Volvo recupera 900.000 componentes al año mediante remanufacturación inteligente
La economía circular gana peso como estrategia industrial para mejorar la eficiencia en el uso de recursos y reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro. La experiencia de Volvo Group muestra cómo la gestión digital de los procesos de refabricación permite recuperar alrededor de 900.000 componentes al año mediante el uso de la plataforma IFS Cloud.
La economía circular ha ampliado su alcance en la industria más allá de los objetivos medioambientales para consolidarse como una estrategia orientada a optimizar recursos, mejorar la resiliencia operativa y reducir la dependencia de materias primas. La implantación de este tipo de modelos requiere gestionar activos, operaciones y cadenas de suministro con elevados niveles de visibilidad y trazabilidad para garantizar la reutilización de componentes en condiciones de seguridad y calidad.
En este contexto, IFS desarrolla soluciones de gestión empresarial e inteligencia artificial industrial destinadas a facilitar la coordinación de activos, procesos y operaciones en entornos industriales complejos. Según la compañía, estas herramientas permiten integrar la información de toda la cadena de valor para apoyar la implantación de modelos de economía circular en diferentes sectores.
Ejemplo de ello es el caso de Volvo Group, que utiliza la plataforma IFS Cloud para gestionar sus procesos de refabricación. De acuerdo con los datos facilitados, la compañía recupera alrededor de 900.000 componentes al año, entre ellos motores, transmisiones y otros elementos industriales que, tras su reacondicionamiento, vuelven al mercado con las mismas garantías de funcionamiento que una pieza nueva.
Gonzalo Valle, presales manager de IFS, señala: “La economía circular está dejando de verse únicamente como una cuestión de sostenibilidad. Las organizaciones industriales empiezan a entender que también puede convertirse en una ventaja competitiva, especialmente en un contexto marcado por la volatilidad de las cadenas de suministro y la presión sobre los recursos”.
Gestión integral del proceso de refabricación
La recuperación de componentes industriales requiere coordinar todas las fases del proceso, desde la localización y recogida de las piezas hasta su inspección, clasificación, reacondicionamiento y posterior reincorporación al mercado. La disponibilidad de información actualizada sobre el estado de cada activo y la trazabilidad de las operaciones resulta determinante para gestionar estos procesos de forma eficiente.
Volvo Group emplea IFS Cloud como plataforma para gestionar los activos, las operaciones y los procesos de refabricación. La solución proporciona información en tiempo real sobre cada componente, facilita la coordinación de las actividades operativas y permite mantener la trazabilidad durante todo el ciclo de vida del producto.
La integración de activos, personas, procesos y datos en una única plataforma contribuye a optimizar la gestión de ciclos de vida cada vez más complejos y facilita la adopción de modelos de producción con un mayor aprovechamiento de los recursos disponibles.
IFS Cloud proporciona a Volvo información en tiempo real sobre cada componente, facilita la coordinación de las actividades operativas y permite mantener la trazabilidad durante todo el ciclo de vida del producto. Así lo expuso Ann-Sofie Wulfsberg , directora de Desarrollo Circular del Grupo Volvo durante la presentación del caso de éxito.
Beneficios operativos y reducción del consumo de recursos
Los datos aportados por Volvo Group indican que, en determinados componentes, como los motores industriales, los procesos de refabricación permiten recuperar aproximadamente el 60% del peso original del producto. Esta reutilización reduce el consumo de materias primas, disminuye las emisiones de CO2 asociadas a la fabricación de nuevas piezas y limita la necesidad de incorporar nuevos recursos al proceso productivo.
La reutilización de componentes también contribuye, según la información facilitada, a reducir costes operativos, prolongar la vida útil de los activos y disminuir el impacto que pueden tener las interrupciones en el suministro de materiales o componentes críticos.
Para IFS, la evolución de este tipo de iniciativas refleja una tendencia en la que la sostenibilidad y el rendimiento empresarial se desarrollan de forma paralela. En este sentido, Gonzalo Valle concluye: “La sostenibilidad industrial ya no depende únicamente de objetivos ambientales. Requiere capacidad de ejecución, trazabilidad y una gestión inteligente de los datos. Las organizaciones que logren conectar activos, operaciones y cadena de suministro estarán mejor preparadas para convertir la circularidad en una fuente real de valor para el negocio”.








































