El absentismo reduce la competitividad en la distribución profesional
La Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac) presentó un informe sectorial para alertar sobre el carácter estructural del absentismo en el comercio de materiales, fontanería y climatización. El documento analiza cómo este fenómeno condiciona la productividad y la organización operativa, debido a tasas de ausencia que rondan entre el 5,5% y el 6%. La institución elaboró este estudio con el objetivo de cuantificar un problema que afecta directamente a la rentabilidad y a la calidad del servicio ofrecido al cliente profesional.
El análisis establece que las compañías que logran operar por debajo del 4,5% mantienen una ventaja competitiva clara frente a aquellas que superan el 6,5%, cifra que marca "una zona de riesgo creciente”. Según la organización, este último nivel empieza a “erosionar con más intensidad la competitividad, la rentabilidad y la capacidad de respuesta comercial”. La preocupación crece en el sector, ya que el 75% de las compañías sufre un impacto severo por el absentismo. De hecho, para el 35% de las empresas, este problema afecta gravemente a su funcionamiento diario.
Causas y deficiencias en la gestión empresarial
El 70% de las empresas identifican las bajas médicas de hasta 15 días como el motivo principal de ausencia; estas superan con creces a los permisos pagados o a las enfermedades de larga duración. Esta situación resulta crítica para un sector basado en la relación comercial, el conocimiento técnico y la continuidad en la atención. Según la empresa, una falta de personal no solo supone pagar horas extra o buscar sustitutos, sino que daña la relación con el cliente y puede provocar que los compradores busquen otros proveedores.
El informe revela una falta de control preocupante en la gestión interna, solo el 27% de las firmas mide su tasa de absentismo de forma rigurosa. El 43% de las organizaciones se guía por estimaciones; mientras tanto, el 30% reconoce que ignora totalmente sus cifras de asistencia. Esta carencia de datos impide que las empresas puedan reaccionar a tiempo o proponer cambios en sus normas de trabajo. Aunque en plantillas de menos de 15 personas el impacto parece más controlable, el estudio advierte que medir el problema es fundamental al aumentar el tamaño de la estructura.
Las empresas con más de 20 trabajadores son las que más sufren este fenómeno, pero también son las que mejor lo gestionan. Mientras los pequeños negocios actúan por intuición; las medianas compañías ya toman medidas profesionales como el rediseño de horarios, la creación de incentivos por asistencia y productividad, y la solicitud de cambios en sus convenios para frenar la pérdida de competitividad.
Influencia de los convenios y captación de talento
La estructura salarial también parece estar asociada con las estadísticas de asistencia, dado que el 57% de las empresas cuenta con convenios que permiten cobrar el 100% del salario desde el primer día de baja por incapacidad temporal. El documento asocia este esquema a mayores niveles de absentismo, aunque se observa que es todavía reciente. Paralelamente, el 98% de las firmas encuentra como principal dificultad la captación de personal cualificado, mientras que casi un 30% admite que le resulta igual de difícil atraer que retener a sus profesionales.
El director de Andimac, Sebastián Molinero, señaló que “el absentismo ya no puede verse como un problema puntual o meramente administrativo. Se ha convertido en una variable que impacta directamente en la competitividad de la empresa, en la calidad del servicio y en la carga que soportan los equipos que sí cumplen”. Según Molinero, se trata de un “problema estructural que exige actuar tanto a nivel sectorial como en el ámbito interno de cada empresa, con medidas que ayuden a mejorar la gestión, el clima laboral y el atractivo de nuestro sector”.
Desde la asociación indicaron que “este problema requiere acciones a nivel sectorial, para reforzar la imagen de la distribución profesional y comunicar mejor sus fortalezas, pero también respuestas concretas dentro de las empresas. Al mismo tiempo, es urgente analizar las consecuencias que determinadas modificaciones de la legislación laboral están generando sobre las empresas y sobre los propios trabajadores responsables, que acaban asumiendo el peso de comportamientos amparados por un marco cada vez más inestable y desequilibrado”.






















