Ciudades inteligentes en España: el desafío de sensores, IA y privacidad
El mercado europeo de ciudades inteligentes proyecta un crecimiento anual del 22,7% hasta 2030, consolidando un ecosistema urbano cada vez más conectado, digital y sostenible. En España, Málaga, Barcelona, Madrid, Sevilla, Bilbao, Valencia, Zaragoza y Alcobendas, Madrid, lideran la transformación urbana, mientras que Valladolid y Alicante experimentan con soluciones de inteligencia artificial (IA) para mejorar la planificación y la gestión de servicios.
Los retos futuros incluyen superar la fragmentación tecnológica, equilibrar el despliegue masivo de sensores con la privacidad personal, reducir la brecha digital, garantizar la colaboración entre gobiernos locales, nacionales y europeos, asegurar el acceso a financiación y fomentar la participación ciudadana. Además, la infraestructura española para la prevención frente a inclemencias climáticas sigue siendo insuficiente.
OBS Business School, perteneciente a la red Planeta Formación y Universidades, ha publicado el informe 'Realidades de las smart cities en 2025', dirigido por el profesor Víctor Ruiz Ezpeleta, en el que se analiza el panorama mundial y español de ciudades inteligentes. Londres encabeza el ranking mundial, mientras que las principales ciudades españolas destacan por su innovación urbana, sostenibilidad y uso de IA. Con el 81% de la población española residiendo en áreas urbanas, el informe enfatiza la urgencia de actuar frente a la contaminación, congestión, escasez de recursos y presión sobre servicios esenciales. El mercado europeo de Smart Cities alcanzó 212.500 millones de dólares en 2023 y se espera que mantenga un crecimiento del 22,7% anual hasta 2030, aunque persisten desafíos de interoperabilidad tecnológica, brecha digital, privacidad y financiación, especialmente en ciudades medianas.
Inteligencia artificial y sostenibilidad: ejes de la gestión urbana
La inteligencia artificial se consolida como herramienta esencial en la gestión urbana. Madrid aplica semáforos inteligentes que adaptan los ciclos en función del tráfico, mientras Valladolid y Alicante experimentan con gemelos digitales para optimizar la planificación de infraestructuras y servicios. Estas innovaciones requieren un equilibrio constante entre eficiencia, protección de datos y transparencia en el uso de información ciudadana.
El informe subraya la relevancia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y de la Agenda 2030 como marcos estratégicos. Barcelona impulsa redes de energía inteligente que mejoran la eficiencia y la sostenibilidad; Zaragoza monitoriza el consumo de agua en tiempo real; Madrid refuerza su plan de descarbonización mediante zonas de bajas emisiones; y Valencia invierte en infraestructura resiliente y sistemas de alerta temprana para anticipar fenómenos climáticos extremos.
En España, el 82% de los ODS ya se encuentra en proceso de cumplimiento, con un papel determinante de la implicación política. El Plan Nacional de Ciudades Inteligentes, liderado por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital a través de Red.es, ha financiado decenas de proyectos en municipios de todo el país, con una inversión superior a 78 millones de euros. Iniciativas como Smart Costa del Sol, Granada Human Smart City o Sevilla Smart Accessibility & Tourist & Events ejemplifican cómo la acción política activa puede transformar el modelo urbano hacia una ciudad más digital, participativa y sostenible.
Retos clave para las ciudades inteligentes españolas
Entre los principales desafíos identificados por el informe destacan:
- Fragmentación tecnológica: la falta de sistemas interoperables entre distritos y plataformas limita la eficiencia.
- Equilibrio entre sensores y privacidad: el despliegue masivo de dispositivos conectados requiere salvaguardar los datos personales y garantizar la transparencia.
- Brecha digital: asegurar que todos los ciudadanos tengan acceso a servicios digitales y formación tecnológica.
- Coordinación institucional: colaboración efectiva entre gobiernos locales, nacionales y europeos.
- Financiación estable: garantizar recursos para proyectos de smart city, especialmente en ciudades medianas y pequeñas.
- Participación ciudadana: involucrar activamente a la población en la planificación urbana y en el uso de tecnologías.
Líderes urbanos españoles: ejemplos de innovación
Barcelona se sitúa entre las 50 ciudades más inteligentes del mundo gracias a un ecosistema IoT integrado que permite optimizar servicios urbanos y movilidad.
Madrid, con el programa 'Madrid Capital Digital', combina transformación digital y sostenibilidad urbana, aunque enfrenta retos en interoperabilidad de sistemas, coordinación interinstitucional y ética en el manejo de datos personales.
Bilbao ha transformado la península artificial de Zorrotzaurre, de 2,5 km, de un antiguo complejo industrial a un núcleo urbano inteligente con ecosistema innovador.
Sevilla impulsa el 'Plan Sevilla + Digital' y la iniciativa 'eCitySevilla', avanzando hacia un modelo urbano descarbonizado y tecnológicamente avanzado en la Isla de la Cartuja y el conjunto urbano.
Alcobendas (Madrid) se consolida como modelo de smart city, con laboratorios urbanos que permiten testear soluciones de movilidad sostenible, servicios digitales y gestión energética antes de su escalado a otras ciudades.
Zaragoza ejecuta uno de los planes más ambiciosos del país para alcanzar la neutralidad climática en 2030. Ha firmado un acuerdo con Google para implementar IA generativa, gemelos digitales y asistentes virtuales.
Málaga lidera la innovación urbana en España, destacando en gestión de datos, sostenibilidad, turismo inteligente y seguridad digital.
Valencia ha equipado 194 edificios municipales con sensores IoT y plataformas digitales para gestionar consumo energético, movilidad, reservas de servicios y datos urbanos. Tras la DANA, implementó un sistema de alarmas sonoras en la pedanía de La Torre, capaz de alertar a la población en un radio de tres kilómetros.








