Kone destaca el impulso del Plan Estatal de Vivienda 2026-20230 a la modernización del parque de ascensores en España
La rehabilitación residencial se ha consolidado como una de las principales prioridades de la política de vivienda en España. La reciente aprobación del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que contempla la movilización de 7.000 millones de euros para actuaciones de rehabilitación, accesibilidad y eficiencia energética, abre nuevas oportunidades para la adaptación de los edificios existentes. Kone subraya la importancia de modernizar el parque de ascensores y defiende la modernización modular como una alternativa flexible y eficiente frente a la sustitución completa de los equipos.
La modernización modular gana protagonismo frente a la sustitución completa al reducir costes y minimizar el impacto en la vida diaria de las comunidades de propietarios.
La movilidad vertical ocupa un lugar destacado dentro de los retos asociados a la rehabilitación del parque inmobiliario. España cuenta con la mayor densidad de ascensores del mundo, con 24 equipos por cada 1.000 habitantes, y dispone de uno de los mayores parques de elevación a escala internacional. Sin embargo, según datos de la Federación Empresarial Española de Ascensores (Feeda), más de la mitad de los ascensores instalados tienen más de 20 años de antigüedad y no han sido objeto de una actualización integral.
A ello se suma una importante carencia en materia de accesibilidad. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más de cinco millones de personas viven en edificios de tres o más plantas que no disponen de ascensor, una situación que sigue limitando la autonomía de una parte significativa de la población y que pone de relieve la necesidad de intervenir sobre el parque residencial existente.
Modernización por fases
Ante este contexto, Kone destaca las ventajas de las soluciones de modernización modular, que permiten renovar los ascensores de manera progresiva, actuando sobre aquellos componentes que requieren actualización sin necesidad de sustituir completamente la instalación.
Según explica Fabrizio Troiani, director de Modernización de Kone Ibérica e Italia, “hoy muchas comunidades se enfrentan al reto de adaptar sus edificios con recursos limitados y sin poder interrumpir su día a día. La modernización parcial permite mejorar los ascensores de forma progresiva, con menor inversión y con menos interrupciones en la vida de la comunidad, actuando sobre los componentes que realmente lo necesitan para mejorar la accesibilidad, el confort y la seguridad”.
Este tipo de actuaciones permite adaptar cada instalación a las necesidades concretas del edificio y de sus usuarios, optimizando la inversión y minimizando el impacto sobre la vida cotidiana de las comunidades de propietarios.
El efecto de la nueva normativa
El impulso a la rehabilitación residencial coincide además con la aplicación progresiva de la Instrucción Técnica Complementaria ITC AEM 1, aprobada mediante el Real Decreto 355/2024. Este nuevo marco normativo refuerza los requisitos de seguridad y adaptación técnica de los ascensores existentes, lo que previsiblemente contribuirá a acelerar los procesos de modernización en los próximos años.
Para la compañía, la combinación de ayudas públicas y nuevas exigencias regulatorias refuerza el papel del ascensor como una infraestructura esencial para mejorar la habitabilidad de los edificios y avanzar hacia entornos más accesibles e inclusivos.
Un mercado impulsado por la digitalización y la eficiencia
Las previsiones del sector apuntan además a un crecimiento sostenido de las actividades de modernización. Según el informe The Elevator Market Outlook, este segmento registrará un crecimiento próximo al 7% anual hasta 2030, consolidándose como uno de los principales motores del mercado de la elevación.
Junto a la accesibilidad y la seguridad, otros factores están ganando peso en las decisiones de inversión. Un estudio realizado por Kantar entre clientes del sector señala que el ahorro energético (74%), la gestión eficiente de edificios (71%) y la digitalización (66%) figuran entre los principales criterios que impulsan los proyectos de modernización.
Es ahí donde las soluciones conectadas permiten incorporar funcionalidades orientadas al mantenimiento predictivo, la optimización del consumo energético y la mejora de la experiencia de usuario, aspectos que están adquiriendo una relevancia creciente en la gestión de los edificios.



























