Euralarm propone cinco criterios para evaluar la soberanía de los servicios en la nube aplicados a seguridad física y PCI
La soberanía tecnológica, operativa y jurisdiccional, junto con la ubicación del almacenamiento de datos y el cumplimiento de la legislación, son las cinco dimensiones que Euralarm propone tener en cuenta al contratar servicios en la nube para aplicaciones de seguridad física y protección contra incendios (PCI). La asociación recoge estas pautas en una nueva directriz dirigida a fabricantes, proveedores de servicios, integradores y usuarios finales para ayudarles a determinar qué nivel de soberanía requieren sus aplicaciones.
El documento parte de que la soberanía en la nube no depende únicamente del lugar físico en el que se almacenan los datos. Euralarm plantea que las cinco dimensiones deben valorarse conjuntamente para determinar en qué medida los servicios pueden funcionar de forma independiente dentro de un marco jurídico y operativo europeo.
Estos factores cobran importancia en sistemas que recurren a servicios en la nube para funciones como el diagnóstico remoto, la transmisión de alarmas, el mantenimiento predictivo o el análisis avanzado de datos. En el caso de infraestructuras críticas y servicios públicos, la guía presta particular atención a la protección de información sensible frente al acceso no autorizado desde terceros países y al cumplimiento de la legislación europea.
Un nivel de soberanía adaptado al riesgo
Euralarm no plantea una única arquitectura ni el máximo grado de soberanía como solución aplicable a todos los casos. Su propuesta consiste en evaluar la sensibilidad de cada aplicación, el carácter crítico del servicio y las posibles consecuencias derivadas de una influencia jurídica u operativa extranjera. A partir de ese análisis, cada organización puede establecer el nivel de soberanía adecuado a sus necesidades.
La directriz aborda asimismo el almacenamiento y la gobernanza de los datos, la independencia operativa, la jurisdicción legal y la protección frente a legislación extraterritorial. La finalidad es incorporar estos elementos a la evaluación de los servicios en la nube antes de su contratación.
La asociación señala que adoptar requisitos de soberanía más estrictos puede aumentar la protección frente a determinados riesgos jurídicos y operativos, pero también elevar los costes y la complejidad de las arquitecturas. Por ello, plantea la soberanía en la nube como una decisión de gestión de riesgos que debe ajustarse a las necesidades operativas y las obligaciones de cumplimiento normativo de cada organización.



















