El caprino no se entiende sin el ovino… y viceversa
Desde siempre, los rebaños de ovejas y cabras han sido una realidad conjunta. Para evitar que la cabra tire mucho al monte, las ovejas aportan orden. Y para que los rebaños tengan ritmo, las cabras son imprescindibles. De la misma forma, la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y Caprino (Interovic) une dos sectores inseparables en uno.
El aval que hemos recibido como entidad que engloba a dos ganaderías responde a que el caprino tiene un beneficio directo tanto en las comunidades locales que lo producen como en el medio ambiente en general. Su aporte va más allá de las cuentas de resultados de nuestro sector. Asegurar el futuro de la producción del cabrito no solo pone al alcance de nuestros consumidores un producto nutricionalmente excepcional, sino que contribuye de manera directa a perpetuar los aspectos beneficiosos que se devengan de que se sigan criando y sacrificando cabras de carne en España.
La ganadería del caprino, que en estos momentos vive unos momentos difíciles por la reducción de la actividad hostelera a mínimos, representa una de las escasas alternativas económicas en lugares en los que no existe más tejido productivo. Al necesitar cuidados permanentes, las cabras fijan a la población al territorio y contribuyen a paliar los estragos que el abandono rural está generando en una España que es cada vez más vaciada.
Naciones Unidas
Los productos cárnicos de las razas caprinas de carne, proceden, en su inmensa mayoría, de manejos de la ganadería tradicional. Se trata de sistemas de explotación de las cabañas fruto de una experiencia acumulada durante siglos de pastoreo. Esencial para lograr unas carnes excelentes en cuanto a producto, que también son una alternativa a la hora de aprovechar recursos naturales que de otra forma se echan a perder sin que nadie les saque partido.
El caprino supone una apuesta por la proximidad. Estas carnes van de la mano de la de las regiones en las que se producen. Son un estandarte cultural y gastronómico de ‘Kilómetro Cero’, ya que proceden de las cabañas españolas y son criados por nuestros pastores perpetuando un saber hacer que arrancó hace miles de años. Porque hablar de caprino es hablar de paisaje, cultura, economía, calidad y seguridad alimentaria, pero, sobre todo, es hablar de excelencia en el plato y del disfrute de un producto nuestro desde siempre. Es hablar de sabores y placeres para nuestro paladar y también de una de las cualidades diferenciales que más valoran los españoles, el origen del producto.
Desde su arranque en el año 2001, nuestra Interprofesional ha puesto en marcha acciones para fomentar la presencia de la carne de caprino en las cestas de la compra. En un estudio de mercado que llevamos a cabo en 2013 nos ofreció un diagnóstico con las medidas a implementar para conseguir revertir la evolución bajista de este consumo. Una de las principales conclusiones evidenció la necesidad de actualizar el modo de comercializarlas.
Nuestro caprino es vital para generar actividad en las áreas más desfavorecidas de España, principalmente en las zonas con menor renta per cápita de todo el país, como son Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía y Aragón, y del resto de comunidades. Sin embargo, cuando se habla de los beneficios sociales de nuestra producción, debemos tener en cuenta que esta riqueza se genera en unas 70.000 explotaciones, lo que nos arroja una idea de su atomización.
A pesar del arraigo en nuestra tradición gastronómica y cultural, nuestro sector estaba viviendo una fuerte crisis de consumo en 2014, con una caída en el consumo de más de un 40% desde 2004. Las causas principales eran la frecuencia de consumo, muy baja, la falta de adecuación del producto a los hábitos de consumo de los consumidores y percepción de precio elevado.
La labor puesta en marcha por la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y Caprino destaca la coordinación de todas las acciones desarrolladas bajo una estrategia común. Un exhaustivo proceso de investigación y desarrollo ha permitido adaptar la producción del sector español a las necesidades del consumidor del siglo XXI. Los avances en producción han tenido su reflejo en las sucesivas campañas puestas en marcha, para dar a conocer las bondades de estas carnes en general, así como de la personalidad de estas innovadoras presentaciones en particular.
Los fondos europeos han sido fundamentales en la labor de Interovic, los cuales nos han permitido multiplicar por cuatro nuestro presupuesto y llevar a cabo ambiciosas campañas de comunicación. Los buenos datos de la Interprofesional se han visto recompensados con una segunda campaña de tres años de duración, aprobada por la Comisión Europea. Bajo una misma estrategia, en esta ocasión se registra una evolución en el mensaje. Se plantea un nuevo posicionamiento, sustentado en la sostenibilidad, ya que es éste el sector ganadero que mejor mantiene vivo y activo el medio rural. Otro de los pilares importantes de esta campaña, será el apoyo a la hostelería y la dinamización en este canal del consumo de los productos caprinos. Campañas tan exitosas como El Paquito, un bocadillo de cordero o cabrito, han permitido crear una nueva modalidad de consumo y llegar a un público más joven que complementa la estrategia de los nuevos cortes. Además, cabe destacar la importante inversión en I+D+I que las empresas comercializadoras de carne de cabrito están realizando y su apuesta por el desarrollo de productos de cuarta y quinta gama que Interovic ha aprovechado para presentar en las principales ferias gastronómicas del país, así como el desarrollo del comercio online tras el COVID-19.
Ante un público más preocupado por consumir productos naturales, de proximidad y sostenibles, Interovic está inmerso en un proyecto para el desarrollo de un sello de bienestar animal que avale productos caprinos sanos y seguros y ofrezca a los consumidores la máxima garantía y calidad.
La labor de internacionalización también juega un papel fundamental en las labores de promoción. En los últimos años, el número de exportaciones de carne de cabrito han incrementado considerablemente y la Unión Europea también ha dado luz verde a otro programa promocional bajo el nombre ‘Luxury Lamb’ que se llevará a cabo en los próximos tres años, 2021-2023, en China y Singapur. El objetivo es establecer contacto directo con los profesionales una vez se produzca la apertura de ambos mercados, muy avanzadas ya las negociaciones al más alto nivel.
Sin duda, Interovic viene trabajando un amplio abanico de acciones promocionales para dar a conocer los beneficios que esta ganadería ejerce sobre nuestro territorio y el medio ambiente, volver a posicionar la carne de cabrito en el lugar que le corresponde e incrementar su consumo. Una realidad que sólo es posible gracias a la aportación y el esfuerzo que día a día realiza el conjunto del sector caprino español.





