Acteco abre en Tánger una planta de pretratamiento de residuo textil con capacidad para 10.000 toneladas anuales
Acteco ha puesto en marcha una planta de transferencia para el pretratamiento de residuos en Tánger. La compañía, especializada en gestión, recuperación, reciclaje y valorización de residuos industriales y comerciales, amplía así su presencia internacional. El objetivo la compañía con la entrada en funcionamiento de esta infraestructura es reforzar su estrategia de crecimiento y especialización en flujos con alta proyección en economía circular. La instalación funcionará como centro logístico para abastecer a sus plantas de reciclado en España y optimizará trazabilidad y eficiencia operativa.
La compañía, con sede en Ibi (Alicante), explica en una nota de prensa que la apertura forma parte de su plan de expansión exterior y de consolidación de su actividad en flujos de residuos estratégicos. Según Acteco, la planta actuará como eslabón intermedio entre la recogida y el reciclaje final, con especial foco en el textil, un flujo en expansión dentro de la economía circular.
Una instalación para asegurar materia prima secundaria
La nueva infraestructura —que dispone de 1.000 m² de superficie— tiene como objetivo actuar como centro logístico y de pretratamiento para abastecer a las plantas de reciclado de plástico y reciclado textil que la empresa opera en España. De este modo, centraliza operaciones previas y garantiza un suministro estable de materia prima reciclada.
Desde la compañía señalan que, gracias a esta infraestructura, “optimiza la trazabilidad, el flujo de materiales y la eficiencia operativa” en un contexto marcado por la creciente demanda de materias primas secundarias de calidad. El movimiento responde a la necesidad de asegurar volúmenes y estándares técnicos en un mercado cada vez más exigente.
La planta de Acteco en Tánger tiene como objetivo actuar como centro logístico y de pretratamiento para abastecer a las plantas de reciclado de plástico y reciclado textil que la empresa opera en España
Capacidad operativa y empleo
La planta prevé gestionar 10.000 toneladas anuales de residuo textil. Este volumen supone un impulso para el desarrollo de soluciones de circularidad en un flujo de residuos considerado clave para avanzar hacia una verdadera economía circular y actualmente en expansión. La instalación se orienta al pretratamiento, etapa crítica para garantizar la calidad del material que posteriormente se reciclará.
Acteco destinó una inversión de 500.000 euros para la entrada en funcionamiento de la instalación. Esta cantidad incluye la puesta en marcha operativa y el equipamiento técnico necesario para asegurar un proceso eficiente y seguro. Asimismo, la planta generará empleo inicial para cinco profesionales, lo que refuerza la implantación local del proyecto.
Estrategia de circularidad y diversificación
La apertura se enmarca en la estrategia corporativa de avanzar hacia una “solución global al 100% de los plásticos”, integrando el residuo textil en esa cadena de valor. Con la instalación de Tánger, la empresa diversifica sus fuentes de suministro y consolida su competitividad en un flujo que ya impulsa en España mediante operaciones estratégicas, entre ellas la incorporación de plantas especializadas en reciclaje textil.
Según la compañía, esta implantación internacional le permite reforzar su posicionamiento en mercados con capacidad de generación de residuo textil y conectar esos volúmenes con sus plantas peninsulares. El esquema integra logística, pretratamiento y reciclaje en un modelo coordinado.
Cierre de ciclo y valorización de materiales
Con esta nueva infraestructura, Acteco profundiza en su misión de “cerrar el ciclo de los materiales”, aportando valor mediante procesos de recuperación que permiten que residuos plásticos y textiles se reincorporen a la industria como nuevos recursos. La empresa subraya que este planteamiento fomenta un modelo alineado con la economía circular.
La planta de Tánger representa así el primer paso de su presencia internacional y un refuerzo de su especialización en corrientes de residuos con potencial de valorización industrial. El proyecto combina expansión geográfica, integración operativa y apuesta por materias primas secundarias en un contexto de transición hacia modelos productivos más circulares.
La instalación se orienta al pretratamiento, etapa crítica para garantizar la calidad del material que posteriormente se reciclará
Con esta implantación internacional Acteco refuerza su posición en mercados con capacidad de generación de residuo textil y conectar esos volúmenes con sus plantas peninsulares
La planta prevé gestionar 10.000 toneladas anuales de residuo textil. Este volumen supone un impulso para el desarrollo de soluciones de circularidad en un flujo de residuos actualmente en expansión y considerado clave para avanzar hacia una verdadera economía circular




























