Un área clave de innovación es el desarrollo de soluciones electrificadas para la refrigeración en el transporte
Descarbonizar la cadena de frío alimentaria: el camino hacia un sistema sostenible
La deficiente infraestructura de la cadena de frío podría ser responsable de hasta 620 millones de toneladas de pérdidas de alimentos, o 1,8 gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2-eq) al año. Alrededor del 4 % de los gases de efecto invernadero (GEI) mundiales son atribuibles a la cadena de frío, lo que pone de relieve la urgente necesidad de adoptar un enfoque más sostenible para la conservación y el transporte de productos perecederos. Si bien es fundamental reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, el objetivo principal debe ser la descarbonización de la propia cadena de frío. Al dar prioridad a la reducción de las emisiones de electricidad, combustible y refrigerantes, se pueden lograr avances significativos hacia la creación de un sistema alimentario más sostenible.
Aprovechar el poder de la innovación
Un área clave de innovación es el desarrollo de soluciones electrificadas para la refrigeración en el transporte. La empresa innovadora en materia climática Trane Technologies y su marca Thermo King, líder en sistemas sostenibles de control de temperatura para el transporte, han diseñado AxlePower. Esta innovadora tecnología para unidades de refrigeración de remolques recupera la energía del vehículo durante el frenado o el descenso de pendientes, la almacena en baterías y la reutiliza para alimentar la unidad de refrigeración, sin afectar al consumo de combustible del camión. Esta tecnología ya está disponible para su compra o alquiler, lo que permite ahorrar en costes operativos y ofrece una solución sostenible para la cadena de frío.
Las tecnologías digitales también desempeñan un papel crucial en la optimización de los procesos de la cadena de frío y la reducción de las emisiones. Los sistemas avanzados de telemática y monitorización proporcionan visibilidad en tiempo real de toda la cadena de frío, lo que permite identificar y resolver rápidamente los problemas que pueden provocar un desperdicio de energía. Al aprovechar la información basada en datos, las partes interesadas pueden optimizar los procesos, eliminar ineficiencias y, en última instancia, reducir la huella de carbono de la cadena de frío.
Francia, Italia y el Reino Unido. Para alcanzar este objetivo, Trane Technologies se centra en la electrificación y la descarbonización de la cadena de frío.
Los marcos normativos como catalizador
La electrificación de la cadena de frío y la refrigeración del transporte también requiere algunos ajustes políticos para garantizar que el marco normativo ofrezca los incentivos necesarios para las tecnologías de cero emisiones. El peso adicional que supone la instalación de equipos de electrificación en los vehículos, por ejemplo, no debería incluirse en el peso total del vehículo. Hacerlo solo serviría para penalizar a los operadores de transporte de mercancías, que tendrían que reducir su carga útil para compensar el peso de la batería y otros componentes.
Además, los sistemas de refrigeración electrificados deberían incluirse en el ámbito de aplicación de todos los planes de incentivos que ofrecen los Estados miembros de la UE para los vehículos eléctricos ligeros y pesados. Un marco normativo favorable en este ámbito podría permitir a la UE eliminar más de 10 millones de toneladas de dióxido de carbono emitidas anualmente solo por los sistemas de refrigeración del transporte.
Medir el progreso e impulsar el cambio
La colaboración también es fundamental para medir los avances e impulsar un cambio sistémico en la cadena de frío alimentaria. Los gobiernos, los líderes del sector y los consumidores deben trabajar juntos para acelerar la transición hacia un sistema de bajas emisiones. Los marcos normativos, los incentivos financieros y las campañas de sensibilización pueden contribuir a impulsar la adopción de tecnologías y prácticas sostenibles. Las asociaciones entre distintos sectores pueden fomentar el desarrollo de soluciones holísticas que abarquen toda la cadena de suministro alimentario, desde la granja hasta la mesa.
Equilibrio entre la sostenibilidad y la viabilidad económica
Un enfoque prometedor es la introducción de los principios de la economía circular en la cadena de frío alimentaria. Mediante el desarrollo de productos y procesos que minimicen los residuos, maximicen la eficiencia de los recursos y permitan la reutilización y el reciclaje de materiales, se puede reducir el impacto medioambiental de la cadena de frío y, al mismo tiempo, crear nuevas oportunidades de negocio.
El camino por delante
El camino está plagado de retos, pero con las estrategias, las tecnologías y las alianzas adecuadas, estos pueden superarse y se puede configurar un futuro resiliente y sostenible. La transición hacia una cadena de frío con bajas emisiones de carbono requiere una mejora continua, adaptabilidad y el compromiso de superar los límites.
Es un camino exigente, pero inevitable. Con determinación, innovación y colaboración, podemos crear un futuro en el que los alimentos no solo sean seguros y nutritivos, sino también respetuosos con el medio ambiente. Es el momento de actuar: hay que aprovechar esta oportunidad para lograr un futuro más sostenible para todos.























