Entrevista con Samuel López, Head of Technical Area and IPR Manager de Fermator España
La creciente integración del ascensor en la arquitectura de edificios singulares está impulsando la demanda de puertas especiales capaces de combinar diseño, personalización y altas prestaciones técnicas. Samuel López, Head of Technical Area and IPR Manager de Fermator España, nos explica cómo soluciones panorámicas, los sistemas con elementos ocultos y los desarrollos a medida permiten responder a las necesidades de hoteles, edificios emblemáticos o proyectos premium, donde la estética, la optimización del espacio y la adaptación arquitectónica son ya factores clave.
La solución Premium UDD está pensada para aplicaciones comerciales de alto tráfico sin optimizar el espacio disponible sin renunciar a acabados de alto nivel.
En los proyectos arquitectónicos más exclusivos, ¿qué papel juegan hoy los ascensores?
En este tipo de proyectos, el ascensor ha dejado de ser un elemento puramente funcional. Cada vez más, forma parte del propio concepto arquitectónico. En desarrollos premium, como hoteles de alta gama, edificios emblemáticos, cruceros, o residencias exclusivas, es cada vez más habitual incorporar soluciones a medida en elementos clave, y el ascensor es uno de ellos.
Aunque el rango del presupuesto es muy variable dependiendo de la magnitud, estética y complejidad del proyecto, su impacto en la percepción del espacio es muy superior.
¿Qué buscan exactamente arquitectos y promotores en este tipo de soluciones?
Buscan mayor customización, integración, diseño y fiabilidad. El ascensor tiene que adaptarse al proyecto, no al revés. Además, hay una presión importante en plazos, así que soluciones que permitan optimizar tiempos de instalación sin comprometer la calidad son especialmente valoradas.
Fermator ha desarrollado soluciones específicas para este tipo de proyectos. ¿Qué las hace diferentes?
Fermator ha centrado su enfoque en entender las necesidades del cliente desde el inicio. No se trata únicamente de desarrollar un producto, sino de crear soluciones que encajen perfectamente en el conjunto del proyecto, teniendo en cuenta cada detalle: desde la fase de viabilidad, el diseño y la instalación, hasta el resultado final. La compañía cuenta con un equipo de ingeniería altamente especializado y una estructura ágil y directa que permite desarrollar propuestas personalizadas y acompañar al cliente en cada etapa del proceso con rapidez, precisión y cercanía.
Lo que realmente marca la diferencia es la capacidad de adaptación y el acompañamiento continuo durante todo el ciclo del proyecto, incluida la postventa. Fermator combina experiencia internacional, conocimiento técnico y una comunicación directa con el cliente para dar respuesta incluso a los proyectos más complejos o singulares, garantizando soluciones fiables, eficientes y totalmente integradas tanto a nivel técnico como estético.
Cada solución responde a un reto concreto. Hablemos de la 40/10 Round. ¿Qué aporta?
La 40/10 Round destaca por su diseño de fijación frontal, muy reconocible. Este concepto no solo aporta una estética diferenciadora, sino que también facilita el montaje y simplifica el diseño de la cabina, ahorrando espacio al dejar el techo libre. Es una solución que funciona especialmente bien en accesos donde el ascensor tiene protagonismo.
Y, hablando de instalaciones panorámicas, ¿qué otras hay disponibles?
La 40/10 Round UDD responde a una necesidad muy clara: reducir al máximo los elementos visibles. El sistema ‘underdriven’ permite una integración más limpia, algo especialmente relevante en edificios con fachadas acristaladas o espacios abiertos, donde la continuidad visual es clave, y que viene del éxito de la Premium UDD. Además de optimizar el espacio disponible, esta solución aporta un acabado más limpio y elegante en instalaciones panorámicas, reforzando la sensación de integración arquitectónica. Precisamente, la buena acogida de este concepto ha permitido evolucionarlo hacia una propuesta aún más versátil.
La Premium UDD está pensada para aplicaciones comerciales de alto tráfico sin optimizar el espacio disponible sin renunciar a acabados de alto nivel, permitiendo ocultar el operador bien sea por estética o funcionalidad. En entornos urbanos o rehabilitaciones, donde cada centímetro cuenta, es especialmente útil. Además, ofrece flexibilidad a nivel de diseño, facilitando su adaptación a distintos estilos arquitectónicos.
Fermator es especialista en desarrollos a medida, como estas puertas centrales ‘underdriven’ de seis hojas en cristal, completamente a medida y únicas en su tipología.
Más allá de estos modelos, ¿qué otras soluciones se desarrollan para proyectos especiales?
El abanico es amplio. Existen soluciones como el eCDL (‘electronic cardoor lock’), orientado a reducir los tiempos de montaje; ascensores inclinados, y múltiples opciones de personalización en acabados, desde aluminios y perfiles hasta pinturas especiales o aceros inoxidables.
En entornos más exigentes, se incorporan tratamientos anticorrosivos o soluciones ATEX, pensadas para condiciones específicas como atmósferas potencialmente explosivas.
Otro producto que está ganando importancia son las puertas con pisaderas ocultas, una solución cada vez más demandada que pocos proveedores ofrecen y que aporta valor tanto a nivel estético como funcional, al ayudar a reducir la suciedad en los carriles de las pisaderas y evitar la acumulación de nieve en invierno.
¿Algún ejemplo que refleje esta capacidad de desarrollo a medida?
Un caso representativo es el proyecto desarrollado para la Cumbre del G8 en 2009. Se diseñaron unas puertas centrales ‘underdriven’ de seis hojas en cristal total con un paso libre de ocho metros por tres mil doscientos de altura, completamente a medida y únicas en su tipología. Fue un desarrollo desde cero, adaptado a las necesidades del cliente, que ilustra bien el tipo de retos que pueden surgir en este tipo de proyectos.
Desde su experiencia, ¿hacia dónde va el sector en este tipo de proyectos?
Hacia una mayor integración con la arquitectura. El ascensor ya no es un elemento que se oculta, sino que se incorpora al diseño del edificio y, en muchos casos, adquiere un papel visible. Esto implica un mayor nivel de especialización y una capacidad constante de adaptación a proyectos cada vez más singulares.



























