El comercio minorista se enfrenta al aumento del coste de las devoluciones
Según la National Retail Federation (NRF), una de las organizaciones de minoristas más importantes a nivel global, a finales de 2025 se habrán devuelto productos por valor de unos 790.000 millones de euros, representando el 15,9% del total de ventas realizadas durante el año. A pesar de tratarse de una cifra elevada, la realidad es que se trata del porcentaje más bajo desde la pandemia, que llegó a ser del 16,9% en 2024, del 16,5% en 2022 y del 16,6% en 2021. Asimismo, en el informe elaborado con la colaboración de UPS, alertan que el comercio electrónico es el canal que sufre más devoluciones, con un índice de devoluciones del 19,3% (mayor que el del comercio físico). Esto provoca que las devoluciones, más allá de representar un gasto, se conviertan también en un punto estratégico para relacionarse con el cliente.
En este sentido, el informe detecta también un cambio en los hábitos del consumidor, con un 57% de ellos que admite que no volvería a comprar en un comercio que cobre por las devoluciones (el año pasado este porcentaje se situaba en el 40%). Como contrapunto, el 82% de los consumidores considera esencial las devoluciones sin cargo a la hora de tomar una decisión de compra (por el 76% registrado en 2024). A pesar de estos resultados, son cada vez más los minoristas que apuesta por cobrar las devoluciones, principalmente por el aumento en los costes operativos y logísticos, aunque también entran en juego otros factores como los aranceles, la incertidumbre económica generalizada o el esfuerzo por intentar disminuir el número de devoluciones.












