El papel de la madera en la reducción de las emisiones del sector de la construcción
Un mayor uso de madera procedente de fuentes sostenibles podría contribuir a que el sector de la construcción pasara de ser uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero a convertirse en un motor de la mitigación del cambio climático, según un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Bauhaus Earth.
Estas conclusiones llegan en un momento en el que el entorno construido representa el 37% de las emisiones globales relacionadas con la energía y los procesos. Dado que se prevé que la población urbana mundial se duplique para 2050, aún queda por construir una parte sustancial de las viviendas futuras del mundo, principalmente en Asia y África.
Presentado durante la Semana de Acción Climática de Londres 2026, el informe ‘Productos de madera en la bioeconomía: evaluación basada en escenarios del potencial de los productos de madera transformada en la mitigación del cambio climático’ examina el uso potencial de la madera en la construcción para reorientar la demanda en todo el sector forestal.
En concreto, los productos de madera transformada —creados al unir capas, fibras o piezas de madera para crear materiales de construcción resistentes— están ganando terreno en el sector de la construcción, ya que ofrecen menores emisiones de carbono en comparación con materiales convencionales como el acero y el hormigón.
El informe subraya que aprovechar los beneficios climáticos de la madera en el sector de la construcción dependerá de estrategias que garanticen que el aumento de la demanda respalde los objetivos climáticos sin ejercer una presión adicional sobre los bosques.
“El uso de productos de madera transformada en la construcción puede contribuir de manera significativa a la mitigación del cambio climático, pero el éxito dependerá de políticas coordinadas que aborden los desequilibrios regionales, los riesgos climáticos y la gobernanza”, afirmó Zhimin Wu, subdirector general de la FAO y director de la División Forestal.
El aumento de la demanda remodelará los mercados
El informe concluye que un aumento de la adopción urbana de productos de madera transformada en la construcción, más allá de las tendencias actuales, podría incrementar la demanda anual en 50 millones de m3 a nivel mundial y, potencialmente, hasta en 250 millones de m3, dependiendo de la tasa de adopción.
Este aumento potencial podría aportar importantes beneficios climáticos. El estudio sugiere que, si la adopción en las zonas urbanas aumentara hasta alcanzar el 20% de los nuevos edificios residenciales construidos con productos de madera transformada, las emisiones mundiales podrían reducirse en 236 Mt de CO3-eq al año durante el período comprendido entre 2025 y 2070, en comparación con los escenarios de ‘mantenimiento de la situación actual’. Aproximadamente dos tercios de esta reducción se deberían al almacenamiento de carbono en los productos de madera transformada, mientras que el beneficio restante provendría de la sustitución de materiales con mayor intensidad de carbono por madera.
El estudio también destaca la magnitud de los impactos regionales. En el mismo escenario de aumento del 20%, Asia necesitaría 40 millones de m3 adicionales de madera aserrada de coníferas, lo que supone un incremento de casi el 30% con respecto a los niveles de producción actuales, mientras que África necesitaría cerca de 20 millones de m3, lo que representa un aumento del 165%.
Además, el estudio evalúa los posibles impactos del cambio climático en la productividad y la competitividad forestal, ya que se prevé que estos también afecten a la oferta futura. El estudio identificó la posibilidad de que América del Norte pase de ser un exportador neto a un importador neto de madera en rollo industrial, mientras que Europa podría convertirse en un exportador más importante.
Los beneficios climáticos dependen de una gestión sostenible
El informe subraya que el aprovechamiento de los beneficios climáticos de los productos de madera transformada dependerá de cómo se gestionen los bosques y de cómo se utilicen los recursos madereros.
Actualmente, aproximadamente la mitad de la madera en rollo industrial mundial procede de bosques que se regeneran de forma natural, mientras que los bosques plantados aportan el resto, explica el estudio. Los bosques plantados tendrán que desempeñar un papel cada vez más importante para satisfacer la creciente demanda, pero la medida en que puedan satisfacer la demanda futura depende de factores como las políticas nacionales, las prácticas de gestión forestal sostenible y la competencia por la tierra.
Al mismo tiempo, alrededor de la mitad de toda la madera extraída a nivel mundial sigue utilizándose como combustible de bajo coste, y un abandono gradual del uso tradicional de la madera como combustible podría aumentar la disponibilidad de madera en rollo para productos de madera transformada, señala el informe.
Para maximizar los beneficios del uso de productos de madera transformada como parte de una transición hacia una bioeconomía global, el informe recomienda la adopción temprana de una serie de estrategias. Entre ellas se incluyen la integración de soluciones basadas en la madera en las cadenas de valor de la construcción, la energía y la industria; el uso y reciclaje eficiente de los productos de madera; y la gestión de los flujos comerciales entre regiones mediante una gobernanza coordinada a nivel internacional.
Al mismo tiempo, el informe destaca la importancia de las normas de sostenibilidad y de unos marcos de gobernanza sólidos para garantizar la conservación y la restauración de los bosques, así como la protección de los bosques que se regeneran de forma natural.
El informe concluye que es necesaria una acción coordinada para orientar la transición hacia una bioeconomía basada en los bosques y para garantizar que la creciente demanda de productos de madera respalde tanto los objetivos climáticos como los de sostenibilidad.
El informe se elaboró en el marco de la Evaluación Mundial de los Recursos Forestales con la ayuda de la Unión Europea.




























