El proyecto de recuperación de la raza caprina Guisandesa se consolida con nuevos nacimientos
La gestión de la recuperación de la cabra Guisandesa, que realizan conjuntamente en la localidad de Bohoyo la Diputación de Ávila y la Asociación de Criadores de Caprino de Raza Verata (Acapri), avanza de forma satisfactoria. En la última semana han nacido seis crías de esta raza autóctona y, al menos, otras veinte cabras están preñadas, lo que hace prever que el rebaño de 38 ejemplares podría casi duplicarse y superar con creces las 60 cabezas durante la presente primavera.
Se da la circunstancia de que el primer chivo nacido en el rebaño, en febrero de 2024, se consiguió, con algunas dificultades, mediante inseminación artificial. Sin embargo, ahora ha sido el semental el que ha logrado naturalmente este crecimiento del grupo, por lo que en breve habrá que contar con otro macho para que las gestaciones futuras se produzcan con distinto material genético.
Por otro lado, la Diputación, a través de la Junta de Castilla y León, ha presentado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la memoria para tratar de conseguir oficialmente la declaración de especie autóctona en peligro de extinción. El objetivo es que esa solicitud se incluya en la reunión de junio de la Comisión Nacional de Zootecnia de la Subdirección General de Medios de Producción Ganadera del Ministerio para que la Diputación defienda sus argumentos y obtener esa declaración para la cabra Guisandesa.
El proyecto de recuperación de la cabra Guisandesa de la Diputación de Ávila y Acapri arrancó en mayo de 2023 con un rebaño de cinco ejemplares provenientes del Centro de Recuperación de Razas Autóctonas de Castilla y León (Ovigén). Se sitúa en la zona norte de Bohoyo, donde se lleva a cabo un manejo extensivo del pastoreo con el fin de prevenir incendios forestales y promover un desarrollo sostenible en la zona. El programa incluye la implementación de programas educativos dirigidos tanto a niños como a adultos a fin de concienciar sobre la importancia del mundo rural y fomentar un estilo de vida en armonía con el medio ambiente.
La Diputación y Acapri trabajan con compromiso por la protección del medio ambiente, el freno a la despoblación rural y el fomento de un desarrollo sostenible con visión a largo plazo, por lo que el convenio para la recuperación de la raza tiene una duración inicial de tres años, con posibilidad de renovación anual. El objetivo es garantizar la pureza genética de la raza mediante un exhaustivo estudio y la reproducción de todas las hembras del rebaño que asegure la calidad de los nuevos ejemplares.






