El ITE impulsa la movilidad sostenible mediante inteligencia artificial
En 2025, el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) y el Instituto de Biomecánica desarrolla en Valencia el proyecto MUSoL para optimizar el transporte urbano mediante inteligencia artificial y big data. Esta iniciativa, financiada por el IVACE+i y la Unión Europea, busca reducir el impacto ambiental mediante herramientas avanzadas de gestión energética que actualmente se encuentran en fase de pruebas con empresas colaboradoras. Los responsables técnicos implementaron modelos predictivos de demanda eléctrica y sistemas de mantenimiento preventivo para infraestructuras de recarga con el objetivo de transferir estas soluciones al mercado en junio de este año.
El proyecto consolida un primer modelo que facilita anticipar la demanda de electricidad para la carga de vehículos en entornos urbanos. Esta herramienta combina registros históricos con variables del entorno y de la propia red eléctrica para mejorar la eficiencia del suministro. Asimismo, el equipo técnico diseñó un prototipo denominado OCPP-Lite que permite la comunicación entre estaciones de recarga y plataformas de gestión de diferentes fabricantes.
A estas innovaciones se añade un sistema especializado en la detección de anomalías en los puntos de suministro. La tecnología identifica comportamientos irregulares que podrían derivar en averías, permitiendo realizar intervenciones de mantenimiento antes de que el fallo se materialice. Según la organización, estos avances resultan fundamentales para garantizar la fiabilidad de la infraestructura de movilidad eléctrica en las ciudades inteligentes.
“Nuestro objetivo es desarrollar tecnología puntera y asegurarnos de que ese conocimiento llegue a la industria y se traduzca en soluciones que puedan utilizarse de verdad en las ciudades” explicó Caterina Tormo.
Integración de tecnología V2G y validación real
La responsable del proyecto MUSoL en el ITE, Caterina Tormo, explicó que “el objetivo es desarrollar tecnología puntera y asegurar que ese conocimiento llegue a la industria y se traduzca en soluciones que puedan utilizarse de verdad en las ciudades”. La investigadora subrayó que por eso están poniendo tanto foco en la transferencia de resultados hacia empresas, administraciones y principales agentes del ecosistema de movilidad sostenible.
Evaluación de impacto y despliegue industrial
Antes del cierre de la investigación se realizarán pruebas con casos reales de uso para verificar el comportamiento de las soluciones en condiciones de operación diaria. Los planes de evaluación incluyen medir la aceptación de los usuarios y la facilidad de uso de las herramientas desarrolladas. El proyecto busca que los resultados sean replicables en distintos entornos urbanos para fomentar un sistema de transporte integrado y con bajas emisiones.
Además, la responsable del poryecto afirmó que quieren que todo lo aprendido en MUSoL se pueda adoptar y replicar en otros entornos urbanos, para avanzar juntos hacia una movilidad más inteligente, integrada y con menos emisiones. Esta transferencia de conocimiento pretende consolidar un ecosistema donde la innovación tecnológica se convierta en una herramienta práctica para las administraciones locales y el sector privado.





















