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Mejora de la producción lechera en cabras de las razas Florida y Payoya tras la administración de eprinomectina inyectable

M. Vizcaíno

Oficina Veterinaria de Zona de Zorita (Cáceres). Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible. Junta de Extremadura.

17/10/2025
Se ha demostrado que el tratamiento de cabras en lactación con eprinomectina inyectable provoca un aumento significativo de la producción lechera. Además, la desparasitación de cabras en lactación con eprinomectina inyectable no parece influir significativamente en los parámetros de composición de la leche, tales como la grasa, proteína, lactosa y células somáticas.

En España la producción lechera caprina está en auge y en especial las razas autóctonas por sus producciones de excelente calidad. Claro ejemplo de ello son dos razas originarias de Andalucía, la cabra Florida y la Payoya.

La raza Florida (Figura 1), es una raza autóctona del Bajo Valle del Guadalquivir. Su aptitud es principalmente lechera, con medias de 575 kg de leche por lactación, presentando la leche un alto contenido en grasa (4,9%) y proteína (3,4%) que se dedica a la elaboración de quesos típicos de cabra en el suroeste peninsular. Una característica propia de esta raza es su capacidad de mantener lactaciones largas (274 días de media) y con escasa pendiente en la curva de lactación, mostrándose ésta con un pico de lactación menos marcado que el de otras razas (MAPA 2025).

Cabra de raza Florida. Fuente: Asociación Nacional de Criadores de Ganado Caprino de Raza Florida (Acriflor)
Cabra de raza Florida. Fuente: Asociación Nacional de Criadores de Ganado Caprino de Raza Florida (Acriflor).
La cabra Payoya (Figura 2) se ha explotado de forma tradicional en el territorio que engloba el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, en Cádiz, y la Serranía de Ronda, en Málaga. Son cabras resistentes, adaptadas a las duras condiciones de montaña. El fin principal de la explotación de esta raza es la producción de leche, dando nombre a uno de los quesos más conocidos: el Queso Payoyo. La producción media de leche por lactación son 440 kg, con una media de 219 días. El porcentaje medio de grasa son 4,2% y de proteína 3,5% (MAPA, 2025).
Cabra Payoya. Fuente: Olga González, Asociación de Criadores de la Raza Caprina Payoya
Cabra Payoya. Fuente: Olga González, Asociación de Criadores de la Raza Caprina Payoya.

Debido a las condiciones de explotación de estos animales, uno de los principales problemas sanitarios que les afectan y por tanto influye en su producción lechera, son las enfermedades parasitarias, y dentro de ellas las nematodosis gastrointestinales (GI) y broncopulmonares (BP). Estas enfermedades normalmente se presentan de forma subclínica, aunque a veces provocan algunos síntomas muy inespecíficos como inapetencia, diarreas, anemias, toses y disneas, lo cual conlleva a pérdidas de producción, especialmente pérdidas de producción láctea (Hamel et al., 2017).

Para hacer frente a estos parásitos se dispone de varias alternativas de control, como técnicas de manejo del pastoreo para evitar el contacto con las larvas infectantes, la utilización de organismos de control biológico como por ejemplo el uso de hongos nematófagos, la fitoterapia, la utilización de vacunas o la selección genética de animales para mejorar la respuesta inmunitaria de estos frente a los parásitos. Pero sin duda el mecanismo más utilizado es la administración de compuestos químicos. En ganado caprino como antiparasitarios más utilizados podemos destacar los imidazotiazoles como el levamisol, los benzimidazoles como el albendazol, probenzimidazoles como el netobimin y las lactonas macricíclicas como la ivermectina o la eprinomectina. Esta última tiene un amplio espectro antihelmíntico contra nematodos GI, gusanos pulmonares y algunos ectoparásitos (Cringoli et al., 2003, 2004; Shoop et al., 1996). Además, se ha demostrado que la administración subcutánea de eprinomectina es 2,5 veces más eficaz que la administración tópica (pour-on), en términos de cantidad de fármaco presente en el organismo (Lespine et al., 2003). Tanto la administración tópica como la subcutánea presentan un periodo nulo de supresión en leche, ya que se ha comprobado que la cantidad de eprinomectina recuperada en leche es de 0,3-0,5% de la dosis total administrada (Dupuy et al., 2001). Por lo tanto, el nivel máximo de residuos en leche está por debajo del aceptable para el caprino lechero en la Unión Europea (20 μg/kg) (Rostang et al., 2020). Esto es sumamente importante, porque la mayoría de los antihelmínticos disponibles no están autorizados para su administración en ganado caprino o están sujetos a un periodo de supresión en leche; es por ello que se ha utilizado para este estudio una solución inyectable de eprinomectina, autorizada para su uso en cabras, con cero días de retirada de leche, registrada en España con el nombre de Eprecis®, de laboratorios CEVA.

Como se ha comentado anteriormente, los nematodos, y más en concreto los estrongílidos, tanto GI como BP provocan una disminución de la producción lechera, como demostraron en el año 2005 Gibb et al. Estos autores obtuvieron unos resultados muy favorables en vacas naturalmente infectadas con nematodos, ya que las tratadas con eprinomectina vía tópica produjeron sistemáticamente más leche que las vacas control, sin embargo, no se encontraron diferencias significativas entre el grupo tratadas y el control en relación a los parámetros de calidad de la leche (grasa, proteína, lactosa y células somáticas (CSM)). Por otra parte, en ganado ovino se ha demostrado también que el tratamiento con eprinomectina de ovejas naturalmente infectadas con nematodos GI provocó un aumento del 8% de producción lechera respecto a ovejas no tratadas. No se observaron efectos significativos del tratamiento en los demás parámetros, aunque los valores fueron numéricamente superiores en las ovejas tratadas en comparación con las de control (Termatzidou et al., 2020).

Por tanto, los objetivos de este trabajo consistieron en reafirmar la eficacia de la eprinomectina inyectable en cabras naturalmente infectadas con estrongílidos gastrointestinales (EGI) y broncopulmonares (EBP) y comprobar el efecto de esta desparasitación en la producción lechera, en una explotación de cabras de raza Florida con altas cargas parasitarias iniciales (subproyecto 1) y en otra de cabras de raza Payoya con bajas cargas al inicio del estudio (subproyecto 2).

Material y métodos

El subproyecto 1 se llevó a cabo en una explotación de cabras de raza Florida, situada en el municipio de Rosal de la Frontera (Huelva) con un censo de unos 400 animales, que presentaban una alta carga parasitaria antes del comienzo del estudio (>300 huevos por gramo de heces (hgh)). Se realizó en 50 cabras, 25 tratadas con Eprecis® (a razón de 0,2 mg/kg de peso vivo por vía subcutánea) y 25 quedaron sin tratar.

El subproyecto 2 se realizó en una granja de raza Payoya, situada en Algodonales (Cádiz), que contaba en el momento del estudio con un censo de unos 700 animales y cuya carga parasitaria era baja (infecciones subclínicas). Se realizó con un total de 394 cabras, de las cuales se trataron 185 y el resto quedó sin tratar (grupo control).

Para establecer los lotes de animales tratados y control, se realizó un análisis coprológico previo (día -15 del tratamiento) y se distribuyeron las cabras de forma homogénea entre ambos lotes según la carga parasitaria.

Al inicio del estudio, los animales de la raza Payoya se encontraban entre el 3º y el 5º mes de lactación, mientras que los de la raza Florida estaban comenzando su periodo de lactación (1º-2º mes) y ninguno de ellos había recibido ningún tratamiento antihelmíntico desde un año antes del estudio.

El esquema del diseño experimental ha sido el mismo en ambos subproyectos y está representado en la Tabla 1.

Tabla 1. Esquema del diseño experimental de ambos subproyectos, con los días de estudio y los trabajos realizados
Tabla 1. Esquema del diseño experimental de ambos subproyectos, con los días de estudio y los trabajos realizados.

Ambos lotes (tratadas y control) fueron analizados para medir la producción lechera y los parámetros fisicoquímicos de la leche. Para ello, se realizó un control lechero mensual a partir del día 0 del estudio (día de tratamiento) y hasta el día 120 postratamiento. También se incluyó un estudio parasitológico desde el día 0 al día 90 postratamiento, para comprobar la eficacia antiparasitaria del producto.

Con el fin de estimar el posible beneficio económico que supone el tratamiento con eprinomectina inyectable en cabras naturalmente infectadas, se realizó una aproximación cuantitativa, teniendo en cuenta el precio de la leche, así como el precio de la dosis de eprinomectina inyectable.

Eficacia antiparasitaria de Eprecis®

Los resultados de nuestros ensayos son acordes con muchos otros estudios realizados desde la autorización de la eprinomectina en 2015 en ovejas y cabras, en los que se prueba la eficacia antiparasitaria de esta molécula frente a nematodos GI y BP en pequeños rumiantes, tanto en su uso tópico como parenteral (Arsenopoulos et al., 2019; Beck et al., 2024; Termatzidou et al., 2020).

Subproyecto 1

En esta explotación los animales presentaban al inicio del estudio cargas medias de huevos de EGI altas (>300 hgh), concretamente 904 y 1043 hgh en el grupo control y tratadas respectivamente, sin que se observaran diferencias significativas entre ambos grupos. El porcentaje de reducción del contaje de huevos de EGI fue alto al día 30 (99%) lo que conlleva a una buena eficacia antiparasitaria de la eprinomectina. En los días 60 y 90 postratamiento ese porcentaje fue algo menor, llegando al 94,05% y al 97,40%, respectivamente (Tabla 2).

Tabla 2...
Tabla 2. Eficacia de la eprinomectina expresada en % de reducción de los estrongílidos gastrointestinales (EGI) y estrongílidos broncopulmonares (EBP) en los diferentes días de estudio en las cabras tratadas de ambos subproyectos.

Subproyecto 2

A diferencia de la explotación del subproyecto 1, las cabras payoyas del subproyecto 2 presentaban un contaje de huevos de EGI muy bajos al inicio del estudio (55,2 y 49,6 hgh en el grupo control y tratadas, respectivamente). Además, estos animales también tenían EBP, aunque igualmente con contajes larvarios fecales bajos al inicio del proyecto (41,6 y 72,8 larvas por gramo de heces (lgh), en el grupo control y tratadas, respectivamente). Igualmente se observó una disminución significativa (p < 0,05) de la presencia de EGI y EBP a los días 30, 60 y 90 en el grupo tratado con respecto al control (Tabla 2).

Eficacia en la producción y la calidad de la leche de cabra

Los resultados de nuestros estudios de campo han confirmado un incremento de la producción lechera en cabras tratadas con eprinomectina inyectable, siendo más evidente este aumento de producción en las cabras que presentaban al inicio del estudio cargas parasitarias altas (≥300 hgh). Es muy probable que esto se deba, como ya han confirmado numerosos autores previamente, a que los nematodos afectan de forma negativa a las producciones animales (Hoste et al., 2005; Hoste & Chartier, 1993; Juste Jordán & García Pérez, 1991; Rinaldi et al., 2007).

Subproyecto 1

En esta ganadería se observó un incremento significativo de producción lechera en las cabras tratadas frente a las no tratadas en los primeros 60 días del estudio, especialmente relevante al día 30 del ensayo, ya que llegó a ser de un 14,14% superior en las tratadas respecto a los controles (Figura 1). En valores absolutos, en el total del estudio (120 días) las cabras tratadas produjeron de media 279 ml más de leche al día que las cabras control.

En cuanto a los parámetros fisicoquímicos analizados a lo largo del estudio (grasa, proteína, lactosa) no se observaron diferencias significativas entre cabras tratadas y controles, aunque sí hubo diferencias en el número de células somáticas en el global del estudio a favor de las tratadas.

Figura 1. Medias de producción de leche en litros de las cabras tratadas y controles del subproyecto 1
Figura 1. Medias de producción de leche en litros de las cabras tratadas y controles del subproyecto 1.

Subproyecto 2

La producción lechera (Figura 2) también fue mayor en el grupo tratado que en el control, observándose un efecto significativo a lo largo del estudio tras el tratamiento. Las diferencias son especialmente notables en el día 30, donde se observa una diferencia productiva a favor de las cabras tratadas del 5,18%. En valores absolutos, en el total del estudio (120 días) las cabras tratadas produjeron de media 60 ml de leche más al día que las controles.

En cuanto a los parámetros fisicoquímicos de la leche, el grupo de tratamiento presentó unos niveles de grasa significativamente inferiores al grupo control durante todo el estudio. Sin embargo, la proteína y la lactosa no presentaron diferencias significativas entre ambos lotes, manteniéndose en todo momento por debajo las tratadas frente a las de control. Finalmente, en cuanto a las células somáticas, el lote tratadas presentó mayor número de estas durante prácticamente todo el estudio, si bien estas diferencias no fueron estadísticamente significativas.

Figura 2. Medias de producción de leche en litros de las cabras tratadas y controles del subproyecto 2
Figura 2. Medias de producción de leche en litros de las cabras tratadas y controles del subproyecto 2.

Rentabilidad económica

Estos resultados han supuesto un beneficio económico en ambas explotaciones, especialmente durante el primer mes postratamiento. Concretamente 4,57 y 1,84€/cabra, en animales con altas y bajas cargas, respectivamente, a un precio medio de la leche de 0,85€/l (Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía). No obstante, el incremento de producción lechera representa únicamente un cálculo preliminar de los posibles beneficios económicos derivados del uso de la eprinomectina, ya que el pago por la leche de cabra al ganadero no solo depende de la producción, sino que también está influenciado por otros factores como el extracto quesero, las células somáticas, u otro tipo de bonificaciones o penalizaciones, los cuales no han sido tomados en cuenta en este estudio. Además, hay que considerar otros factores antes de aplicar tratamientos antihelmínticos, como por ejemplo el hecho de que el uso frecuente de estos medicamentos ha favorecido la aparición de poblaciones de parásitos resistentes a los fármacos (Charlier et al., 2022); o el hecho de que los antiparasitarios se eliminen a través de las heces, como se evidenció en un estudio reciente en dos razas caprinas (Kutahya et al., 2024), donde la eprinomectina se eliminaba en altas concentraciones a través de las heces, lo que podría suponer un riesgo de ecotoxicidad para la fauna del estiércol. Para minimizar estos efectos negativos, es recomendable considerar alternativas o estrategias complementarias, como los ‘Tratamientos selectivos estratégicos’ basados en diferentes parámetros (recuento de huevos en las heces, el método Famacha©, la producción de leche o la condición corporal de los animales) (Charlier et al., 2014). El uso de los antiparasitarios de esta forma selectiva nos permitirá mantener una población de parásitos no expuesta a los antihelmínticos, denominada ‘refugio’, presente tanto en forma de larvas en el pasto, como de individuos inmaduros o adultos en los animales no tratados (Greer et al., 2020).

Conclusiones

  • Se confirma la alta eficacia de la eprinomectina inyectable en cabras en lactación frente a estrongílidos gastrointestinales, especialmente evidente durante el primer mes postratamiento.
  • Se ha demostrado que el tratamiento de cabras en lactación con eprinomectina inyectable provoca un aumento significativo de la producción lechera.
  • La desparasitación de cabras en lactación con eprinomectina inyectable no parece influir significativamente en los parámetros de composición de la leche, tales como la grasa, proteína, lactosa y células somáticas.
  • Existe un importante beneficio económico por la desparasitación con eprinomectina inyectable de cabras altamente infectadas con estrongílidos gastrointestinales, pero a pesar de este beneficio, habría que considerar también la implementación de estrategias complementarias que favorezcan el mínimo uso de los productos químicos, para evitar efectos indeseables, como la posible aparición de resistencias o la ecotoxicidad del producto sobre la entomofauna coprófaga.

Agradecimientos

A mi directora de tesis, Dª Eva Mª Frontera Carrión y a los alumnos internos del área de Parasitología, de la Facultad de Veterinaria de Cáceres, que han colaborado en la realización de este trabajo.

Bibliografía

La bibliografía está a disposición de los lectores interesados por parte del autor.

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