Los astilleros privados españoles resisten con 64 pedidos y un fuerte impulso a la actividad industrial
Periodista especializada en industria naval, jardinería y farmacia · Interempresas Media
01/07/2026
La industria naval privada de carácter civil en España mantiene un sólido pulso industrial, logrando amarrar una cartera global de 64 pedidos uniformes a lo largo de los últimos dos trimestres analizados. Los datos oficiales publicados por el Ministerio de Industria y Turismo —que abarcan el balance consolidado del año 2025 y el desglose del primer trimestre de 2026— confirman un escenario dual de notable resiliencia estructural. Mientras que el mercado internacional experimentó una visible desaceleración del 53% en toneladas de arqueo bruto compensado (CGT) a comienzos de 2026, los astilleros nacionales supieron compensar el bache mediante una reactivación sobresaliente del mercado interno y un incremento en el ritmo de botaduras y entregas en grada, el cual creció por encima del 100% interanual.
El balance consolidado de 2025
El año 2025 cerró sus libros de contabilidad naval con un total de 24 nuevos contratos firmados por las factorías españolas. En términos volumétricos, estas nuevas adjudicaciones se tradujeron en 66.246 toneladas de arqueo bruto (GT) y 136.281 toneladas de arqueo bruto compensado (CGT), una unidad que mide de forma más precisa la carga real de trabajo tecnológico. Si se compara con el ejercicio previo (2024), la contratación acusó ligeras caídas: un leve -2% en GT y un -10% en CGT.
El auténtico pulmón del negocio a lo largo de 2025 fue el mercado exterior. La exportación acaparó 18 de los 24 nuevos barcos (representando 51.884 GT y 109.272 CGT). Por su parte, la demanda de armadores nacionales apenas aportó 6 unidades contractuales, equivalentes a 14.362 GT.
Desde la perspectiva tipológica, el sector demostró una clara especialización hacia los buques mercantes avanzados de carga o pasaje, que sumaron 22 unidades sobre las 24 totales, dejando el segmento de los pesqueros en un plano secundario de apenas 2 unidades contratadas (una nacional y otra extranjera).
Al concluir el mes de diciembre de 2025, la cartera acumulada total se situó en 64 unidades, con una representatividad de 154.441 GT y 333.917 CGT. La distribución de esta cartera mostraba una dependencia internacional extrema, ya que 51 de los 64 barcos en cartera estaban destinados a la exportación (263.150 CGT), frente a solo 13 unidades para el pabellón español (70.767 CGT).
Actividad contractual. Fuente: Boletín informativo trimestral. Construcción naval. Abril 2026. Ministerio de Industria y Turismo.
El arranque de 2026
La llegada del primer trimestre de 2026 trajo consigo un fenómeno estadístico singular. La cartera de pedidos de España se congeló de forma milimétrica en las mismas 64 unidades contabilizadas tres meses antes. No obstante, el tonelaje compensado de dicha cartera sí experimentó un incremento positivo, elevándose hasta los 338.648 CGT (un 9% más que los 309.464 CGT que se registraban en el primer trimestre de 2025).
Sin embargo, el motor de la nueva contratación sufrió una fuerte mutación estructural. Entre los meses de enero y marzo de 2026 se firmaron 7 nuevos contratos, exactamente la misma cifra en unidades que en el primer trimestre de 2025. El problema emergió en el tonelaje asociado: de los 48.921 CGT contratados en la primera fracción de 2025 se pasó a 23.033 CGT en 2026, suponiendo una contracción del 53% en CGT (-61% en GT).
Esta marcada desaceleración se debió íntegramente al comportamiento de los armadores internacionales. La exportación en el primer trimestre de 2026 cayó a mínimos históricos en la serie reciente, sumando apenas 3 buques mercantes con 8.824 GT y 17.541 CGT (un hundimiento del 65% en GT y del 63% en CGT en la comparativa interanual).
El rescate del mercado nacional
La nota positiva del inicio del ejercicio 2026 la dio el mercado doméstico. Ante la parálisis exterior, el armamento español salió al rescate de las gradas nacionales con la firma de 4 buques mercantes de carácter local (1.098 GT y 5.492 CGT). En términos estadísticos, estas cifras supusieron un incremento absoluto del 334% en GT y del 286% en CGT respecto al primer trimestre del año anterior, equilibrando la balanza de pedidos y salvaguardando la estabilidad de la cartera global que ahora suma 15 buques nacionales en espera.
Acelerón en entregas y botaduras
Si los indicadores puramente contractuales de principios de 2026 mostraron ciertos síntomas de enfriamiento internacional, la actividad a pie de grada dentro de los astilleros privados reflejó una tendencia radicalmente opuesta, caracterizada por la aceleración en la culminación de proyectos.
En el cómputo general de todo el año 2025, las factorías navales completaron 28 puestas de quilla (el inicio físico del barco), 23 botaduras (la flotación por primera vez) y 19 entregas definitivas tras superar con éxito las pruebas oficiales de navegación. Pese a este flujo continuo, el Índice de Actividad Ponderada del año 2025 —un indicador sintético del Ministerio que calcula el volumen global de trabajo en talleres— experimentó un decrecimiento del 18% respecto al año 2024, acumulando un total de 100.083 CGT a lo largo de los doce meses.
El panorama industrial cambió sustancialmente durante el primer trimestre de 2026:
Puestas de quilla: Experimentaron un descenso, pasando de las 9 unidades registradas a comienzos de 2025 a 6 unidades en el primer trimestre de 2026 (7.799 GT y 21.560 CGT), lo que se traduce en una merma del 28% en términos de CGT.
Botaduras: Vivieron un despegue notable del 76% en CGT, con 6 buques flotados en el trimestre que totalizaron 9.522 GT y 23.029 CGT.
Entregas definitivas: Fue el indicador más destacado del arranque de año, cosechando un incremento del 108% en CGT. Los astilleros españoles pusieron en manos de sus armadores un total de 7 buques finalizados (5.752 GT y 18.302 CGT).
Gracias al fuerte impulso de las botaduras y los barcos terminados, el Índice de Actividad Ponderada de la construcción naval creció un 33% en CGT durante el primer trimestre de 2026, alcanzando los 21.480 CGT frente a los 16.193 CGT anotados en el mismo tramo temporal del año precedente.




















