La apuesta de Mitjavila por los cerramientos de aluminio con energía solar: la Valla 75
En el mercado actual del cerramiento exterior, los profesionales de la carpintería, la instalación y el acondicionamiento de espacios exteriores buscan soluciones que aporten algo más que una simple separación entre dos propiedades. La demanda evoluciona hacia productos duraderos, estéticos, fáciles de instalar y capaces de responder a nuevas necesidades energéticas. En este contexto, el sistema de Valla 75 de Mitjavila se presenta como una solución especialmente interesante para el mercado profesional español.
Mitjavila es una marca ampliamente reconocida por sus toldos, pérgolas y soluciones de protección solar. Sin embargo, su experiencia no se limita a estos productos. La empresa desarrolla también sistemas de cerramiento, vallas, portales, carports y soluciones fotovoltaicas para el acondicionamiento exterior. La Valla 75 refuerza esta apuesta para ofrecer a los profesionales una gama completa de productos de aluminio capaces de responder a proyectos cada vez más técnicos y personalizados.
Una valla de aluminio pensada para la instalación profesional
La Valla 75 es un sistema de cerramiento de aluminio diseñado para una instalación sencilla y eficaz. En su versión de paneles con visibilidad, el producto se presenta como una valla tradicional de aluminio, fácil y rápida de instalar, con montaje simplificado y ensamblaje de las lamas por la parte superior. Este modelo dispone de una altura máxima de 1421 mm, una longitud estándar de lama de 1800 mm.
Las ventajas esenciales para el instalador son: una concepción que facilita el montaje en obra, reduce las operaciones complejas y garantiza un acabado profesional. La estructura reforzada, los postes cuadrados y las fijaciones sobre platinas crean una solución robusta, adaptada a las exigencias de los proyectos residenciales y profesionales.
La gran novedad: una valla que combina privacidad y producción energética
Dentro de la gama de vallas Mitjavila, este nuevo modelo, la Valla 75 en versión mixta se desmarca por su capacidad para combinar lamas de privacidad de aluminio y paneles solares fotovoltaicos dentro de una misma estructura. Esta configuración permite transformar una valla en un elemento multifuncional: delimita, protege de las miradas y contribuye a la producción energética de la vivienda.
Esta versión mixta está diseñada para recibir paneles fotovoltaicos con marco de 30 mm y es compatible con lamas de privacidad de fabricación propia. También se presenta como una alternativa integrada a los kits solares plug & play más voluminosos.
Este novedoso sistema resulta especialmente atractivo para los profesionales del mercado español. En lugar de proponer al cliente la instalación de una valla por un lado y un sistema fotovoltaico por el otro, la Valla 75 permite ofrecer una solución unificada, más estética y mejor integrada en el conjunto del proyecto exterior.
Delimitación, privacidad y producción de energía
La Valla 75 mixta cumple una doble función: delimitar el espacio y producir energía. Mitjavila destaca que esta solución puede servir tanto para iniciar un proyecto de autoconsumo como para completar una instalación fotovoltaica existente.
Esta doble funcionalidad abre nuevas oportunidades comerciales para los profesionales de la carpintería exterior. La valla deja de ser un simple producto de cerramiento y se convierte en un elemento de valor añadido. El cliente final obtiene una solución estética, útil y alineada con las nuevas expectativas y creciente demanda del mercado en materia de ahorro energético y autoconsumo.
Una integración técnica y estética
Uno de los puntos fuertes del sistema es la integración de los paneles solares dentro de la misma estructura de la valla. La versión mixta prevé una instalación en posición horizontal, con inclinación de 90°, postes de 75 x 75 mm y una anchura máxima de módulo fotovoltaico de 2000 mm.
Mitjavila propone además un perfil opcional para ocultar el cableado e integrar la conectividad. Este detalle es importante para los profesionales: una instalación solar con el cableado a la vista y mal integrada puede perjudicar la estética del proyecto. Con la Valla 75 se consigue un resultado estético, contemporáneo y coherente con el resto del cerramiento.
Una solución para diferenciarse en el mercado español
En España, donde el potencial solar es elevado, una valla capaz de integrar módulos fotovoltaicos representa una propuesta innovadora y muy atractiva. Para los profesionales de la carpintería, instaladores de aluminio, especialistas en cerramientos o empresas de acondicionamiento exterior, este producto permite ampliar la oferta con soluciones más innovadoras y diferenciadas.
La posibilidad de mezclar lamas y paneles solares permite adaptar cada proyecto a las necesidades del cliente: reforzar la privacidad en determinadas zonas, ampliar la producción solar en otras, o realizar una composición equilibrada entre diseño y rendimiento. Esta modularidad es una verdadera ventaja comercial.












































