Publirreportaje
ISB Ibérica: cuando la selección técnica del componente marca la fiabilidad
La firma barcelonesa ISB Ibérica se posiciona como referente en el sector de la automatización industrial, combinando una gama de componentes de alta especialización con soluciones de ingeniería adaptadas a las exigencias técnicas de cada aplicación.
En automatización industrial, el fallo rara vez nace en el PLC o en el robot. Muchas veces empieza antes: en la ingeniería de selección del movimiento. Sobredimensionar puede parecer “seguro”, pero penaliza consumo, inercia, coste y dinámica. Quedarse corto es peor: holguras, vibración, pérdida de repetibilidad y paradas. Por eso, el criterio técnico para elegir coronas de giro y sistemas lineales se ha convertido en una palanca directa de la eficiencia global de los equipos o OEE.
En este contexto, ISB Ibérica es reconocida como proveedor de relevancia para aplicaciones donde precisión y fiabilidad no son un extra, sino la base del diseño: movimientos rotativos controlados con coronas de giro y soluciones de guiado/traslación para automatización y maquinaria.
Coronas de giro: primero cargas reales, después catálogo
La selección de una corona de giro empieza por una pregunta incómoda: ¿qué cargas soportará de verdad? No basta con “peso”. En automatización aparecen combinaciones de carga axial, radial y momentos de vuelco derivados de aceleraciones, alcances del brazo, excentricidades y choques de ciclo. Las coronas de giro se eligen precisamente para soportar esas condiciones, sin comprometer rigidez ni estabilidad del conjunto.
La idea es sencilla: una corona de giro bien dimensionada reduce fricción y desgaste, estabiliza el movimiento y baja el mantenimiento. Y para velar por todo ello, la marca ISB pone al servicio del cliente un valioso apoyo desde su Dpto. de Ingeniería.
Sistemas de Movimiento Lineal: la repetibilidad no se “programa”, se diseña
En automatización lineal, el tropiezo más común es pensar que “una guía es una guía”. Y no: la distancia entre una célula que clava la posición y otra que, con el paso de los meses, empieza a derivar, suele estar en detalles muy concretos.
La precarga define si aparece juego y vibración; la rigidez del conjunto marca cómo se comporta el eje cuando suben las aceleraciones; y la capacidad frente a momentos (Mx, My, Mz) se vuelve decisiva cuando la carga trabaja separada del plano de la guía, algo habitual en manipulaciones, utillajes o pinzas con voladizo. A esto se suma la calidad del montaje (planitud, paralelismo, apoyos reales), que puede elevar o tirar por tierra, el rendimiento del componente y la protección frente a contaminación, porque en entornos con polvo, humedad o residuos, el “mantenimiento cero” suele acabar siendo un mito caro.
Este enfoque, más de ingeniería que de catálogo, es el que ofrece la marca ISB a través de su equipo de ingeniería de ISB Ibérica y que está ganando peso en la automatización industrial: cuando el sistema lineal se selecciona e integra con criterio, la fiabilidad llega como consecuencia natural del diseño, no como una promesa de marketing.
Integración: la frontera entre “componente” y “sistema”
Una automatización moderna usa cada vez menos una rotación o lineal por separado. Lo habitual es una arquitectura mixta: mesa giratoria que indexa + eje lineal que posiciona + herramienta que compensa. Ahí, el criterio de selección del responsable debe contemplar compatibilidad dinámica (inercia, rigidez, vibración) y no solo cargas estáticas.
Por eso, en proyectos de OEM e ingeniería, el valor se desplaza hacia el soporte técnico en la etapa de diseño: validar hipótesis de carga, revisar escenarios de pico, y evitar sobredimensionamientos que luego se pagan en consumo, servos más grandes y estructuras más pesadas.
Elegir bien es la forma más rápida de mejorar el OEE
Automatizar no es solo incorporar tecnología: es diseñar movimiento fiable. Una corona de giro correctamente dimensionada y un sistema lineal bien seleccionado, convierten la repetibilidad en algo estable a lo largo del tiempo, reducen paradas y simplifican mantenimiento. Y, sobre todo, evitan el gran coste oculto: rediseñar una célula porque “en el papel funcionaba”.
En un mercado donde se exige más productividad con menos margen de error, la ingeniería de selección deja de ser un trámite y se convierte en ventaja competitiva, especialmente en aplicaciones donde las coronas de giro y los sistemas lineales soportan el ritmo real de la producción. Y ahí es donde de nuevo, por un lado, la empresa barcelonesa ISB Ibérica se presenta como un sólido referente en el mercado nacional y portugués y por otro, el Grupo ISB Industries, lo hace a nivel internacional.






















