El silencioso auge de los inodoros inteligentes
Los inodoros bidé o shower toilets presentan una estética cada vez más depurada y natural, para integrarse de forma armoniosa en cualquier baño. El de la imagen es de la gama In-Wash de Roca.
Los inodoros con función de lavado han evolucionado para convertirse en verdaderos centros de tecnología aplicada al baño. Las últimas innovaciones incluyen sensores de presencia, autolimpieza por luz UV, control de temperatura del agua y del asiento, desodorización automática, apertura y cierre motorizados, e incluso conectividad por Bluetooth o Wi-Fi para control desde el móvil o asistentes de voz, sin olvidar, por supuesto, los cada vez más sofisticados sistemas de lavado y secado, con posibilidades de personalización crecientes.
Sin prisa, pero sin pausa
En Europa, el crecimiento del mercado de inodoros bidé ha sido más lento que en Asia, debido a hábitos culturales y a la menor conciencia histórica sobre la higiene con agua en el cuarto de baño. No obstante, desde 2020, se ha detectado un aumento sostenido de la demanda, impulsado en parte por la pandemia y la consiguiente revalorización del hogar como espacio de bienestar. Mención aparte merece, en este sentido, los cambios demográficos: el envejecimiento de la población y la necesidad de soluciones de accesibilidad están impulsando la demanda de inodoros con funciones automatizadas
España, tradicionalmente familiarizada con el bidé convencional, ha acogido con más naturalidad estas nuevas soluciones. El consumidor español valoraría el ahorro de espacio, el diseño moderno y la eficiencia energética, elementos que confluyen en estas soluciones. Según datos de varias consultoras del sector sanitario y del hábitat, el crecimiento anual del mercado de inodoros con lavado en España se sitúa entre el 12% y el 15%, con un impulso especial en proyectos de nueva construcción y rehabilitación de gama media-alta.
El negro mate también llega a los inodoros inteligentes. Neorest WX de Toto.
Un baño cada vez más inteligente
El mercado europeo de los inodoros con lavado incorporado está lejos de haber alcanzado su techo. Se estima que entre 2024 y 2028 el sector crecerá a una tasa compuesta superior al 10% anual en Europa occidental, con especial protagonismo de Alemania, Francia, Italia y España. La irrupción de nuevas firmas asiáticas, así como el abaratamiento progresivo de los modelos de entrada, contribuirán a democratizar esta tecnología.
Uno de los argumentos más potentes para la expansión de los inodoros inteligentes es su impacto ambiental positivo. Aunque implican un uso adicional de agua, este es marginal en comparación con la producción y el consumo de papel higiénico. Estudios comparativos muestran que un inodoro con lavado puede ahorrar entre 80 y 90% del papel usado tradicionalmente, lo que supone un alivio para la cadena de suministro forestal y una mejora en la eficiencia del baño moderno.
A ello se suma la eficiencia energética de los modelos actuales, con modos de espera que minimizan el consumo eléctrico y sistemas de descarga optimizados para reducir el gasto de agua sin sacrificar rendimiento.
La cánula de lavado –esta es de Geberit Aquaclean Alba– es la base de cualquier inodoro bidé, aunque estos sistemas combinan muchas otras tecnologías.
Retos culturales y técnicos
A pesar de su progresiva implantación, el sector aún enfrenta retos significativos. En primer lugar, la barrera cultural: muchos usuarios potenciales siguen considerando innecesario o incómodo el uso de agua para la higiene íntima. Las campañas de concienciación y las demostraciones en tiendas físicas están siendo clave para superar este escollo.
En segundo lugar, la adaptación de este tipo de inodoros en baños tradicionales requiere modificaciones en fontanería y electricidad, lo que frena su instalación en reformas parciales y limita el acceso a estos productos fuera del mercado de la obra nueva o las reformas de gama alta.
Por no hablar de que tanto los distribuidores como las empresas instaladoras deben seguir formándose para garantizar una implementación eficiente y sin errores, especialmente en productos que integran sistemas eléctricos sensibles al agua.
Una oferta creciente
Sea como sea, y teniendo en cuenta que la democratización de este tipo de equipos, tanto desde un punto de vista de precios como de facilidad de instalación resulta vital para el crecimiento del sector, cada vez son más los fabricantes, tanto asiáticos como europeos que ofrecen inodoros bidé.
Es el caso por ejemplo de la firma japonesa Toto, con décadas de trayectoria y un catálogo de alta gama que ha aterrizado con fuerza en el mercado europeo, o la suiza Geberit, referente europeo reconocido por su diseño y fiabilidad técnica cuyo último lanzamiento AquaClean Alba, va en la línea de ofrecer un producto más económico y al alcance de más gente.
Por su parte, en nuestro país Roca se ha convertido en un auténtico adalid de estos equipos, con una completa gama de modelos desarrollados específicamente para el mercado europeo y con mejoras como los sistemas de cisterna incorporados en el propio inodoro.
Firmas europeas del nivel de Duravit, Villeroy & Boch o Grohe se alternan con la introducción de productos asiáticos como los que proponen Vogo o el recientemente introducido holding Andemen Group, con el resultado de una oferta creciente y cada vez más diversificada tanto en términos de tecnología como de diseño y precios.









