Rockwell Automation muestra en ROKLive EMEA el futuro de las operaciones industriales autónomas
En el marco de ROKLive EMEA 2026, Rockwell Automation mantuvo un encuentro con los medios en el que directivos de la compañía analizaron cómo la inteligencia artificial, los datos y la automatización avanzada están acelerando la transición de la industria hacia operaciones cada vez más autónomas. El evento, que se celebra del 9 al 12 de marzo en Madrid, reúne a más de mil profesionales de operaciones, ingeniería y transformación digital para abordar los retos tecnológicos de las plantas industriales.
Madrid acoge estos días una nueva edición de ROKLive EMEA 2026, el principal evento tecnológico de Rockwell Automation en la región Europa, Oriente Medio y África (EMEA), que reúne del 9 al 12 de marzo a profesionales de operaciones, ingeniería, mantenimiento y transformación digital para analizar el futuro de la automatización industrial.
El evento, que se celebra en el Madrid Marriott Auditorium Hotel & Conference Center, se ha consolidado como uno de los principales foros europeos dedicados a la evolución de las operaciones industriales en un contexto marcado por la digitalización, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la necesidad de reforzar la resiliencia de las plantas.
Durante el evento, al que asisten más de mil profesionales de todo el mundo, la compañía ha puesto el foco en cómo la convergencia de tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica, el análisis avanzado de datos y la computación industrial está transformando la forma en que operan las fábricas y las infraestructuras críticas.
Según explicó Rodrigo Riera, regional vice president EMEA South en Rockwell Automation durante un encuentro con la prensa celebrado en el marco del evento, la industria se encuentra en un momento especialmente relevante desde el punto de vista tecnológico. “Vivimos un momento muy interesante en el que la inteligencia artificial lo está cambiando todo, también en el ámbito de la automatización tradicional”, señaló.
En este contexto, los clientes industriales se enfrentan a un entorno cada vez más complejo. Entre las principales preocupaciones detectadas por la compañía figuran la volatilidad en los precios de la energía y los materiales, los crecientes riesgos en ciberseguridad, la dificultad para encontrar profesionales cualificados, la presión competitiva y la rápida innovación tecnológica.
Ante esta situación, explicó Riera, “el papel de las compañías especializadas en automatización como Rockwell consiste en ayudar a las organizaciones a construir operaciones industriales más resilientes y preparadas para adaptarse a un entorno cambiante”.
Rodrigo Riera, regional vice president EMEA South en Rockwell Automation.
De la automatización a la autonomía industrial
Uno de los mensajes centrales del encuentro ha sido la evolución del sector desde modelos tradicionales de automatización hacia sistemas industriales cada vez más autónomos.
Esta transición se basa en la convergencia de múltiples tecnologías, entre ellas la inteligencia artificial, la robótica, el análisis avanzado de datos y la computación industrial, que permiten desarrollar sistemas capaces de responder en tiempo real a las condiciones de operación.
Según explicó Riera, en este nuevo paradigma, la autonomía industrial se apoya en tres pilares fundamentales: el desarrollo tecnológico, un enfoque basado en sistemas integrados y una profunda experiencia en los distintos sectores industriales.
En la práctica, esta evolución se traduce en nuevos casos de uso en las plantas industriales, como la mejora de la calidad mediante análisis inteligente de datos, el mantenimiento predictivo de los equipos o la automatización definida por software, que permite adaptar más rápidamente las operaciones a las necesidades del mercado.
Además, los fabricantes demandan cada vez máquinas más compactas, flexibles y capaces de adaptarse a cambios rápidos en la producción, una tendencia especialmente visible en sectores como la alimentación, la farmacia o los bienes de consumo.
José Paredes, director general de Rockwell Automation para España y Portugal.
España gana peso en la estrategia europea de Rockwell
Durante el encuentro con los medios también intervino José Paredes, director general de Rockwell Automation para España y Portugal, quien destacó el creciente papel del país dentro de la estrategia europea de la multinacional.
La elección de Madrid como sede de ROKLive EMEA 2026 responde, según explicó, al interés de la compañía por reforzar su presencia en el mercado español.
Equipos especializados en ciberseguridad OT, software o marketing trabajan desde España cada vez más en proyectos de alcance europeo, lo que está contribuyendo a posicionar al país como un hub dentro de la organización. “Este desarrollo refleja el talento que España es capaz de atraer y formar en ámbitos ligados a la automatización y la digitalización industrial”.
José Paredes también hizo referencia a que la necesidad de competir en mercados globales está llevando a las empresas a modernizar sus operaciones, reforzar la ciberseguridad industrial y aprovechar los datos generados en las plantas para mejorar la eficiencia. “En este camino, la colaboración con partners tecnológicos, integradores y fabricantes de maquinaria resulta clave para llevar las soluciones completas hasta la implantación real en las fábricas”, señaló Paredes.
El evento incluye un área de demostraciones donde Rockwell Automation y varios de sus partners muestran en directo nuevas soluciones de automatización, software industrial y ciberseguridad aplicadas a entornos productivos.
Casos de digitalización en la industria y los servicios
Durante el evento se presentaron varios casos de uso que muestran cómo la digitalización industrial se traduce en mejoras operativas concretas.
Uno de los ejemplos es Liquats Vegetals, empresa especializada en bebidas vegetales que ha impulsado su digitalización para responder al crecimiento de la demanda manteniendo la calidad de sus productos y mejorando su eficiencia energética.
Como explicó Tasio Corachán Masriera, director de Proceso y Mejora Continua en Liquats Vegetals, la compañía ha implantado soluciones como PlantPAx, que permite un control de procesos más flexible en diferentes formulaciones, así como FactoryTalk Energy Manager, que proporciona visibilidad en tiempo real del consumo energético. A través de la plataforma DataMosaix, además, puede analizar datos relacionados con sostenibilidad y detectar oportunidades de mejora en eficiencia.
Gracias a estas herramientas, la empresa ha logrado una visibilidad energética completa en su planta y ha podido detectar incidencias con mayor rapidez mediante alertas que identifican consumos anómalos o posibles fallos de equipos.
Otro caso destacado es el de Aigües de Barcelona, que gestiona el ciclo integral del agua para cerca de tres millones de personas en el área metropolitana de Barcelona.
La compañía – explicó Javier Gámiz, Industrial Control Systems Manager en Aigües de Barcelona- ha impulsado una evolución progresiva de su arquitectura de control y monitorización industrial basada en Logix, el sistema de control distribuido de Rockwell Automation, integrado en un entorno multi-vendor basado en estándares abiertos.
Esta evolución ha permitido reforzar la resiliencia operativa mediante una monitorización más integrada y una detección temprana de incidencias, así como mejorar la toma de decisiones gracias a una mayor visibilidad sobre el funcionamiento de la infraestructura.
El sistema de seguimiento inteligente iTRAK 5750 le permite redefinir la productividad de las máquina y mover cargas útiles más altas con mayor flexibilidad y control.
Digitalización en la industria farmacéutica
Entre los ejemplos de aplicación de estas tecnologías destaca el proyecto desarrollado con Laboratorios Farmacéuticos Rovi, que ha implementado un sistema de ejecución digital de lotes basado en FactoryTalk PharmaSuite.
La iniciativa permitió digitalizar completamente los procesos de producción, eliminando los registros en papel e integrando el sistema MES con plataformas empresariales como ERP y LIMS. La primera fase del proyecto se completó en menos de un año y ha permitido mejorar la trazabilidad, reducir los tiempos de revisión y reforzar la competitividad de la compañía.
“La visión de Rovi para la transformación digital se alinea perfectamente con nuestra misión de ayudar a los clientes a ser más competitivos, resilientes y sostenibles”, señaló Rodrigo Riera.
Rockwell Automation mantiene una estrategia activa de alianzas y acuerdos con diversos fabricantes de robótica líderes para integrar el control de robots directamente en sus sistemas de automatización.
Nuevas soluciones para operaciones industriales más resilientes
En el marco de ROKLive EMEA, Rockwell Automation también ha presentado diversas innovaciones tecnológicas orientadas a reforzar la digitalización y la seguridad de las operaciones industriales.
Entre ellas destaca la evolución de su portfolio de sistemas MES, una plataforma nativa en la nube e interoperable diseñada para integrar la tecnología operativa (OT) con los sistemas de tecnología de la información (IT). Este enfoque modular permite a los fabricantes ampliar sus capacidades según las necesidades, acelerar el retorno de inversión y avanzar hacia modelos de operaciones más autónomos.
La compañía también ha anunciado FactoryTalk Design Workbench, un software gratuito de diseño orientado a sistemas de microcontroladores. La primera versión es compatible con los controladores Micro800 y ofrece un espacio de trabajo unificado para programación, configuración y resolución de problemas.
Otra de las novedades presentadas es PointMax, un sistema flexible de módulos de entradas y salidas remotas diseñado para ayudar a los fabricantes a gestionar la creciente complejidad de las operaciones industriales.
En el ámbito de la ciberseguridad, Rockwell ha presentado SecureOT, una nueva suite que combina plataforma tecnológica, servicios profesionales y servicios de seguridad gestionados para proteger infraestructuras industriales críticas. La solución está diseñada específicamente para entornos de tecnología operativa, donde muchos sistemas heredados no fueron concebidos originalmente con criterios de ciberseguridad.






















