Alimentación, nutrición y eficiencia
Antonio Luis Santos Pírez
Jefe de zona de Nanta en Almería
06/11/2023Producir eficientemente es muy importante para obtener beneficios más altos, pues con menor cantidad de insumos se obtiene mayor cantidad de producto.
Por otro lado, es verdad que para obtener un buen beneficio no hay que despreciar la importancia que tiene la capacidad de negociación. Es decir, si logramos negociar un buen precio de adquisición de insumos, el costo de producción del producto será más competitivo, pero no se debe olvidar que puede ser tan importante comprar bien, como aprovechar bien los insumos que necesitamos y más en condiciones de mercado tan adversas como las actuales debido a sequías, guerra, inflación…
Aclarado esto, se va a abordar la importancia que tiene la eficiencia en la alimentación del caprino de leche para obtener un buen resultado productivo y económico, ya que la alimentación supone un alto porcentaje en el costo de producción del litro de leche.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que la eficiencia de la alimentación depende de muchos factores entre los que destacan:
- Clima e instalaciones.
- Ración que se diseña.
- Ración que se elabora, proceso y calidad de materias primas utilizadas.
- Ración que realmente come el animal.
- Estado del animal (salud, estado fisiológico, estado productivo, genética, potencial productivo).
Clima e instalaciones
Estos dos factores son de gran importancia, pues todo lo que suponga superar o estar por debajo del umbral de temperatura en la que el animal tiene bienestar térmico y no necesita gastar energía en calentar su cuerpo o enfriarlo, va a suponer que este pueda utilizar esa energía que obtiene de la alimentación en producir leche y no en regular su temperatura.
Para ello, la ubicación geográfica, orientación de la nave, aislamiento, ventilación y diseño ejercen gran influencia.
El espacio de cama y de comedero y el diseño y cantidad de bebederos y comederos también va a condicionar que todos los animales presentes tengan buen acceso al alimento y descanso que necesitan y se reduzcan los problemas de jerarquía.
Ración que se diseña
La ración debe estar equilibrada, pues debe aportar los nutrientes que el animal necesita según su estado productivo (preñada, recién parida, en baja producción, seca…) y, además, los nutrientes deben guardar proporción y equilibrio unos con otros para que sea bien asimilada. Se debe tener en cuenta la relación correcta que debe haber entre los componentes de la ración. Por ejemplo, la cantidad de proteína debe ir en una proporción adecuada respecto a los almidones, La fibra, los carbohidratos fibrosos y los no fibrosos, los distintos tipos de proteína (degradable-no degradable), relación calcio/fósforo, etc…
Esto es una tarea que requiere de asesoramiento técnico, es decir, la labor de un buen nutrólogo es saber elaborar una ración que además de contener los nutrientes necesarios estos deben estar equilibrados.
Aportar un déficit o un exceso de cualquier nutriente implica un desgaste para el animal, no alcanzar su potencial productivo o provocar que el animal gaste energía en eliminar el nutriente que hay en exceso.
Que los nutrientes no estén en una proporción adecuada implica que el animal no asimile ni digiera bien la ración.
Ración que se elabora y calidad de materias primas utilizadas
A la hora de fabricar la ración es importante que las materias primas sean de calidad, la cual se mide por:
- Nivel de nutrientes de cada materia prima (muy importante tener capacidad de medición de estas).
- Salubridad de estas (bajo nivel de micotoxinas, ausencia de contaminantes, limpieza y pureza).
Que el fabricante cuente con tecnología de fabricación como sistemas de medición de nutrientes y un sistema de calidad certificado es indispensable para que la ración sea segura y de calidad adecuada.
Hay que mencionar en este apartado la importancia de controlar el agua de bebida de los animales, que a nivel químico y microbiológico sea adecuado pues es el principal alimento de los animales.
Ración que realmente come el animal
Esto es lo que realmente come el animal, pues una vez diseñado y fabricado, puede haber alguna desviación entre lo planificado y lo que pasa realmente en la granja.
Para esto es vital que se tomen datos y revise la cantidad de ración diaria que come el animal y la producción que se obtiene, pues si la desviación es muy grande, hay que rediseñar.
Aquí podemos destacar por su importancia el modo en que se aporta la ración. Número de repartos (cuantos más mejor, para estimular la ingesta y evitar jerarquías) y formato que tiene la ración (evitar que se desmezcle, pues es muy importante que este proporcionada como se ha mencionado antes).
Hay que revisar constantemente que la ración se ajusta a la fase productiva del animal, por ejemplo, un animal que esté al final de su lactación no debe comer ración de alta producción, ya que gran parte de lo que ingiera en vez de destinarlo a producir va a utilizarlo en engrasarse, lo que puede generar problemas metabólicos. Para ello, lotear animales es fundamental.
Estado del animal
Este apartado engloba:
- Salud de los animales. Importante tener un programa sanitario y controlar posibles enfermedades.
- Estado fisiológico y estado productivo. Importante la edad del animal (a los 2-3 años el animal está en su mejor momento para producir) y es importante saber el momento en el que están los animales (recién paridos, en pico o mitad de lactación, preñadas… porque condiciona su nivel productivo).
- Mejora Genética y potencial productivo. Van a condicionar la eficiencia alimentaria de los animales, porque los animales seleccionados que sean más productivos van a comer menos kilogramos de ración por litro de leche producido.






