Una prueba de viabilidad de la aplicación ofrece una imagen clara del rendimiento esperado antes de asumir ningún compromiso de capital
Omron identifica las claves para evaluar la implantación de la visión artificial en la inspección de calidad
La inspección de calidad automatizada sigue enfrentándose a un problema de percepción. Si se pregunta a los responsables de producción por qué aún no la han implementado, entre las respuestas más habituales figuran que es demasiado compleja, demasiado cara o que requiere unos conocimientos técnicos de los que no disponen. Como explica Jamie Steed, EMEA Product Marketing Manager Vision & Code Reading de Omron Europe: “Si un fabricante o constructor de maquinaria dice que la visión artificial es demasiado complicada para su equipo, podría estar pensando en cómo funcionaban estos sistemas hace diez años”.
Empezar por la pregunta correcta
Antes de evaluar cualquier tecnología, Omron recomienda a los fabricantes plantearse una pregunta fundamental: ¿es la visión artificial la opción adecuada para esta aplicación? La inspección automatizada ofrece mejores resultados cuando existen condiciones que justifican su implantación, como defectos recurrentes que llegan al cliente, cuellos de botella en las tareas de inspección, costes asociados al rechazo y al retrabajo que justifican la inversión o requisitos normativos que los procesos manuales no pueden garantizar de forma consistente.
Los fabricantes capaces de describir el aspecto de una pieza defectuosa y de aportar muestras físicas suelen estar en una buena posición para avanzar en este tipo de proyectos. Una prueba de viabilidad con un proveedor permite confirmar rápidamente si la solución es adecuada para la aplicación.
Entender cuánto cuestan realmente los defectos
Uno de los ejercicios más útiles antes de valorar cualquier solución tecnológica es cuantificar la situación actual. Los costes derivados de las reclamaciones en garantía, las cifras anuales de desechos y retrabajos, el coste laboral de la inspección manual a lo largo de los distintos turnos y el riesgo asociado a una documentación de cumplimiento insuficiente suelen ofrecer una justificación de la inversión más sólida de lo que parece.
Muchos fabricantes subestiman estos costes porque suelen estar repartidos entre distintas partidas presupuestarias y rara vez se atribuyen directamente a la calidad.
Conocer las normativas aplicables
Los marcos normativos de calidad tienen implicaciones directas en el diseño del sistema de inspección y en los datos que debe capturar. Los fabricantes de automoción sujetos a la norma IATF 16949 necesitan trazabilidad completa e integración SPC. Los fabricantes farmacéuticos y de dispositivos médicos deben cumplir FDA 21 CFR Part 11 o EU GMP Anexo 11 para los registros electrónicos a prueba de manipulación. Los fabricantes de alimentación y bienes de consumo que suministran a grandes distribuidores pueden necesitar una verificación de etiquetas conforme a GS1. Las empresas certificadas conforme a ISO 9001 necesitan incorporar los resultados de inspección a sus registros de gestión de la calidad. Tener claras las normativas aplicables antes de seleccionar el sistema evita costosas modificaciones posteriores.
Qué pueden hacer realmente los sistemas modernos
Los sistemas de inspección basados en inteligencia artificial aprenden a partir de imágenes reales de productos, gestionando defectos superficiales de aspecto irregular sin necesitar reglas explícitas para cada tipo de defecto. Precisamente esto hacía que los proyectos de visión tradicionales fueran frágiles y lentos de poner en marcha. Las interfaces de configuración guiada permiten a los operadores actuales configurar y gestionar los sistemas sin soporte especializado. En líneas de alta mezcla, el cambio automático de parámetros gestiona los cambios de producto sin recalibración física.
Cómo saber si es la solución adecuada
Omron recomienda llegar a cualquier conversación inicial con cuatro elementos: muestras físicas de piezas (buenas y defectuosas); una cifra aproximada de lo que cuestan anualmente los fallos de inspección actuales; claridad sobre las normativas de calidad aplicables; y confirmación del protocolo de comunicación del controlador de línea. Con todo esto a mano, una prueba de viabilidad de la aplicación ofrece a los fabricantes una imagen clara del rendimiento esperado antes de asumir ningún compromiso de capital.
Omron ofrece pruebas de viabilidad de aplicaciones para fabricantes que están considerando la inspección automatizada.
































