El Informe de Seguridad Nacional 2025 alerta de la sofisticación criminal en el mar
Periodista especializada en industria naval, jardinería y farmacia · Interempresas Media
22/06/2026
El espacio marítimo internacional consolida un regreso paulatino a la normalidad en sus tarifas comerciales tras un periodo de extrema volatilidad. Así lo detalla de forma pormenorizada el ‘Informe Anual de Seguridad Nacional 2025’, un documento estratégico clave elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional del Gabinete de la Presidencia del Gobierno. No obstante, este exhaustivo análisis oficial advierte de que la seguridad de las aguas españolas e internacionales sigue amenazada por las maniobras híbridas de Moscú mediante buques clandestinos, el persistente riesgo de sabotaje a las infraestructuras de cables submarinos y la creciente sofisticación del narcotráfico transoceánico.
El espacio marítimo internacional respira con mayor alivio, pero mantiene encendidas todas las alertas. El ‘Informe Anual de Seguridad Nacional 2025’ constata un escenario de ‘corrección’ y de progresivo descenso en las tarifas globales de flete de contenedores. Tras un convulso periodo marcado por la inseguridad endémica en el Mar Rojo, las páginas del dossier elaborado por el Gabinete de la Presidencia destacan que el anuncio del movimiento hutí el 12 de octubre de 2025 —en el que se comprometió a detener los ataques contra buques mercantes tras la tregua firmada por Hamás e Israel— ha permitido estabilizar un mercado clave para la economía global. Los fletes marítimos, que llegaron a promediar picos históricos de 10.361 dólares en 2021 y repuntaron a 5.552 dólares en 2024, han bajado hasta los 1.800 dólares en 2025, según las tablas estadísticas recogidas en la documentación oficial.
Sin embargo, esta aparente normalización comercial contrasta con desafíos geopolíticos de primer orden expuestos en el texto. En el centro de las preocupaciones del Estado se sitúa la denominada ‘Flota Fantasm’ rusa, compuesta por buques cisterna dedicados al transporte clandestino de hidrocarburos de origen ruso, iraní o venezolano que eluden las sanciones internacionales y los mecanismos de limitación de precios de la energía. El ‘Informe Anual de Seguridad Nacional 2025’ subraya que en España la actividad de estos barcos es especialmente intensa en aguas próximas al archipiélago canario, en el mar de Alborán y en el Estrecho de Gibraltar. Basándose en datos aportados por el Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima (COVAM), el informe gubernamental alerta de que la presencia de buques rusos en los entornos de las costas canarias se ha quintuplicado, detectándose una media semanal de 50 embarcaciones en las listas de sancionados por la Unión Europea. Ante la dificultad legal de actuar contra ellos en alta mar, el Departamento de Seguridad Nacional expone la necesidad de intensificar la vigilancia sobre gasoductos, puertos y fondeaderos mediante patrullas oceánicas y el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE).
Vulnerabilidad bajo el mar: la guerra por los cables submarinos
La seguridad ya no se dirime únicamente en la superficie. El documento técnico de Moncloa dedica un apartado fundamental a la protección de los cables submarinos, convertida en una prioridad nacional frente a las denominadas amenazas híbridas o de ‘zona gris’. El escrito se apoya en un informe de la Comisión Europea elaborado en 2025 junto con los Estados miembros —y publicado en febrero de 2026— que identifica serios escenarios de riesgo que van desde sabotajes físicos intencionados y ataques cibernéticos hasta daños colaterales provocados por la pesca o el fondeo de barcos, responsables de un 86% de las averías.
El papel geopolítico de España queda fuertemente acreditado en los datos del ‘Informe Anual de Seguridad Nacional 2025’: el Mediterráneo cuenta con 37 cables intracomunitarios y una capacidad de 811 Tbit/s. Para responder a la falta de redundancia de datos y a la dependencia tecnológica de componentes no europeos, las páginas del informe detallan la puesta en marcha del Proyecto Medusa, una infraestructura de 342 millones de euros cofinanciada por la UE y el Banco Europeo de Inversiones que prevé tener operativa parte de su red en 2026, lo que multiplicará por cuatro la capacidad actual de la región. Asimismo, se reseña cómo el Ministerio para la Transformación Digital lidera la representación española en los grupos de expertos europeos encargados de desplegar nuevas herramientas de mitigación y cajas de herramientas de seguridad cibernética.
Despliegue de la Armada en misiones internacionales
Para contrarrestar la inestabilidad en zonas críticas, las Fuerzas Armadas españolas han mantenido una intensa actividad exterior en 2025, un esfuerzo logístico que el dossier de Presidencia pone en valor. En el Mediterráneo, declarado espacio de interés prioritario por la Estrategia Nacional de Seguridad Marítima, la Armada se integró en las agrupaciones permanentes de la OTAN y en la Operación Sea Guardian, movilizando fragatas como la ‘Álvaro de Bazán’, la ‘Reina Sofía’ y la ‘Canarias’, así como los submarinos ‘Galerna’ e ‘Isaac Peral’. Esta presencia, según el análisis de seguridad, busca contener riesgos asociados al desbordamiento de rutas migratorias, infiltración terrorista o la disputa de Zonas Económicas Exclusivas en la región oriental.
Por su parte, la piratería en el Cuerno de África y el Golfo de Adén ha registrado un descenso drástico bajo el paraguas del liderazgo español en la Operación Atalanta de la Unión Europea, tal y como reflejan los balances estadísticos del informe. Frente a los 5 actos de piratería y 30 robos armados perpetrados en aguas de Somalia en 2024, el desglose del documento del DSN concluye que el año 2025 cerró con cero casos de piratería armada y solo 4 incidentes de robo menor en aguas territoriales somalíes. El informe cita específicamente el asalto al buque ‘Hellas Aphrodite’ el 6 de noviembre de 2025, resuelto de forma rápida gracias a que la tripulación se refugió en la ciudadela del barco y a la presión inmediata ejercida por las unidades de la misión europea.
La sofisticación del narcotráfico y la lucha contra la pesca ilegal
En el plano de la seguridad interior, el ‘Informe Anual de Seguridad Nacional 2025’ alerta sobre cómo las redes del crimen organizado continúan adaptando sus tácticas delictivas. Las autoridades gubernamentales advierten en el texto del auge de nuevas modalidades de transporte ilícito que emplean embarcaciones semisumergibles —‘narcosubmarinos’— para trayectos transoceánicos y lanchas semirrígidas de alta velocidad (RHIB o go-fast) que navegan sin luces por el Atlántico Norte y el Estrecho de Gibraltar. En este último punto geográfico, los registros oficiales del COVAM recogidos en el documento identificaron más de 600 embarcaciones sospechosas de participar en redes de narcotráfico o tráfico ilegal de personas durante el año 2025. La Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado incide en la vulnerabilidad de las infraestructuras portuarias, consideradas ‘hubs logísticos’ esenciales para las mafias comerciales y donde el control se vuelve crítico, dado que por vía marítima transita el 90% del comercio mundial.
Finalmente, el balance medioambiental y de los recursos marinos incluido en esta memoria oficial arroja cifras contundentes sobre la acción del Estado contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). A lo largo de 2025, según los datos proporcionados en el documento, la Secretaría General de Pesca coordinó un total de 10.112 inspecciones documentales, en puertos y mediante el uso de drones, detectando 927 presuntas infracciones y logrando denegar la importación en territorio español de más de 681 toneladas de pescado ilegal procedente de terceros países. Complementando esta labor, el escrito certifica que el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil llevaron a cabo miles de controles adicionales bajo el Plan Anual de Control Integral de Actividades Pesqueras (PACIAP), destapando complejas redes de falsificación documental dirigidas a ocultar capturas que superaban los cupos autorizados de atún rojo en el mar Mediterráneo.





















