dar sorpresas para romper la monotonía”.
“En el Hotel Encanto las fachadas de las habitaciones son cubos de color, un collage muy divertido; estos juegos de luz generan una estética con una dosis de actitud que inspira”.
“Estos muros, que yo llamo reflectores secundarios, rompen la luz y la vuelven como un spray, la vaporizan para dejarla pasar a todo el espacio”.
“En los pasillos hicimos algo similar solo que los muros reflectores están afuera y meten la luz, así que no sabes de dónde viene, es una luz indirecta que autoilumina la arquitectura. Cada color tiene un significado”.
“En este ejercicio arquitectónico la luz opera libremente. Si tenemos un ámbito cuadrado, la luz se transforma en espiral, el objetivo es que la iluminación no sea paralela a los muros, los pasillos, las columnas”.
Más información:
http://www.lighteam.eu/
Lee el Blog de Gustavo Avilés en iCandela.com




