El textil y la financiación circular protagonizan el Conecoo de Elche
El Edificio Quorum de la Universidad Miguel Hernández de Elche acogió el 3 de junio el V Congreso de Economía Circular Conecoo, organizado por Cedelco, Greene, Pcumh y Elche Parque Empresarial. El encuentro reunió a expertos para debatir los principales retos de la transición hacia modelos productivos sostenibles, con el foco puesto en la financiación de proyectos circulares y la revalorización del residuo textil. La sesión concentró contenido técnico y estratégico en torno a tres ejes: financiación, valorización de residuos orgánicos y economía circular en el sector textil.
La mesa sobre financiación puso de manifiesto que “cerca del 90% de los recursos se convierten en residuos en poco tiempo”, lo que exige un cambio estructural en el modelo económico. Los expertos coincidieron en que las subvenciones públicas deben alinearse mejor con las necesidades reales del tejido empresarial, aunque insistieron en que, por sí solas, no bastan sin inversión privada y sin proyectos sólidos desde su fase inicial.
España, por debajo de los objetivos europeos de reciclaje
La valorización de residuos orgánicos emergió como una de las grandes oportunidades del congreso. Se destacó el papel del compostaje industrial y la aplicación de soluciones biotecnológicas para mejorar la eficiencia, reducir emisiones y generar productos de mayor valor agronómico. Los participantes señalaron que España aún se sitúa por debajo de los objetivos europeos de reciclaje, con déficits importantes en la gestión de la fracción orgánica, que representa “más de la mitad de los residuos generados”.
El sector textil centró otro de los debates clave del congreso, con datos que ilustran la magnitud del problema: “más de 922.000 toneladas de residuos al año, con una recogida selectiva muy limitada”. Los asistentes coincidieron en la complejidad técnica del reciclaje textil, derivada de la mezcla de materiales, y subrayaron la necesidad de avanzar en ecodiseño, innovación tecnológica y herramientas como el pasaporte digital de producto. También se incidió en la importancia de transformar los hábitos de consumo frente al impacto del modelo de fast fashion.
La sesión matinal incluyó asimismo ejemplos de innovación aplicada, como el caso de Kai Clothes, empresa que transforma cometas de kitesurf en nuevos productos textiles. Su experiencia ilustró “el potencial de la economía circular pese a los retos de escalabilidad y costes”. La mañana concluyó con la entrega del Premio Especial de Sostenibilidad a SP Solar Port, en reconocimiento a su contribución a la transición energética.
Retextil, referente nacional de circularidad e inclusión social
En el marco del congreso, los asistentes visitaron las instalaciones de Retextil, ubicadas en el Parque Empresarial de Elche, donde conocieron de primera mano un modelo consolidado de economía circular aplicada al sector textil. Durante el recorrido se mostró el proceso completo de recogida, clasificación y preparación de prendas para su reutilización o reciclaje.
Retextil, integrada en Moda re-, combina impacto ambiental y social. El proyecto cuenta con “más de 50 empresas de inserción, cerca de 190 puntos de venta y más de 1.600 empleos generados en España”, lo que lo posiciona, según la organización, como un referente nacional que demuestra cómo la sostenibilidad puede ir de la mano de la inclusión social y el desarrollo económico. Su capacidad para generar empleo para personas en riesgo de exclusión fue uno de los aspectos más destacados durante la visita.
Elche avanza hacia una ciudad más verde de cara a 2030
El cierre del congreso tuvo lugar en el Patio de los Naranjos de Las Clarisas, con una mesa centrada en los retos y oportunidades de la economía circular en el ámbito local. El debate puso en valor el papel de la administración en la transición hacia modelos más sostenibles, así como la necesidad de implicar al tejido empresarial y a la ciudadanía.
El Ayuntamiento de Elche presentó algunas de sus principales líneas de actuación, entre ellas la recogida de plásticos agrícolas —incluyendo tuberías de riego o macetas de vivero— con el objetivo de favorecer su reutilización. Asimismo, se avanzó en el desarrollo de plantas de compostaje para residuos de poda, con “una capacidad de hasta 2.500 toneladas”, orientadas a devolver estos residuos al entorno agrícola y mejorar la gestión del Palmeral.
Durante la sesión se subrayó que la economía circular no es únicamente un reto ambiental, sino también estratégico, y que exige coordinación entre administraciones, empresas y sociedad. El objetivo compartido pasa por avanzar hacia “una ciudad más verde y resiliente de cara a 2030”, consolidando modelos productivos más eficientes y sostenibles.










































