Data Centre World Madrid 2026 analizará el impacto del crecimiento digital y la expansión de la IA
Representantes institucionales y directivos del sector de los centros de datos se reunieron en Madrid en una comida-debate organizada como antesala de Data Centre World Madrid 2026. Durante el encuentro se abordaron algunos de los grandes retos que afronta actualmente la industria, como el impacto energético de la inteligencia artificial, la presión sobre infraestructuras y territorio, y la necesidad de marcos regulatorios que permitan sostener el crecimiento del sector.
El ecosistema español de centros de datos celebró esta semana en el Club Financiero Génova de Madrid una jornada de debate previa a la celebración de Data Centre World Madrid 2026, el evento especializado que tendrá lugar los próximos 4 y 5 de noviembre en Ifema Madrid dentro de Tech Show Madrid.
La mesa reunió a representantes institucionales y directivos del sector, entre ellos Manuel Pérez Gómez, viceconsejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid; Emilio Díaz, presidente de Spain DC; Begoña Villacís, directora ejecutiva de Spain DC; y Jordi Garcia, Secure Power & Services VP Iberian Zone de Schneider Electric.
El encuentro sirvió para analizar el fuerte crecimiento que atraviesa actualmente el mercado de los data centers en España. Según datos de Spain DC, el sector acumula una inversión proyectada de 66.900 millones de euros hasta 2030, de los cuales 25.000 millones corresponderán al periodo 2026-2030 en construcción e instalación de nuevos centros de datos.
Actualmente, la capacidad instalada en España alcanza los 439 MW, aunque las previsiones apuntan a que esta cifra podría multiplicarse por seis en apenas cinco años hasta alcanzar los 2.537 MW en 2030, con un crecimiento anual sostenido del 24%. El sector aporta además 7.300 millones de euros al PIB y genera más de 16.000 empleos.
IA y consumo energético: el gran desafío del crecimiento digital
Uno de los principales bloques del debate giró en torno al impacto energético derivado de la expansión de la inteligencia artificial y del crecimiento de las infraestructuras digitales.
Begoña Villacís defendió que, en el caso español, existe una oportunidad vinculada a la disponibilidad de energía renovable y a la necesidad de incrementar el consumo energético en un contexto marcado por la desindustrialización.
“Estamos consiguiendo derrochar energía, que sería nuestro oro, porque no somos capaces de consumirla”, afirmó la directora ejecutiva de Spain DC, quien vinculó el crecimiento de los centros de datos con la posibilidad de generar demanda para hacer rentables las inversiones en renovables.
Por su parte, Jordi García, de Schneider Electric, subrayó que el principal reto no reside tanto en la disponibilidad tecnológica como en el marco regulatorio y en el acceso a potencia energética suficiente para desplegar nuevas infraestructuras.
“Necesitamos una regulación clara que nos dé seguridad de cara a la inversión”, señaló García, quien defendió que la tecnología actual ya permite construir centros de datos sostenibles, eficientes, resilientes y flexibles.
El directivo explicó además que en algunos mercados europeos el acceso a potencia empieza a vincularse a criterios de flexibilidad energética, permitiendo que determinadas áreas del centro de datos puedan contribuir a estabilizar la red eléctrica.
La presión sobre territorio y administración gana protagonismo
Otro de los aspectos abordados durante la jornada fue el impacto territorial del crecimiento de los centros de datos y la competencia entre regiones para atraer inversión.
En este contexto, Madrid se consolida como uno de los principales polos tecnológicos europeos gracias a iniciativas relacionadas con inteligencia artificial, blockchain y ciberseguridad impulsadas desde la administración autonómica y municipal.
Sin embargo, los participantes coincidieron en que el territorio y la capacidad energética se están convirtiendo en factores decisivos para el desarrollo de nuevos proyectos.
“Lo físico lo va a condicionar todo”, afirmó Begoña Villacís, quien recordó que durante años el foco se había centrado principalmente en el software y la propiedad intelectual, mientras que el nuevo escenario está devolviendo protagonismo a cuestiones como el suelo disponible, la energía o las infraestructuras.
Emilio Díaz, presidente de Spain DC, puso como ejemplo el caso de Aragón, una comunidad que, según explicó, está logrando atraer proyectos gracias a la previsibilidad administrativa.
“Hay plazos en Aragón de cinco años y no pasa nada, es predecible”, señaló Díaz, quien defendió que la claridad sobre tiempos, acceso a energía y viabilidad resulta esencial para inversiones de esta magnitud.
Durante el debate también se apuntó que los plazos vinculados a permisos, acceso energético y despliegue están afectando directamente al ‘time to market’ tanto de operadores como de fabricantes tecnológicos.
Un sector estratégico con fuerte crecimiento
Las conclusiones de esta jornada servirán de base para los contenidos de Data Centre World Madrid 2026, una edición que ya cuenta con el 90% del espacio expositivo reservado y una demanda récord de participación.
El evento formará parte de Tech Show Madrid y se integrará además en el marco de Madrid Tech Week, iniciativa que prevé reunir a más de 29.000 visitantes, más de 500 expositores y más de 450 ponentes internacionales.
La organización estima además un impacto económico superior a 110 millones de euros para la ciudad de Madrid y la participación de profesionales procedentes de más de 60 países.





