El agua gana protagonismo en el diseño arquitectónico y los espacios de bienestar vinculados al hospitality
Los participantes coincidieron en señalar que el agua debe dejar de entenderse como un elemento complementario para pasar a formar parte de la concepción misma de los proyectos arquitectónicos. Jorge Arditti, codirector de Arditti+RDT Arquitectos (México), la definió como la “base invisible” que sostiene la vida, la salud y la economía, y defendió la conveniencia de avanzar hacia modelos que hagan visible su ciclo y favorezcan una mayor concienciación de los usuarios sobre su consumo.
En la misma línea, Txell Manresa, cofundadora de Mipmarí, destacó la importancia de considerar desde el diseño aspectos como el ahorro, la captación de agua de lluvia y la reutilización de recursos hídricos. También incidió en la necesidad de que arquitectos, diseñadores y otros agentes implicados trabajen de forma coordinada desde el inicio de los proyectos, compartiendo objetivos y criterios comunes. Según se expuso durante la jornada, el concepto de lujo en el sector hospitality evoluciona hacia propuestas centradas en el bienestar integral y la capacidad de ofrecer experiencias de desconexión.
La dimensión emocional y sensorial del agua fue otro de los aspectos analizados. Vanessa Alejandra Ortega, arquitecta gerente de interiores en Sordo Madaleno, explicó cómo la presencia visual y sonora del agua activa mecanismos de relajación profundamente arraigados en la memoria colectiva. Por su parte, Manresa recordó que la arquitectura no solo se contempla, sino que también se experimenta, por lo que factores como la humedad ambiental o la selección de materiales pueden contribuir al bienestar de los usuarios.
Diego Calderón, arquitecto y fundador de DFDC, abordó la transformación del baño en la hotelería contemporánea. Según explicó, este espacio ha evolucionado desde una función asociada al lujo hacia un papel más vinculado a la experiencia y al bienestar. Asimismo, planteó la necesidad de replantear determinados modelos de habitación hotelera para adaptarlos a los desafíos derivados de las actuales situaciones de estrés hídrico.
Distintas realidades frente a la crisis del agua
La jornada también ofreció una visión internacional sobre la gestión de los recursos hídricos. Desde Latinoamérica, Arditti alertó sobre la situación que atraviesa Ciudad de México, donde las limitaciones de infraestructuras y la dependencia de soluciones de emergencia condicionan el abastecimiento, especialmente en determinados destinos turísticos.
La realidad del Caribe fue abordada por Paula Bruna, arquitecta y paisajista de Eme Concepts, y Álvar Cortada, fundador de Phiba. Ambos analizaron el impacto del turismo intensivo sobre territorios con recursos limitados, donde los elevados niveles de consumo han impulsado la implantación de sistemas de ósmosis inversa y estrategias de drenaje sostenible para proteger acuíferos especialmente vulnerables.
Desde Oriente Medio, Fernando Rial, responsable del departamento de diseño de KEO, explicó cómo la fuerte dependencia de la desalación convierte al agua en un factor determinante tanto para la planificación como para el desarrollo de proyectos de gran escala.
Por su parte, Paulo de Sousa, socio y arquitecto de Saraiva + Associados, llamó la atención sobre la responsabilidad de los profesionales del diseño en el consumo global de recursos. “Dibujar un baño más o menos en un apartamento implica millones de metros cúbicos de agua al año a escala mundial”, afirmó durante el debate.
El sector hotelero como agente de cambio
Las intervenciones dedicadas al ámbito hotelero incidieron en el potencial de este sector para promover un uso más responsable del agua. La interiorista Isabel López Vilalta defendió que los establecimientos hoteleros pueden desempeñar un papel ejemplarizante, trasladando al contexto turístico prácticas de ahorro y eficiencia ya consolidadas en otros ámbitos.
Alfonso Segarra, arquitecto de Nikki Beach Hospitality Group, insistió en la necesidad de integrar la gestión hídrica desde las primeras fases de diseño, especialmente en proyectos donde la experiencia del usuario constituye uno de los elementos centrales de la propuesta.
Durante el encuentro también se plantearon iniciativas orientadas a incrementar la concienciación de los huéspedes sobre el impacto de su consumo. Entre ellas, Jorge Arditti propuso sistemas de trazabilidad que permitan visualizar el uso del agua, mediante herramientas como contadores visibles o programas de incentivos vinculados al ahorro energético e hídrico.
Industrialización y eficiencia constructiva
La parte final de la jornada se centró en el potencial de la construcción industrializada para reducir el consumo de agua asociado a los procesos de obra. Los participantes señalaron que este tipo de sistemas permite optimizar recursos y avanzar hacia modelos constructivos más eficientes.
En este contexto, Paulo de Sousa afirmó que “la prefabricación permite utilizar los recursos de forma inteligente”, mientras que Fernando Rial consideró que la arquitectura todavía tiene margen de mejora en materia de eficiencia si se compara con sectores industriales más avanzados, como el aeronáutico.
Moderado por David Cámara, de UNEX, el encuentro concluyó con una reflexión compartida sobre la necesidad de reforzar la colaboración entre arquitectura, diseño, industria y operadores hoteleros para afrontar los retos derivados de la gestión del agua. Más allá de las soluciones tecnológicas, los participantes coincidieron en que el desafío pasa también por impulsar cambios culturales que sitúen este recurso en el centro de la toma de decisiones.
La clausura corrió a cargo de Ángel Celorrio, director de Piscina Barcelona, quien reafirmó la voluntad del certamen de seguir mostrando soluciones e innovaciones vinculadas al bienestar y a la gestión eficiente de los recursos. La próxima edición del salón se celebrará del 15 al 18 de noviembre de 2027 en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona.






















