Retos y desafíos para el retail de puericultura
El detallista de puericultura debe hacer frente a numerosos retos y desafíos, ya no solo para intentar incrementar las ventas y diferenciarse de la competencia, sino simplemente para poder sobrevivir y mantener la persiana abierta. “Cada vez cierran más negocios y no resulta rentable para las ventas que hay a día de hoy”, alerta Irene Roig, administradora de Alibey Nens, a lo que Joan y David Font, gerentes de Font Puericultura, añaden que “el principal reto es mantener el negocio activo y abierto, tanto para los que trabajamos en el retail como para los clientes de comercio de proximidad”. Como decíamos, los retos son múltiples, como señala Luis Fernando, CEO de Mima Bebés: “Los retos son estar y saber de muchos campos, la venta directa, las redes sociales, tenerlo todo al día es muy complicado para comercios como el nuestro, y se le dedica mucho más tiempo que antes, mientras que los resultados son los que son”. Por su parte, Pilar González, gerente de Mister Baby, apunta como retos que “hay menos nacimientos, el consumidor es más digital, la presión de grandes plataformas, la necesidad de diferenciarse, los problemas logísticos…”. Así, a partir de las valoraciones de diversos detallistas especializados, analizamos a continuación algunos de los retos y desafíos que debe enfrentar el retail de puericultura.
Adaptarse al nuevo consumidor
“Hay que estar muy atentos a los nuevos hábitos de compra y estar a la altura de las expectativas del consumidor, el cual cada vez es más exigente y está más informado, y apostando por una compra cada vez más consciente”, advierte Inmaculada Bueno, departamento de compras de Todobebé – Todojuguete. Los nuevos padres y madres son mucho más digitales, a veces les cuesta incluso moverse para ir a las tiendas y prefieren la comodidad de internet para buscar, comparar y comprar productos. Estos hábitos están llegando también al sector de la puericultura, representando un reto para los detallistas, que deben hacer lo posible para generar tráfico en la tienda, atraer al consumidor, y luego convencerle para que se quede. “Un reto que tenemos son los nuevos consumidores, que son súper digitales”, añade Ingrid Puig, propietaria de Bitti. Por su parte, Ángel Redondo, gerente de Centrobebé, apunta también la necesidad de “estar atentos a los cambios que constantemente se van produciendo en nuestro entorno”. En esta línea, para Joseph Abdou, gerente de Petit Abú, “uno de los grandes retos a medio plazo es lograr retener la compra en un entorno saturado de estímulos, donde el consumidor puede recibir ofertas o mensajes de otros canales digitales apenas unos segundos después de salir de la tienda”. En este contexto, la impresión que deja la tienda y la atención al cliente pueden ser determinantes para quedarse con el cliente.
Potenciar la experiencia de compra
El detallista debe trabajar para ofrecer un servicio y una experiencia de compra inigualables en el punto de venta. Se trata de uno de los aspectos que les permite diferenciarse del canal online, así como destacar ante otras tiendas. “El mayor reto es que nuestros clientes confíen en nosotros y que se sientan seguros en nuestro punto de venta”, señala Marga Ortega, administradora de Takatac Altea. En esta línea, Beatriz Colina, gerente de Amatxu Denda, apunta que “debemos trabajar en dar el mejor servicio y experiencia posible”. Mejorar esta experiencia de compra no se trata únicamente de contar con un buen surtido y buenas condiciones de venta (que también), hay que ir más allá para ofrecer servicios que hagan sentir al cliente que es especial y que no pueda encontrar en otros sitios. Así, propuestas como la instalación y montaje, los artículos de cortesía o la posibilidad de probar los productos antes de adquirirlos definitivamente, pueden ayudar a marcar la diferencia. Y, por supuesto, para potenciar esta experiencia de compra es indispensable que la tienda cuente con una buena presentación del producto, sea moderna y, si es posible, que incluye elementos diferenciadores.
Venta online
El auge del comercio electrónico está suponiendo un reto para los detallistas, y no únicamente como un elemento de competencia más, sino también a la hora de integrarlo en sus propias estrategias de negocio. La gran mayoría de las tiendas especializadas ya cuentan con servicio de venta online propio, lo que representa más trabajo a nivel de control y gestión de stock, de logística y de política de precios, por ejemplo. Pero dentro de la venta online, el detallista también debe enfrentarse a la competencia que representan las grandes plataformas, habitualmente con más músculo y capacidad para ofrecer mejores precios. Además, lo que se encuentran muchas veces los detallistas es que los consumidores sí acuden a la tienda física para informarse y asesorarse, pero acaban realizando la compra en el canal online, una vez ya tienen toda la información, para poder buscar así el mejor precio. Respecto a la venta online, además, Joana Freitas, gerente de Al Teu Ventre, defiende que “hay productos que por su importancia y características no deberían venderse en el canal online”.
La irrupción de la IA
La inteligencia artificial es ya una realidad, y también está irrumpiendo en el sector de la puericultura y en el retail. Conocer cómo funciona esta tecnología, cómo aplicarla al punto de venta y cómo sacarle el máximo provecho es, sin duda, uno de los grandes retos para este 2026. Se trata de una herramienta que puede ser muy útil, pero que hay que conocer para poderla explotar al máximo. En este sentido, Ingrid Puig, propietaria de Bitti, comparte que “hemos ido últimamente a muchas conferencias en las que se habla de la IA y su aplicación en el retail, pero tampoco se explican grandes cosas y todos acaban diciendo lo mismo”. Aun así, sí que comparte que es importante su aplicación e integración, como parte de la homogenización del offline y el online. De entrada, muchos detallistas coinciden en que un uso habitual de la IA está dirigido a la creación de contenidos, especialmente para las redes sociales, pero las aplicaciones que ofrece esta tecnología van mucho más allá y, bien aplicadas, pueden ser un gran apoyo también para la gestión de las mismas tiendas: stock, ventas, logística, etc.
Entorno socioeconómico
El contexto económico y demográfico también representa un desafío significativo, no ya solo para el retail, sino para el sector de la puericultura en general. La baja natalidad y el retraso en la maternidad y paternidad son de nuevo aspectos muy recurrentes cuando los detallistas hablan de retos y desafíos. A ello se suma la incertidumbre económica, que obliga a los detallistas a ser más competitivos, creativos y flexibles, para adaptarse rápidamente a las necesidades cambiantes del mercado y mantener una conexión real con las familias. La bajada de la natalidad, que limita el mercado potencial, sumada a la incertidumbre económica, está dificultando la estabilidad de los negocios.
Los detallistas de puericultura se enfrentan, así, a un escenario complejo donde convergen la transformación digital, la evolución de los hábitos de consumo, la competencia del comercio online y la irrupción de nuevas tecnologías como la IA. Superar estos retos exigirá creatividad, flexibilidad y una apuesta firme por el valor diferencial que aporta el comercio especializado.













