Sika se incorpora a Rehlab para impulsar modelos coordinados de rehabilitación en España
Sika se ha incorporado a Rehlab – Laboratorio de la Rehabilitación, una iniciativa impulsada por Grupo Ureka que busca articular respuestas coordinadas ante el reto de rehabilitar y descarbonizar el parque residencial en España.
El proyecto fue presentado en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid durante la jornada ‘Arquitectura y descarbonización: el reto de rehabilitar sobre 26 millones de viviendas y modelos colaborativos de rehabilitación’, en la que participaron profesionales de la arquitectura, la industria, el ámbito financiero y la sostenibilidad.
Rehlab se configura como un entorno de trabajo que integra a arquitectos, ingenierías, empresas de rehabilitación, fabricantes, entidades financieras, administradores de fincas y organizaciones sectoriales, con el objetivo de superar la fragmentación habitual del sector y avanzar hacia modelos más coordinados y replicables.
Durante el encuentro, José María Gómez, director del área de Building Envelope de Sika, señaló que “la rehabilitación es hoy la respuesta concreta a necesidades que la sociedad ya no puede aplazar: energía, salud, confort, economía familiar y calidad urbana”. Asimismo, apuntó que el reto pasa por “conectar las piezas que ya tenemos para resolver problemas reales de forma rápida, replicable y medible”.
El laboratorio se articula en torno a tres ejes —comunidad, colaboración y acción— y pretende facilitar el desarrollo de soluciones compartidas, la definición de métricas comunes y la implantación de modelos de rehabilitación a gran escala.
Un desafío estructural
La necesidad de transformar millones de viviendas para mejorar su eficiencia energética y reducir emisiones sitúa la rehabilitación como uno de los principales retos del sector. Según Dolores Huerta, directora general de Green Building Council España, “si entendemos la descarbonización como una urgencia, debemos considerar el marco normativo como una palanca de impulso de la actividad”.
Huerta subrayó que la revisión del Código Técnico de la Rehabilitación deberá contribuir a reducir un 55% las emisiones del parque edificado en 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2050. “Para ello habrá que actuar sobre el 85% o 90% de edificios que seguirán en pie en esa fecha y que, en la actualidad, no tienen un comportamiento energético eficiente”, afirmó.
La mesa redonda, moderada por Ana Arenas, directora de sostenibilidad de Sika, reunió a representantes de distintos ámbitos. Entre ellos participaron Rocío Santiago, directora comercial de rehabilitación residencial en UCI; el arquitecto Santiago Vela, fundador de SVAM Arquitectos; Jorge Gómez, CEO de Grupo Ureka; Mariano Corroto, gerente de OTIFA; Toni Martos, responsable de desarrollo de mercado en Sika; y Pablo Figueruelo, director territorial de inmho.
Barreras y herramientas para escalar la rehabilitación
Entre las principales dificultades para avanzar en la rehabilitación a gran escala se señalaron la complejidad de los modelos de financiación, los procesos de toma de decisiones en comunidades de propietarios y la falta de integración entre agentes.
Rocío Santiago destacó la necesidad de adaptar las soluciones financieras a las comunidades de propietarios: “Tenemos que ayudar a planificar a la comunidad la obra de rehabilitación sin depender de una subvención o CAE. Debemos ser especialistas en lo que hablamos, cómo se vive el proceso y cómo se realiza y se paga el préstamo al conjunto de propietarios”.
En esta línea, Pablo Figueruelo apuntó que “en las comunidades de propietarios no se habla ni de rehabilitación, ni de renovación, ni de descarbonización… Tenemos muchas barreras que nos preocupan como la falta de información sobre normativa, la poca formación e interés de los administradores de fincas en rehabilitación de edificios y la ausencia de dinero para llevar a cabo una rehabilitación energética que no se considera una inversión”.
Por su parte, Jorge Gómez defendió la posibilidad de replicar estrategias de éxito: “No se trata de hacer fotocopias de un proyecto, pero sí tener en cuenta que los problemas de la gente son los mismos y la estrategia inicial y la metodología es trasladable completamente”.
Innovación y visión integral del ciclo de vida
El encuentro también puso el foco en la necesidad de abordar la descarbonización considerando todas las fases del ciclo de vida del edificio. Mariano Corroto señaló que “3,2 gigatoneladas de dióxido de carbono emitimos en Europa en un año cuando estamos construyendo, que se transforman en 9,1 gigatoneladas durante la fase de uso del edificio. Debemos tener en cuenta todas las fases para poder conseguir la neutralidad”.
Desde el ámbito proyectual, Santiago Vela incidió en la importancia de un conocimiento exhaustivo del edificio desde las fases iniciales: “los proyectos de rehabilitación deben ser muy ambiciosos e, incluso, en la fase de anteproyecto, se debe conocer muy bien el edificio, elaborar modelos digitales y analizar su huella de carbono en todo el ciclo de vida”.
En paralelo, se destacó el papel de la innovación en materiales y sistemas constructivos para mejorar la eficiencia y durabilidad de las soluciones. Toni Martos señaló que “el fabricante tiene una gran responsabilidad, porque sus acciones tienen un impacto a largo plazo. La innovación, aunque es muy costosa, es completamente necesaria y, en el caso de la envolvente aún más”.
Hacia modelos colaborativos
La puesta en marcha de REHLAB responde a la necesidad de articular mecanismos de colaboración entre los distintos agentes implicados en la rehabilitación. El objetivo es consolidar un entorno que facilite la coordinación, el intercambio de conocimiento y el desarrollo de soluciones aplicables a distintos contextos urbanos.
La rehabilitación del parque edificado, en este contexto, se perfila como un proceso que trasciende lo técnico y requiere abordar factores organizativos, económicos y sociales para avanzar hacia modelos de edificación más eficientes y alineados con los objetivos climáticos.






















