Nedgis destaca cuatro tendencias clave en iluminación que se mostraron en Maison&Objet 2026
París volvió a encender el radar del interiorismo con Maison&Objet, una edición que se celebró del 15 al 19 de enero marcada por 'un pasado que revela el futuro', un lema que pone el foco en raíces, artesanía y excelencia. Según Nedgis, la iluminación en esta edición se ha orientado hacia lo sensorial y táctil. Las superficies reflejan, los minerales suavizan, los colores envuelven y los acabados artesanales transmiten historias, creando un recorrido visual y emocional dentro del espacio.
En esta edición, la iluminación dejó de ser un elemento meramente funcional y se convirtió en protagonista sensorial y narrativa del espacio. Según la firma, los materiales y acabados marcan el pulso de esta tendencia: cada superficie, color y textura cuenta una historia, invita a tocarla y transforma la percepción del ambiente. Desde la sofisticación del aluminio hasta la calidez del rojo burgundy, pasando por la sutileza del alabastro y la expresividad de la cerámica, la luz se convierte en un lenguaje capaz de organizar, emocionar y dar carácter a cualquier interior.
Estas cuatro tendencias reflejan la búsqueda de experiencias más humanas, táctiles y memorables dentro del diseño contemporáneo:
1. Aluminio: el básico sofisticado
El aluminio se consolida como un material esencial en interiores contemporáneos. Pulido, cromado y casi espejo, es capaz de capturar y duplicar el entorno, reforzando la geometría y el carácter gráfico del espacio. Su presencia permite que la luz no solo ilumine, sino que organice y marque el ritmo del ambiente, aportando precisión y sofisticación a los espacios de trabajo o domésticos.
2. Alabastro: luz filtrada y discreta
Como contrapunto, el alabastro aporta suavidad y discreción. Su luz filtrada genera atmósferas reposadas, ideales para baños, pasillos o rincones de lectura, donde se busca un lujo más íntimo y silencioso. La materialidad del alabastro permite crear ambientes acogedores sin deslumbrar, con un efecto casi arquitectónico que define el espacio desde la calma.
3. Rojo burgundy: calidez y carácter
El rojo burgundy funciona como un acento cromático profundo y elegante. Aplicado con moderación en lámparas de sobremesa o aplique, aporta calidez y carácter a la estancia sin saturarla. Esta tendencia se centra en el detalle y en la capacidad del color de generar emociones, aportando un gesto decorativo que transforma la percepción del espacio.
4. Cerámica: textura y narrativa artesanal
Finalmente, la cerámica recupera protagonismo en la iluminación. Con esmaltes, volúmenes y halos de color, estas piezas evocan un trabajo artesanal y convierten paredes y superficies en pequeños lienzos decorativos. La cerámica aporta textura, expresividad y un toque humano a los espacios, reforzando la narrativa material que caracteriza a la iluminación contemporánea.
Nedgis subraya que estas cuatro tendencias reflejan cómo la iluminación actual combina funcionalidad, experiencia sensorial y expresión artística, colocando el material y su historia en el centro del diseño interior.
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