Barcelona impulsa la modernización de ascensores y escaleras mecánicas para mejorar el espacio público
La modernización de ascensores y escaleras mecánicas son infraestructuras esenciales para garantizar la movilidad inclusiva y la accesibilidad universal.
Dentro del conjunto de actuaciones previstas para 2026, uno de los apartados más relevantes afecta directamente a la movilidad vertical urbana. El plan contempla la sustitución de 24 escaleras mecánicas y la sustitución y modernización de 13 ascensores, con intervenciones concentradas principalmente en los distritos de Sarrià-Sant Gervasi, Horta-Guinardó y Nou Barris, zonas caracterizadas por su orografía y por la presencia de importantes desniveles.
El consistorio ha fijado objetivos concretos en materia de renovación tecnológica de estas infraestructuras. Así, se pretende que en 2027 ninguna escalera mecánica instalada en el espacio público municipal supere los 20 años de antigüedad. En paralelo, los ascensores con más de 15 años deberán haber sido modernizados o sustituidos. Esta estrategia busca mejorar la fiabilidad, la eficiencia operativa y la disponibilidad de estos sistemas, además de reforzar su adaptación a los estándares actuales de seguridad y accesibilidad.
Asimismo, el programa incluye la renovación integral de la señalización informativa asociada a estos equipamientos, una actuación orientada a mejorar la experiencia de uso y facilitar la orientación de los usuarios.
Accesibilidad vertical, eje estratégico del plan
Las cifras de utilización reflejan la relevancia de estas infraestructuras dentro de la movilidad urbana de Barcelona. Durante el último año, los 55 ascensores públicos existentes en la ciudad registraron 6,8 millones de desplazamientos, mientras que el centenar de escaleras mecánicas acumuló 20,9 millones de usos en los desplazamientos cotidianos de los ciudadanos.
Para mejorar la disponibilidad y reducir incidencias, el Ayuntamiento está desarrollando un plan de choque junto con la empresa adjudicataria del servicio. Este programa persigue minimizar el número de averías y acortar los tiempos de respuesta y puesta en servicio en caso de fallo, aspectos considerados prioritarios en infraestructuras de alto tránsito.












