Pilz analiza cómo el nuevo Reglamento sobre Máquinas redefinirá la seguridad industrial a partir de 2027
Pilz, especialista alemán en automatización segura, celebró el pasado 22 de julio su convocatoria de prensa anual para hacer balance y anticipar los retos que marcarán el sector en los próximos años. El evento online, ha reunido a varios de sus responsables técnicos para analizar en profundidad el impacto del nuevo marco normativo europeo y presentar las soluciones que la compañía está desarrollando para acompañar a fabricantes y operadores en esta transición.
Safety & Security van de la mano
La jornada se ha abierto con la intervención de Susanne Kunschert y Thomas Pilz, Managing Partners de Pilz GmbH & Co., quienes han subrayado que la creciente interconexión de las máquinas obliga a repensar la seguridad desde una perspectiva integral. Ya no basta con garantizar la seguridad funcional (Safety). Ahora ya es igual de necesario blindar los sistemas frente a accesos no autorizados y ciberataques (Security).
Normativas como la Directiva NIS 2, el Reglamento de Máquinas y la Ley de Ciberresiliencia confirman que esta doble exigencia ha dejado de ser una recomendación para convertirse en un requisito legal. El acceso al mercado europeo, tanto para fabricantes como para operadores de maquinaria, dependerá cada vez más del cumplimiento conjunto de ambas dimensiones.
La compañía está adaptando toda su cartera a estos nuevos requisitos y, a mediados de 2026, lanzará a nivel mundial dos servicios modulares: Security Evaluation of Machinery (SEM) y Security Assessment of Machinery (SAM), pensados para ayudar a las empresas a identificar riesgos y vulnerabilidades en sus instalaciones. Estos servicios se suman a su plataforma Myzel y a su sistema Identification and Access Management (I.A.M), completando un concepto de seguridad que cubre toda la vida útil de una máquina.
Reglamento sobre Máquinas: la cuenta atrás hacia 2027
Jürgen Bukowski, Senior Manager Consulting & Services Operations, ha profundizado en las implicaciones del Nuevo Reglamento de Máquinas, que entrará en vigor el 20 de enero de 2027. Su mensaje ha sido claro: la seguridad se convertirá en un factor competitivo determinante, ya que fusiona por primera vez seguridad funcional y seguridad industrial en un mismo marco legal.
Entre las novedades más relevantes destaca la exigencia de incorporar el principio de ‘Security by Design’ desde la propia fase de construcción de la máquina, así como la obligación de mantener documentación digital —manuales y declaraciones de conformidad— disponible durante un mínimo de diez años. También se regulan con mayor precisión los procesos de actualización remota y la trazabilidad de los datos de diagnóstico, claves para minimizar tiempos de inactividad.
El Reglamento introduce además el concepto legal de ‘substantial modification’: cuando se transforma una instalación compuesta por varias máquinas interconectadas, quien las une pasa a ser considerado legalmente el fabricante del conjunto, con la responsabilidad de garantizar que todos los componentes funcionen de forma segura entre sí. Bukowski ha insistido en que esta normativa trasciende las fronteras europeas: cualquier fabricante que quiera operar en la UE deberá adaptar sus procesos, por lo que el Reglamento se perfila como una referencia global en seguridad industrial.
Myzel: cumplimiento normativo de principio a fin
En su segunda intervención, Bukowski ha presentado Myzel Lifecycle Platform, la solución Software as a Service con la que Pilz propone dar respuesta a este nuevo escenario. La exigencia normativa, ha explicado, obliga a pasar de una certificación puntual a un cumplimiento continuo a lo largo de todo el ciclo de vida de la máquina, lo que requiere una colaboración mucho más estrecha entre fabricantes y operadores.
Myzel centraliza en un único sistema —MyCore— los datos de personal y maquinaria, junto con toda la documentación asociada: instrucciones, evaluaciones, planes de mantenimiento y registros de formación. Cualquier prueba pendiente o plazo próximo a vencer se visualiza de inmediato en un panel de control, y un registro de auditoría garantiza la trazabilidad de cada acción. Con ello, Pilz busca sustituir los sistemas más analógicos por una gestión digital que ofrezca visibilidad en tiempo real del estado de cumplimiento.
































