ANÁLISIS
Barómetro de los detallistas

Los detallistas de puericultura afrontan un 2026 con nuevos retos y oportunidades

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La baja natalidad y la situación económica actual siguen siendo factores que marcan negativamente el sector de la puericultura, dibujando un panorama complicado para los detallistas especializados. A estos factores más de carácter general, se suman otros igual de importantes como la profesionalización o la cooperación con la industria, que deben permitir y ayudar a mejorar la situación del retail de puericultura, o los nuevos hábitos de consumo y la segunda mano, que representan más desafíos para el profesional del sector. Y en este contexto confuso, empieza a aparecer la inteligencia artificial, una herramienta todavía con una integración escasa entre los detallistas, pero que puede convertirse en una gran ayuda para los profesionales tanto en la gestión como en la planificación.
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El sector de la puericultura atraviesa una etapa de calma tensa, marcada por una combinación de factores estructurales y coyunturales que condicionan su evolución. La baja natalidad sigue siendo el telón de fondo de un mercado que, en el mejor de los casos, se mantiene estable y, en muchos otros, muestra síntomas de estancamiento o retroceso, con menos nacimientos y un menor gasto por niño. A ello se suma un contexto económico que obliga a las familias a priorizar lo esencial, a fragmentar la compra y a buscar alternativas más económicas, desde el canal online hasta el mercado de segunda mano. En paralelo, la presión promocional, la competencia digital —incluidas las propias marcas— y la dificultad para profesionalizarse y adaptarse a nuevas herramientas y hábitos de consumo tensan especialmente al comercio especializado, que se ve obligado a redefinir su propuesta de valor en un entorno cada vez más exigente y cambiante. “Por un lado, veo que existe una gran competencia, pero lo fuerte es que ya no es solo competencia entre retailers, sino también con las marcas”, señala Ingrid Puig, propietaria de Bitti, “asimismo, veo que hay un exceso de promociones e incluso algunas marcas están con rebajas todo el año. Y por mucho que mantengan los márgenes, al final es menos dinero que ganas porque siempre vendes con descuento. Por otro lado, creo que nos cuesta mucho el tema de profesionalizarnos o incorporar nuevas tendencias. Y también veo que cada vez quedamos menos tiendas, lo cual tiene su parte negativa, ya que significa que hay negocios que cierran, pero también es positivo en el sentido de que las marcas nos intentan cuidar más a las que quedamos”. En otro sentido, Pilar González, gerente de Mister Baby, apunta que “el sector de la puericultura atraviesa una etapa de baja natalidad, pero alta exigencia. Las familias buscan mayor calidad, seguridad y asesoramiento, comparan mucho y valoran la confianza de las tiendas especializadas. La competencia online presiona en precios, por lo que la diferenciación y el servicio son clave para seguir creciendo”.

Por su parte, Ángel Redondo, gerente de Centrobebé, considera que “se mantiene la tendencia de años pasados, con un mercado con pocos nacimientos y un gasto menor por niño, además del crecimiento de las ventas por internet y, sobre todo, las redes sociales, debido principalmente al empeoramiento de la situación económica de las familias y al cambio en los hábitos de compra de las generaciones más jóvenes”, y también Joan y David Font, gerentes de Font Puericultura, comparten que “estamos en una situación de escasa natalidad, así que nuestra situación es de una estabilidad y una calma prolongada”. Asimismo, Beatriz González, CEO de Silbetika, apunta que “la situación económicamente inestable de las familias se ve reflejada en las compras, y el cliente ahora prioriza mucho más qué compra”, mientras que Inmaculada Bueno, del departamento de compras de Todobebé – Todojuguete, comenta que “el sector de la puericultura pasa por un momento complicado y lleno de dificultades debido a factores como la baja tasa de natalidad, sin medidas específicas que apoyen su crecimiento, y a la situación económica con una elevada inflación que hace que las familias dispongan de un presupuesto cada vez más ajustado”, y Rosa Mayans, propietaria de Carussa, admite que “describiría la situación como mala, y los motivos son muchos, desde la baja natalidad hasta el cliente actual, que nació con internet, y el pequeño comercio no puede competir con este fenómeno”.

Con todo, la evolución del sector de la puericultura en 2025 fue estable para los detallistas consultados, con un 53% de ellos que comparte que el pasado año evolucionó de manera estable, mientras que un 27% considera que las ventas fueron a la baja y el 20% restante afirma que la evolución comercial fue positiva en 2025.

Fuente: PUERICULTURA Market
Fuente: PUERICULTURA Market.

La evolución de los márgenes comerciales en el 2025 respecto a 2024 fue mayoritariamente negativa, con un 53% de los detallistas consultados que afirman que han tenido que reducir márgenes, mientras que un 40% los ha mantenido iguales, y apenas un 7% ha podido incrementarlos. Respecto a la evolución de los beneficios, para un 53% de los detallistas los beneficios se mantuvieron iguales, un 33% redujo su beneficio respecto al año anterior, y un 14% pudo incrementar sus beneficios en 2025.

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Fuente: PUERICULTURA Market
Fuente: PUERICULTURA Market.

Y en cuanto al clima de confianza en la situación y evolución del sector de la puericultura, la percepción de los detallistas consultados es negativa, con un 67% que expresa que su percepción es a la baja, un 26% cuya percepción es de estabilidad, y apenas un 7% que prevé una mejoría en la situación y la evolución del sector.

Fuente: PUERICULTURA Market
Fuente: PUERICULTURA Market.

Factores que pueden determinar la evolución del sector

Existen varios factores que pueden determinar la evolución del sector de la puericultura el próximo año, y aunque mayoritariamente los detallistas apuntan a aspectos negativos, también existe espacio para el optimismo. Así, la baja natalidad, la situación económica o la amenaza de la competencia online pueden afectar negativamente al desarrollo del sector, pero también el trabajo conjunto entre los diferentes actores o los nuevos hábitos de los padres, que apuestan por la calidad y la seguridad, pueden hacer crecer el sector.

Sin duda alguna, la baja natalidad es un factor que no se puede obviar en el sector de la puericultura, “la natalidad es cada vez más baja”, afirma Irene Roig, administradora de Alibey Nens, a lo que Beatriz Colina, gerente de Amatxu Denda, añade que “el principal factor será la llegada de nuevos niños, ya que los datos actuales son preocupantes y cada vez nacen menos niños/as”, mientras que Rosa Mayans, propietaria de Carussa, comenta que “las familias deben animarse a tener más hijos/as, y a partir de aquí todo es una cadena que moverá el mercado de la puericultura”, y también Luis Fernando del Pliego, CEO de Mima Bebés, apunta que “el punto más importante, y que no está en nuestras manos, es que la natalidad aumente”. Y en este carácter general, también la situación económica puede perjudicar la evolución del sector en los próximos meses. En este sentido, Inmaculada Bueno, del departamento de compras de Todobebé – Todojuguete, señala que “desgraciadamente, existe un clima de incertidumbre económico y social, como la inflación o el difícil acceso a la vivienda entre los jóvenes, que incide en la confianza del consumidor en el futuro”. Entrando en factores que atañen más al propio sector, la logística y la competencia online también pueden afectar negativamente al desarrollo de la puericultura, desde el punto de vista del detallista. “Una de las cosas que más hemos sufrido este año ha sido el tema de la logística”, afirma Ingrid Puig, propietaria de Bitti, “ha habido muchos problemas de servicio que, en el peor de los casos, para nosotros significa perder la venta y hemos tenido que devolver dinero. El consumidor necesita el producto cuando lo necesita, y si nosotros no se lo podemos ofrecer lo irá a buscar a cualquier otro sitio”.

En el apartado de factores positivos que también pueden ayudar en el desarrollo del sector, Pilar González, gerente de Mister Baby, apunta a “los padres que buscan más calidad y seguridad. Esto hace crecer la demanda de productos evolutivos y prácticos, y da más valor al asesoramiento experto frente a la compra online”. Por su parte, Inmaculada Bueno, del departamento de compras de Todobebé – Todojuguete, comenta que entre los factores positivos “destacaría la apuesta de los fabricantes por la innovación, que repercute en la continua mejora de los productos y en la apuesta por presentar una amplia batería de novedades. También se aprecia una cierta política de ajuste de precios”. No obstante, en el trabajo conjunto entre retail e industria, un aspecto que trataremos con más detalle en otro punto del reportaje, los detallistas demandan, en líneas generales, alinear mejor las políticas de promociones y evitar la competencia directa con las marcas que exponen en sus propias tiendas, entre otros aspectos.

Futuro incierto en el sector

Al preguntar a los detallistas por sus expectativas comerciales de cara al 2026, más de la mitad (53%) espera un comportamiento estable del sector, mientras que un 27% confía en que el sector evolucione al alza y un 20% teme que la evolución comercial irá a la baja el próximo año.

Fuente: PUERICULTURA Market
Fuente: PUERICULTURA Market.

A la hora de explicar sus sensaciones de cara al 2026, incertidumbre es quizá una de las palabras más repetidas entre los detallistas. “El futuro en el sector lo consideramos incierto”, afirman Mireia Tenorio y Sara Campeny, socias y gerentes de Mimus, “no notamos los cambios estacionales y las campañas, en ocasiones, son imprevisibles. Además, el cliente es cada vez más exigente y no entra solo buscando información (ya tiene toda la que quiere a su alcance), sino calidad tanto en producto como en trato”. En esta línea, Inmaculada Bueno, del departamento de compras de Todobebé – Todojuguete, añade sobre el futuro del sector que “lo definiría como incierto, ya que el paradigma viene marcado en este sector por el cambio en los hábitos de compra y la problemática del mercado de segunda mano y el préstamo, que no están sujetos a ningún tipo de control en un tema tan importante como son los estándares de seguridad”. Por su parte, Ángel Redondo, gerente de Centrobebé, cree que “el sector se encuentra un tanto atascado debido a la baja natalidad, y sería interesante que desde el Gobierno se impulsaran una serie de ayudas para promoverla”, a lo que Rosa Mayans, propietaria de Carussa, añade que “mi visión sobre el futuro inmediato es incierta”.

Beatriz González, CEO de Silbetika, se muestra más optimista respecto al futuro del sector: “Somos optimistas con nuestra previsión para el próximo año, creemos que cada vez más las familias están más informadas, buscan productos más seguros, de calidad y asesoramiento. Algo que solamente podemos ofrecer puntos de venta oficiales. Se habla poco de este tema, pero debemos reconocer que cada vez hay más competencia, más guerra de precios y los gastos de publicidad, impuestos y otros son más altos. Deberíamos unirnos todos los comercios especializados y vender al PVPR recomendado, para evitar pérdidas de margen, trabajar más tranquilamente, evitar ser desleales entre nosotros y ver cada día comercios que cierran”. Por el contrario, Irene Roig, administradora de Alibey Nens, considera que “el comercio va a la baja y cada vez habrá más venta online, e incluso los fabricantes venderán directamente al consumidor”, y también Jordi Costa, gerente de Nounat, cree que “es complicado, no lo veo muy positivo, ya que nos falta natalidad, ilusión y nuevos productos que sean atractivos para las futuras familias”.

Sobre otros aspectos que pueden marcar el próximo año, Pilar González, gerente de Mister Baby, comenta que “el futuro más inmediato se dirige a un mercado selectivo y exigente, comprando menos productos, pero mejor elección. Las tiendas físicas que ofrezcan experiencia, demostraciones y acompañamiento personalizado serán las que mejor resultados obtengan”, mientras que Joseph Abdou, gerente de Petit Abú, señala que “el futuro del comercio especializado en puericultura pasa, sin duda, por reforzar la experiencia de compra y el vínculo emocional con el cliente”. Finalmente, Ingrid Puig, propietaria de Bitti, ve “que el consumidor es cada vez más exigente, y todo lo que incorpore nuevas tecnologías será bien recibido. Y a nivel de retail, la clave será la experiencia de compra en el punto de venta”.

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