Una vivienda de 700 m² reorganiza sus espacios para adaptarse a una nueva forma de habitar
El estudio de interiorismo Pia Capdevila firma una vivienda de 700 m² en la que la distribución y el diseño interior se adaptan a las necesidades y al estilo de vida de sus propietarios. El proyecto transforma una configuración originalmente compartimentada en una vivienda articulada en diferentes ambientes, con una organización específica para cada planta y una clara conexión entre las distintas zonas de uso.
La vivienda contemporánea recupera progresivamente su dimensión social, con espacios concebidos no solo para el uso cotidiano, sino también para recibir y compartir. Esta vivienda de 700 m², proyectada por el estudio de interiorismo Pia Capdevila, responde a esta forma de habitar mediante una distribución que conecta diferentes ambientes y adapta cada planta a las necesidades de sus propietarios.
La intervención parte de una distribución original compartimentada que se transforma para generar una vivienda más abierta y funcional. Salón, comedor, cocina, espacios destinados a la música y zonas de encuentro se articulan para favorecer la continuidad entre estancias y facilitar diferentes formas de uso.
El proyecto combina así funcionalidad, amplitud y confort, con una organización espacial pensada para la vida cotidiana y para acoger reuniones. Más que una cuestión puramente estética, la reforma plantea una vivienda adaptada a una manera concreta de vivir, en la que los espacios sociales adquieren un papel central.
Una vivienda de 700 m² pensada para compartir y vivir
- Planta baja: el escenario perfecto para la vida social
La transformación de la vivienda comienza en la planta baja, anteriormente muy compartimentada y ahora organizada como una secuencia de estancias conectadas entre sí. Desde el recibidor se accede al salón, comunicado con el comedor, mientras que la cocina se sitúa a la izquierda. Desde este mismo nivel parte la escalera que conduce al resto de plantas.
El salón, de 66 m², se divide en diferentes ambientes. La zona central se destina al estar, mientras que uno de los laterales incorpora un área dedicada a la música, con un mueble librería diseñado a medida para integrar discos y vinilos. En el extremo opuesto se sitúa un bar doméstico. El espacio conecta además con una galería acristalada abierta al jardín y con entrada de luz natural. El comedor incorpora una mesa con capacidad para diez comensales y posibilidad de ampliación. El mobiliario a medida integra el menaje, mientras que una vinoteca personalizada completa el espacio.
La cocina, diseñada junto a Mobalco, se organiza en tres zonas y una isla central. Un mueble con desayunador y almacenaje conecta la cocina con el comedor. La zona de trabajo y agua se dispone en L, mientras que el frente opuesto concentra la despensa, los hornos y el almacenaje de suelo a techo. La isla incorpora una barra con taburetes y un segundo fregadero.
En cuanto a los acabados, la cocina combina madera alistonada en medias lunas, laca en tono piedra y una encimera porcelánica de apariencia pétrea.
Los aseos de cortesía se distribuyen entre el recibidor y los rellanos intermedios de la escalera. Todos comparten la misma distribución y elementos, entre ellos pavimento de madera, papeles pintados, lavabos cerámicos con estructura de acero barnizado, griferías empotradas, espejos integrados, apliques esféricos e inodoros suspendidos. Cada espacio presenta, sin embargo, una combinación diferente de acabados: piedra y burdeos en la planta baja, rafia, piedra y gris oscuro en la primera planta, y motivos geométricos en verde junto a verde musgo y negro en el altillo.
- Planta primera: espacios privados para el descanso
La primera planta concentra la zona privada de la vivienda, con un distribuidor que da acceso a la suite principal y a dos dormitorios en suite. Este espacio incorpora una lámpara de techo de cristal estriado y metal dorado, una alfombra persa y un puff.
La suite principal está formada por dos vestidores, dormitorio y baño. El vestidor principal, con salida a un balcón, dispone de armarios paralelos y una isla central con almacenaje y banco descalzador. El segundo vestidor, de menor tamaño, se sitúa junto a la entrada del dormitorio y está destinado a la ropa de temporada.
El dormitorio combina una base neutra con textiles en tonos marrones, detalles en azul cobalto y estampados. Entre el dormitorio y el vestidor se encuentra el baño, planteado como un espacio de conexión. En uno de los lados se dispone un mueble suspendido con capacidad para dos personas, mientras que en el otro se sitúan un tocador y los accesos a la ducha y al inodoro. Los acabados combinan madera y encimera de Solid Surface.
Los otros dos dormitorios mantienen baño propio. Uno de ellos, equipado con cama de matrimonio, combina tonos azules y piedra. El segundo, con dos camas, utiliza una paleta de beiges, verdes y ocres.
- Planta altillo: espacios para vivirlos sin reglas
El acceso al altillo se realiza mediante una escalera de caracol diseñada por el estudio y ejecutada por THK. El nivel superior se caracteriza por sus formas abuhardilladas y por una distribución destinada a diferentes usos.
La sala polivalente se adapta a las pendientes de la cubierta y reúne una zona de costura y un área destinada a hobbies y juegos de mesa. El espacio se plantea como un salón de carácter más íntimo y flexible. La habitación de invitados, con baño en suite, sitúa la cama bajo la ventana para aprovechar la entrada de luz natural. El dormitorio incorpora además un sillón destinado a la lectura y textiles con estampados verdes.
En el baño, una pieza marmoleada en verde esmeralda adquiere protagonismo y se combina con griferías en tonos dorados.
- Mirador: trabajar entre vistas y piezas a medida
Una nueva escalera de caracol diseñada a medida conduce hasta el mirador de la vivienda, donde se sitúa un despacho con vistas de 360 grados sobre Barcelona.
El espacio incorpora mobiliario realizado íntegramente a medida, desde el bureau hasta las estanterías y los armarios. La composición combina diferentes elementos y acabados, incluidos tapizados, tiradores y vivos en los apliques.
- Planta sótano: cuando lo funcional también emociona
En el sótano, la vivienda concentra parte de las áreas destinadas a servicio y organización. El laundry, de 50 m², reúne las funciones de limpieza y almacenaje mediante mobiliario a medida. La cocina auxiliar, con acceso directo al jardín, está destinada a dar servicio a la zona exterior y permite desarrollar las reuniones al aire libre con independencia de la cocina principal.
Ficha técnica
Proyecto: 478 Sant Gervasi
Estudio: Pia Capdevila Interiorismo
Interiorista: Pia Capdevila
Fotos: Natalia Cedrés
Producción y estilismo: Mar Gausachs.
























