El proyecto CLIC plantea una base común para la industrialización de la vivienda
España se enfrenta a un desequilibrio sostenido entre oferta y demanda de vivienda. Las estimaciones apuntan a la necesidad de incorporar en torno a 200.000 nuevos hogares anuales hasta 2037, en un escenario marcado por dificultades de acceso, escasez de mano de obra y una productividad del sector de la construcción situada en 29 euros por hora, por debajo de la media europea, que alcanza los 36 euros por hora. Este contexto ha puesto de relieve la urgencia de acelerar los procesos edificatorios sin comprometer la calidad, la sostenibilidad ni la viabilidad económica.
La construcción industrializada aparece como una de las respuestas posibles a este escenario, al permitir mayor control de procesos, reducción de plazos y optimización de recursos. Sin embargo, su implantación en España sigue siendo limitada. Entre los factores que condicionan su desarrollo se encuentran la lenta digitalización del sector, las dificultades de escalado productivo y la falta de compatibilidad entre los distintos sistemas constructivos que están emergiendo en el mercado.
Con el objetivo de abordar estos condicionantes se ha puesto en marcha el Plan CLIC, siglas de Construcción Local, Integrada y Compatible. El proyecto nace con la finalidad de contribuir, desde una base científico-técnica a la mejora de la competitividad en la construcción de viviendas industrializadas, planteando la industrialización no como una suma de soluciones aisladas, sino como un sistema articulado capaz de integrarse con la edificación tradicional.
El planteamiento parte de la necesidad de evitar la fragmentación del sector mediante el desarrollo de criterios comunes que permitan la compatibilidad entre distintos sistemas industrializados y su convivencia con los métodos constructivos convencionales. Esta aproximación busca garantizar que la evolución hacia modelos más industrializados no derive en islas tecnológicas inconexas, sino en un ecosistema coherente y escalable.
Para su desarrollo y despliegue a escala nacional se ha constituido un consorcio financiado en el marco de la convocatoria de ayudas de apoyo a Agrupaciones Empresariales Innovadoras del Ministerio de Industria y Turismo. El consorcio está liderado por AEICE y cuenta con la participación de Build:Inn y el Clúster de la Edificación, además de otros clústers de la Red de Clústers de la Construcción que participan en modalidad pro bono, como ARIC, CICA, CiCC, Galicia Constrúe e ICONS, que en conjunto representan a cerca de un millar de entidades del sector. A ellos se suma el clúster Ambit y varios centros de conocimiento de referencia, entre los que se encuentran el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja del CSIC, el Centro Tecnológico de Miranda de Ebro y el Instituto Tecnológico de Castilla y León. El consorcio se completa con la participación de empresas de distintos ámbitos geográficos y productivos, como Viuda de Sainz, Egoin, Audiotec, Anrobox, Lignum Tech, Medgon, Enbi e Ingeniería Valladares.
El proyecto CLIC centra su investigación en ámbitos como la interoperabilidad digital entre sistemas constructivos, la mejora del impacto ambiental de la edificación industrializada y la configuración de un tejido industrial basado en la fabricación distribuida. El objetivo es avanzar hacia modelos que permitan incrementar la calidad de los edificios, reducir costes asociados a la construcción y mejorar el desempeño ambiental a lo largo del ciclo de vida.
Para ello se trabaja en la compatibilidad e integración entre distintos sistemas constructivos, en la optimización del uso de recursos y la evaluación de impactos ambientales bajo criterios de economía circular, en la aplicación de técnicas avanzadas de digitalización e interoperabilidad, así como en la mejora de los procesos productivos y la transferencia efectiva del conocimiento generado hacia el conjunto del sector.
El plan de trabajo de CLIC se estructura en seis paquetes que abarcan desde la gestión operativa del proyecto hasta investigaciones específicas en logística, sostenibilidad y modelos productivos. Tras una fase inicial centrada en el lanzamiento y la coordinación técnica, el proyecto aborda el análisis de los sistemas existentes y la definición de reglas de compatibilidad que permitan su integración.
A lo largo de 2026 está prevista una fase de validación sectorial, el modelado de distintos escenarios productivos y una etapa final orientada a la transferencia de resultados. Esta hoja de ruta se plantea como un paso para reforzar la autonomía industrial de la construcción en España y avanzar en el cumplimiento de los objetivos europeos vinculados a la neutralidad climática y la transformación del sector edificatorio.










