El cierre del estrecho de Ormuz frena el crecimiento de la industria química mundial
La industria química afronta un escenario de fuerte incertidumbre marcado por el cierre del estrecho de Ormuz, el encarecimiento de la energía y las tensiones comerciales internacionales. Según un informe de Crédito y Caución, la interrupción del tráfico marítimo en esta vía estratégica está afectando de forma significativa al suministro mundial de materias primas esenciales para la fabricación de plásticos y productos químicos industriales.
La región del Golfo concentra aproximadamente la mitad de las exportaciones mundiales de etilenglicol y cerca del 40% del metanol. Ambos compuestos son fundamentales para numerosas aplicaciones industriales, por lo que las restricciones en el transporte marítimo están tensionando las cadenas de suministro y elevando los costes de producción.
El informe plantea dos posibles escenarios en función de la duración del conflicto. En el escenario base, que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz durante el mes de mayo, la producción química mundial crecería apenas un 0,6% en 2026. Sin embargo, si el cierre se prolongara hasta septiembre, la producción global del sector podría registrar una caída del 1,7%.
El incremento de los precios del petróleo y del gas está teniendo además un impacto directo en los costes de fabricación y en los precios industriales, con posibles efectos sobre la inflación al consumo. A ello se suma la incertidumbre derivada de la política comercial internacional. Aunque los aranceles impuestos por Estados Unidos en 2025 han quedado paralizados por decisión del Tribunal Supremo, persisten las dudas sobre la evolución de los regímenes arancelarios y sus implicaciones legales para las empresas químicas.
Europa figura entre las regiones más afectadas. Crédito y Caución prevé una caída de la producción química europea del 2,2%. El encarecimiento recurrente del gas está deteriorando la competitividad de la industria frente a China y Estados Unidos. Mientras los productores chinos dependen cada vez más de materias primas basadas en el carbón, el aumento del precio del gas en Estados Unidos ha sido más moderado, favoreciendo a las compañías norteamericanas.
El informe también advierte de las dificultades adicionales que afrontan las empresas europeas para acometer inversiones en automatización, digitalización y descarbonización. Las pequeñas y medianas empresas con menor capacidad inversora y sin cobertura energética son las más expuestas. En este contexto, la Unión Europea continúa perdiendo peso en el mercado mundial de productos químicos. Su cuota global ha pasado de cerca del 20% en 2014 al 14% en 2024.
Como consecuencia de este entorno, Crédito y Caución ha rebajado la perspectiva de rendimiento empresarial y riesgo crediticio para la industria química en Bélgica, Italia, Países Bajos y Reino Unido.




























