Bosch presenta su tercera generación de chips de carburo de silicio para impulsar la eficiencia del vehículo eléctrico
Bosch presenta su tercera generación de chips de carburo de silicio (SiC), una tecnología clave para mejorar la eficiencia energética y aumentar la autonomía de los vehículos eléctricos. Los nuevos semiconductores, que ya se están suministrando como muestras a fabricantes de automóviles de todo el mundo, ofrecen un 20 % más de rendimiento que la generación anterior y refuerzan la posición de la compañía en uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento de la industria de la movilidad.
Los chips de carburo de silicio permiten gestionar el flujo de energía de forma más eficiente que los semiconductores tradicionales de silicio, reduciendo las pérdidas energéticas y aumentando la densidad de potencia de los sistemas electrónicos. Gracias a ello, contribuyen directamente a mejorar las prestaciones y la autonomía de los vehículos eléctricos.
"Los semiconductores de carburo de silicio son uno de los motores clave de la movilidad eléctrica. Controlan el flujo de energía y lo hacen de la manera más eficiente posible. Con nuestros nuevos chips SiC, reforzamos nuestro liderazgo tecnológico y ayudamos a nuestros clientes a lanzar al mercado vehículos eléctricos aún más potentes y eficientes", afirmó Markus Heyn, miembro del Consejo de Administración de Bosch y presidente del área de negocio Bosch Mobility.
Además del incremento de rendimiento, la nueva generación destaca por su menor tamaño, una característica que mejora la rentabilidad de la producción al permitir fabricar un mayor número de chips por oblea. Según Bosch, esta miniaturización constituye uno de los factores decisivos para acelerar la adopción masiva de la tecnología SiC en la automoción.
La apuesta de Bosch llega en un momento de fuerte crecimiento para los semiconductores de carburo de silicio. De acuerdo con las previsiones de la consultora Yole Intelligence, el mercado mundial de estos dispositivos pasará de los 2.000 millones de euros registrados en 2023 a cerca de 8.000 millones de euros en 2029, impulsado principalmente por el avance de la movilidad eléctrica.
Desde el inicio de la producción de su primera generación de chips SiC en 2021, Bosch entrego más de 60 millones de unidades a nivel global. Para responder a la creciente demanda, la compañía refuerza significativamente sus capacidades industriales y de desarrollo. En este contexto, Bosch invirtió cerca de 3.000 millones de euros en Europa dentro de los programas IPCEI de microelectrónica y tecnologías de comunicación. A ello se suma una inversión adicional de 1.900 millones de euros en su nueva planta de Roseville, California, adquirida a comienzos de 2025.
La fábrica estadounidense comenzará a producir chips SiC este mismo año, inicialmente para pruebas con clientes, mientras que la planta de Reutlingen, en Alemania, seguirá siendo uno de los principales centros de desarrollo y fabricación de la tercera generación de estos semiconductores sobre obleas de 200 milímetros. Gracias a esta red industrial, Bosch prevé alcanzar una capacidad de producción de hasta 900 millones de chips al año a medio plazo, reforzando la resiliencia de la cadena de suministro global en un momento de acelerada electrificación del sector automovilístico.
Uno de los elementos diferenciales de esta nueva generación de chips es la aplicación del denominado ‘proceso Bosch’, una tecnología de grabado desarrollada por la compañía en 1994 y ampliamente utilizada en la fabricación de sensores. Adaptado ahora al carburo de silicio, este proceso permite crear estructuras verticales de alta precisión que incrementan significativamente la densidad de potencia de los semiconductores. Según la compañía, esta innovación tecnológica ha sido determinante para lograr las mejoras de rendimiento alcanzadas en la nueva generación de chips SiC.
Con este lanzamiento, Bosch refuerza su estrategia para consolidarse como uno de los principales fabricantes mundiales de semiconductores de carburo de silicio y acelerar el desarrollo de una movilidad eléctrica más eficiente, sostenible y competitiva.























