1 Departamento de Agronomía, Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Universidad de Sevilla. 2 Departamento de Biología Vegetal y Ecología, Facultad de Biología, Universidad de Sevilla. 3 Departamento de Economía y Estadística, Universidad de León. 4 Departamento de Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla.
26/04/2024
La mejora de los sistemas ganaderos basada únicamente en un incremento continuo de la productividad ha demostrado ser válida en un contexto de materias primas y otros insumos asequibles, con una estructura de costes que no incluía elementos relacionados con el uso del capital natural. En la actualidad, los sectores ganaderos se enfrentan a una realidad diferente, en la que factores climáticos, energéticos e incluso sociales están afectando claramente a su funcionamiento.
La transición energética y la adaptación al cambio climático son elementos centrales y transversales en las estrategias comunitarias para la agricultura y ganadería en los próximos años. En este sentido, el Pacto Verde Europeo insta al crecimiento de los sistemas de provisión de alimentos basados en el uso de energías renovables, baja intensidad de emisiones y alta eficiencia energética. En este nuevo escenario, los sistemas ganaderos eficientes no sólo serán los más productivos, sino también aquellos capaces de optimizar el uso de la energía externa y canalizarla tanto hacia la producción de bienes aprovechables, principalmente alimentos y estiércol, como a la provisión de beneficios ambientales derivados. El Plan Español de Adaptación al Cambio Climático (2021-2030) y el Plan Andaluz de Acción por el Clima (2021-2030) se definen en los mismos términos, indicando la necesidad de aumentar el conocimiento sobre la evaluación de los riesgos e impactos del calentamiento global en los principales cultivos y especies ganaderas y, a partir de ahí, mejorar la sostenibilidad y adaptación en el medio rural mediante el fomento de los canales cortos de comercialización, la bioeconomía, la economía circular y la agricultura de proximidad, entre otras estrategias destinadas a mitigar el impacto previsto.
Por lo tanto, desde el punto de vista de la sostenibilidad, los estudios sobre la viabilidad económica de las granjas productoras de leche de cabra deben completarse con análisis que permitan comprender mejor la dependencia y la eficiencia en el uso de los recursos naturales. Durante la última década, en la ganadería en general, y en el sector caprino en particular, los trabajos de investigación relativos al pilar ambiental de la sostenibilidad se han centrado preferentemente en el cálculo y análisis de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a través de la huella de carbono, existiendo muy pocos estudios que analicen el uso que hacen estos sistemas ganaderos de la energía. En general, y desde un punto de vista metodológico, los pocos trabajos que existen tienen en común que analizan la dimensión energética en términos de ‘gastos’ o ‘costes’ de las explotaciones, pero no incluyen indicadores de eficiencia energética. Algunos autores no están de acuerdo con este enfoque, que reproduce la lógica economicista de costes y beneficios, y han propuesto enfoques alternativos para medir los flujos energéticos ‘ocultos’ y los costes de oportunidad relacionados con la energía, como, por ejemplo, los vinculados al uso de estiércol o al pastoreo (Ramos-García y col., 2022). Estos flujos internos de energía, que no suelen contabilizarse ni analizarse por no estar orientados al mercado, contribuyen al mantenimiento de la estructura del sistema y a las funciones de los sistemas agrosilvopastorales y, por tanto, son fundamentales en la generación de beneficios ambientales. Este es el enfoque que se ha adoptado en este artículo, que tiene como objetivo analizar, desde una perspectiva energética, la eficiencia de los diversos sistemas de producción láctea caprina en Andalucía.
Exterior de una granja de raza Malagueña.
Estudio realizado y principales resultados obtenidos
Se monitorizaron 21 ganaderías de caprino lechero de razas autóctonas, clasificadas en base a su sistema de manejo y productividad (Tabla 1). La obtención de información de carácter técnico y económico, recogida a través de la herramienta de gestión a nivel de explotación AMALTEUS, desarrollada por la Universidad de Sevilla en colaboración con Cabrandalucía, ha posibilitado el análisis de la eficiencia energética de las mismas.
Tabla 1. Principales características de los sistemas caprinos de producción láctea en Andalucía clasificados según Morales-Jerrett y colaboradores (2022).
La eficiencia energética de las ganaderías monitorizadas se analizó siguiendo la metodología desarrollada por Pérez Neira y col. (2018) que adopta un enfoque agroecológico, el cual contempla la ganadería como parte de un agroecosistema complejo que intercambia flujos de energía con otros sistemas naturales y sociales. Este enfoque pone de manifiesto y analiza flujos internos de energía que, como se ha mencionado anteriormente, no suelen tenerse en cuenta a pesar de su contribución al mantenimiento de la estructura y las funciones del ecosistema. Tal y como se observa en la Figura 1, el análisis se estructuró en torno a tres niveles: 1) el coste energético indirecto de producir y transportar los insumos y el capital utilizados durante el proceso de producción ganadera; 2) la energía consumida directamente dentro de la explotación; y 3) la energía generada por la leche y la carne producidas, lo que se conoce como producción de energía socializada.
Figura 1. Diferentes niveles del análisis energético en las ganaderías de caprino.
En la Tabla 2 se muestran las principales demandas (Inputs) y producciones (Outputs) energéticas de las ganaderías objeto de estudio, agrupadas según su sistema de manejo. En primer lugar, cabe destacar que existen diferencias significativas en cuanto a la demanda energética (CED), tanto interna como externa, por parte de los diferentes sistemas de producción caprina existentes en Andalucía. La principal demanda energética de las ganaderías procede de la alimentación comprada, que representa más del 79% del insumo energético externo total en los cuatro grupos, aunque es significativamente inferior en las ganaderías pastorales (PS). No se encontraron diferencias en las categorías de energía, maquinaria, mano de obra y otros. El enfoque agroecológico utilizado incorpora al análisis la energía derivada de los cultivos de la explotación utilizados para alimentar a las cabras, tanto a diente como en pesebre, y las superficies naturales utilizadas para el pastoreo. La energía procedente de los forrajes cultivados es importante en el grupo de ganaderías estabuladas con cultivos (ISC), mientras que los grupos GS y PS presentan valores elevados de energía ligada a las superficies de pastoreo, sobre todo cuando son naturales. Aun así, debe notarse que se trata de valores muy inferiores a los relacionados con la alimentación procedente del exterior de las ganaderías.
En el análisis energético, es importante diferenciar las energías renovables de las no renovables. La energía renovable incluye la biomasa, la mano de obra y la parte proporcional de energía renovable (principalmente eólica hidráulica y solar) utilizada para producir insumos agrarios, que se estiman a partir de la información obtenida a través de fuentes oficiales. Teniendo en cuenta esta distinción, el aporte energético externo y el CED se recalculan en función del uso de energía no renovable (No-renovable). En este caso, el valor del No-renovable CED es sensiblemente inferior en las ganaderías pastorales (PS) (Tabla 2).
Tabla 2. Demandas (Inputs) y producciones (Outputs) energéticas en los cuatro sistemas de producción caprina identificados en Andalucía: IS: Sistemas estabulados sin cultivos asociados; ISC: Sistemas estabulados con cultivos asociados; GS: Sistemas de pastoreo con alto suministro de concentrados; PS: Sistemas de pastorales. (GJ/UGM). Fuente: Mena y colaboradores (2023).
Por lo que respecta a la producción total de energía (TEO), no se encontraron diferencias significativas entre las diferentes tipologías de explotaciones, pero sí en los dos elementos que la componen: i) la producción socializada (SO), generada a través de la venta de carne y leche; y ii) la producción de energía reutilizada (EOr), básicamente estiércol y, en menor medida, leche para amamantar a los cabritos. En el primer caso, las diferencias encontradas se debieron a la energía derivada de la venta de leche, que fue claramente inferior en los sistemas pastorales (PS), menos productivos. En cuanto a la producción energética reutilizada, se encontraron valores más bajos entre el grupo de las ganaderías estabuladas sin base territorial (IS), debido a las diferencias en el manejo del estiércol, que es la principal fuente de generación de energía dentro de la granja. En los sistemas que incluían pastoreo, (GS y PS), la mayor parte de la producción energética estaba relacionada con el uso del estiércol dentro de las explotaciones, a diferencia de lo que ocurría en las explotaciones estabuladas (IS e ISC), donde el estiércol se transportaba fuera de la explotación (Tabla 2).
Ejemplares de raza Murciano-Granadina.
A partir de los datos expuestos se obtuvieron dos indicadores de eficiencia energética: el Final EROI y el No-renovable Final EROI. En ambos casos, para su cálculo, se establece una relación entre la energía generada por los sistemas (TEO) y la introducida en el sistema (CED o No-renovable CED, respectivamente). Por lo tanto, cuanto mayor es el valor del indicador, se considera más eficiente la ganadería o ganaderías monitorizadas. En la Figura 2 se representan los resultados de ambos indicadores para los cuatro sistemas de producción identificados. Las ganaderías pastorales (PS) son las que presentan mejores parámetros para los dos indicadores analizados, lo cual indica una mayor eficiencia energética de estos sistemas respecto al resto.
Figura 2. Final EROI y No-renovable Final EROI de las ganaderías monitorizadas agrupadas atendiendo a sistema de producción. IS: Sistemas estabulados sin cultivos asociados; ISC: Sistemas estabulados con cultivos asociados; GS: Sistemas de pastoreo con alto suministro de concentrados; PS: Sistemas de pastorales.
El análisis realizado también ha permitido el cálculo de determinados costes energéticos evitados a través de las diferentes prácticas de manejo. Concretamente se han obtenido los siguientes indicadores, que se pueden consultar en la Figura 3, y que corresponden a:
Costes energéticos evitados por el uso del estiércol (AECM).
Costes energéticos evitados por el consumo de los pastos naturales a través del pastoreo (AECP).
Hectáreas de cultivo evitadas por el consumo de los pastos naturales a través del pastoreo (ALCP).
Figura 3. Costes evitados por las ganaderías monitorizadas agrupadas atendiendo al sistema de producción. IS: Sistemas estabulados sin cultivos asociados; ISC: Sistemas estabulados con cultivos asociados; GS: Sistemas de pastoreo con alto suministro de concentrados; PS: Sistemas de pastorales. AECM: Costes energéticos evitados por el uso del estiércol; AECP: Costes energéticos evitados por el consumo de los pastos naturales a través del pastoreo; ALCP: Hectáreas de cultivo evitadas por el consumo de los pastos naturales a través del pastoreo.
Las ganaderías que pastorean en superficies naturales (PS y GS) presentan elevados niveles de ahorro energético derivado de la menor utilización de alimentos procedentes del exterior, a diferencia de las ganaderías intensivas (IS e ISC) que no presentan esta capacidad, tal y como se observa en la Figura 3. Los resultados destacan que la utilización racional de los recursos naturales, y la reutilización del estiércol, son fuentes importantes de ahorro energético, evitando costes asociados a la fertilización y a la alimentación animal. Además, desde un punto de vista económico, se trata de un elemento de máxima trascendencia en el marco geopolítico actual, en el que es importante reducir el uso de productos que, en un contexto geoestratégico como el actual, pueden resultar más caros, escasos o de difícil acceso, como determinadas materias primas, fertilizantes inorgánicos u otros. Por otro lado, al utilizar la biomasa obtenida en superficies naturales para el pastoreo, que no puede ser consumida directamente por las personas, se evita utilizar tierras de cultivo para la alimentación del ganado en las que sí se pueden producir alimentos para la población. Esto implica una asignación más eficiente de recursos escasos como son las tierras de cultivo a la hora de atender las necesidades de alimentación humana. En la actualidad una parte de la alimentación animal se produce en monocultivos intensivos y se exporta recorriendo miles de kilómetros. El pastoreo reduce los impactos territoriales y los costes ocultos de estos cultivos.
Interior de una explotación andaluza de raza Florida.
Conclusiones
El análisis de los indicadores relacionados con el uso de la energía en los sistemas caprinos, bajo un enfoque agroecológico, muestra una mayor eficiencia energética en las ganaderías pastorales. En un marco como el actual, esta mayor eficiencia tiene importantes repercusiones pues reduce el uso de energía no renovable, derivados del petróleo y gas, y la dependencia de concentrados procedentes del exterior en todos los procesos.
La mejora de los sistemas ganaderos basada únicamente en un incremento continuo de la productividad ha demostrado ser válida en un contexto de materias primas y otros insumos asequibles, con una estructura de costes que no incluía elementos relacionados con el uso del capital natural. En la actualidad, los sectores ganaderos se enfrentan a una realidad diferente, en la que factores climáticos, energéticos e incluso sociales están afectando claramente a su funcionamiento. Dentro de las diferentes estrategias a adoptar, que deben ser específicas para cada modelo de producción, la autonomía alimentaria y la reducción de costes energéticos mediante reutilización de estiércol y aprovechamiento de pastos hace a los sistemas pastorales más resilientes en el contexto descrito. Dado que la energía es también un factor clave para explicar los procesos ecológicos, el análisis de los indicadores energéticos bajo un enfoque agroecológico, que tenga en cuenta los flujos internos de energía, es indispensable y puede contribuir a dar un apoyo más activo a los sistemas pastorales, evitando la tendencia habitual a aumentar las producciones y a intensificar los sistemas de gestión.
Bibliografía de interés
Mena, Y.; Morales-Jerrett, E.; Soler-Montiel, M.; Pérez-Neira, D.; Mancilla-Leytón, J.M. (2024). Energetic and monetary analysis of efficiency in family-owned dairy goat production systems in Andalusia (southern Spain). Animals, 14(1), 104
Morales-Jerrett, E., Mena, Y., Camúñez-Ruiz, J. A., Fernández, J., & Mancilla-Leytón, J. M. (2022). Characterization of dairy goat production systems using autochthonous breeds in Andalusia (Southern Spain). Classification and efficiency comparative analysis. Small Ruminant Research, 106743
Pérez-Neira, D.; Soler-Montiel, M.; Gutiérrez-Pena, R.; Mena-Guerrero, Y. (2018). Energy Assessment of Pastoral Dairy Goat Husbandry from an Agroecological Economics Perspective. A Case Study in Andalusia (Spain). Sustainability 2018, 10, 2838.
Ramos-García, M.; Guzmán, G.I.; de Molina, M.G. (2022). Organic management of cattle and pigs in Mediterranean systems: Energy efficiency and ecosystem services. Agron. Sustain. Dev. 2022, 42, 111.
Responsable: Interempresas Media, S.L.U. Finalidades: Suscripción a nuestra(s) newsletter(s). Gestión de cuenta de usuario. Envío de emails relacionados con la misma o relativos a intereses similares o asociados.Conservación: mientras dure la relación con Ud., o mientras sea necesario para llevar a cabo las finalidades especificadasCesión: Los datos pueden cederse a otras empresas del grupo por motivos de gestión interna.Derechos: Acceso, rectificación, oposición, supresión, portabilidad, limitación del tratatamiento y decisiones automatizadas: contacte con nuestro DPD. Si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente, puede presentar reclamación ante la AEPD. Más información: Política de Protección de Datos