Ivace+i impulsa valorización de residuos hortofrutícolas
La Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat valenciana financia, a través de Ivace+i Innovación, el proyecto 'Valhorta' para transformar residuos hortofrutícolas en compuestos bioactivos y celulosa; la iniciativa se desarrolla en la Comunitat Valenciana, está liderada por el grupo AgriFood BioTech de la Universitat de València, cuenta con apoyo del programa Feder 2021-2027 y busca generar conservantes naturales, fertilizantes biológicos y envases sostenibles mediante fermentación y valorización en cascada.
La Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat valenciana financia a través de Ivace+i Innovación un proyecto de I+D+i para “transformar residuos hortofrutícolas generados en la industria agroalimentaria en nuevos productos de alto valor añadido”. La iniciativa pone el foco en los subproductos que se descartan durante el procesado de verduras destinadas a la cuarta gama, es decir, “vegetales frescos listos para consumir, habitualmente envasados y refrigerados”, señalaron en una nota de prensa fuentes del Ejecutivo autonómico.
El objetivo es aprovechar restos de hojas de lechuga, espinaca o acelga para obtener “celulosa y compuestos bioactivos con diferentes propiedades funcionales”, entre ellas capacidades antioxidantes o antibacterianas. El proyecto, denominado 'Valhorta', está liderado por el grupo de investigación AgriFood BioTech de la Universitat de València y recibe apoyo económico de la Unión Europea a través del programa Feder Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.
El proyecto propone “una estrategia de valorización en cascada” en la que un mismo residuo se transforma en distintos productos funcionales.
Esta iniciativa de impulso de la economía circular ofrece “una solución de alto valor para los residuos generados por la industria agroalimentaria de cuarta gama”, un segmento que gana peso en los lineales de los supermercados durante la última década. El planteamiento se basa en reintroducir estos residuos en la cadena de valor mediante procesos biotecnológicos.
En este contexto, el proceso para obtener compuestos de interés requiere la fermentación de restos de verduras con bacterias ácido-lácticas. La finalidad es generar sustancias con propiedades aplicables en el desarrollo de “conservantes naturales para alimentos o fertilizantes de origen biológico” que, además de aportar nutrientes o mejorar el suelo, contribuyen a proteger las plantas frente a plagas o patógenos.
La biomasa restante tras la obtención de estos compuestos se aprovecha para extraer celulosa. Este material se incorpora a matrices poliméricas con el objetivo de mejorar sus ‘propiedades barrera’ frente a oxígeno o vapor de agua, lo que permite avanzar en soluciones de envasado más sostenibles, como “blísteres reciclables o compostables”.
Enfoque multifuncional
En conjunto, el proyecto propone “una estrategia de valorización en cascada” en la que un mismo residuo se transforma en distintos productos funcionales. Este enfoque reduce el impacto ambiental y genera nuevas oportunidades tecnológicas para el sector agroalimentario y de materiales.
El carácter multifuncional constituye el elemento diferencial de 'Valhorta' frente a otras iniciativas del mercado, que suelen centrarse en una única aplicación. Esta estrategia permite avanzar hacia soluciones más sostenibles sin incrementar el coste de los productos finales, al sustituir materias primas convencionales por recursos procedentes de residuos agroalimentarios.
Durante los últimos meses, el personal investigador emplea distintas mezclas de desechos agrícolas para obtener “compuestos bioactivos con diferentes propiedades”, incluidas capacidades antifúngicas y antimicrobianas, así como otras aplicaciones potenciales en alimentación y agricultura. En paralelo, el equipo trabaja en el desarrollo de nuevos envases a partir de la celulosa extraída en el proceso de valorización.
En esta última anualidad, el foco se sitúa en la validación de los logros alcanzados con el objetivo de evaluar su eficacia en cada uno de los usos propuestos.
Desarrollo en cooperación
Para ello, el grupo de investigación AgriFood BioTech, con conocimiento en biotecnología agroalimentaria, se apoya tanto en centros tecnológicos como en empresas especializadas. Aimplas colabora de forma activa en el desarrollo de nuevos envases que incorporan la celulosa recuperada, lo que permite reducir su impacto ambiental y mejorar las prestaciones finales.
También participa la empresa biotecnológica MicroLab Biotech, especializada en soluciones basadas en microorganismos y metabolitos bioactivos. Su contribución se orienta al diseño y optimización de formulaciones químicas derivadas de los procesos de fermentación para su uso como bioestimulantes, agentes de biocontrol o ingredientes funcionales.
La iniciativa se alinea con las conclusiones de los Comités Estratégicos de Innovación Especializados en Economía Circular, Descarbonización y Agroalimentación. En el primer caso, se insta a desarrollar soluciones de I+D+i que impulsen “la simbiosis industrial”, entendida como el aprovechamiento industrial de los residuos que genera otro sector, así como la reducción y valorización más eficiente de los residuos.
El fomento de materias primas alternativas figura entre las recomendaciones del comité de Descarbonización, mientras que el grupo de especialistas en Agroalimentación aboga por impulsar la producción sostenible en agricultura a través de la I+D+i. Asimismo, 'Valhorta' se encuadra en los ejes principales de la Estrategia Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana, S3, coordinada por la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo.










































