La modificación de horarios, la reducción de la exposición al calor y/o la radiación solar o incluso la paralización temporal de determinadas tareas, entre las medidas preventivas propuestas
El INSST y la AEMET presentan un proyecto para prevenir los riesgos por altas temperaturas en los trabajos al aire libre
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), organismo científico-técnico especializado en prevención de riesgos laborales dependiente del Ministerio de Trabajo y Economía Social, y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) han presentado hoy un proyecto de investigación conjunto para facilitar la prevención de riesgos relacionados con las altas temperaturas en los trabajos al aire libre.
La iniciativa, que cuenta con la participación de los órganos técnicos de prevención de las comunidades autónomas, tiene como objetivo la puesta en marcha de una herramienta que permita predecir indicadores básicos como la temperatura, la humedad, la radiación solar y la velocidad del aire. Su combinación, a través del índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature), proporcionaría información clave para prevenir golpes de calor y otros efectos de las altas temperaturas en la salud y adaptar las condiciones de trabajo ante episodios de calor extremo.
En los trabajos a la intemperie, las condiciones ambientales varían de unos días a otros e incluso durante el transcurso de una misma jornada, de ahí que sea tan importante contar con predicciones ajustadas para anticipar riesgos laborales más allá de las actuales mediciones puntuales.
El proyecto se ha presentado durante la jornada técnica ‘Estrés térmico y radiación UV: retos y soluciones ante el cambio climático en el ámbito laboral’, organizada por el INSST para abordar los principales desafíos preventivos derivados del aumento de las temperaturas y de la exposición a radiación ultravioleta en el entorno laboral.
Desafíos del cambio climático
Según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), entre el 16 de mayo y el 30 de septiembre de 2025 se registraron en España 3.832 muertes asociadas al exceso de temperatura en la población general, un 87,6% más que en 2024. Además, los episodios de calor extremo crecieron un 73% respecto al año anterior.
En España, más de 5 millones y medio de personas trabajadoras afirman haber estado expuestas a calor extremo, tanto en interiores como en exteriores, lo que representa un 26%. Supera el 20% de quienes refieren este problema en el conjunto de la UE, tal y como recoge el informe OSH Pulse 2025 de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Además, el 17% de la población activa de España trabaja bajo una radiación solar intensa, unos 3,8 millones de personas trabajadoras, frente al 12% de la europea. Los sectores más afectados son los de agricultura y pesca, seguido de la construcción, los suministros y la minería.
Durante la jornada también se ha abordado la exposición a radiación ultravioleta (UV) como uno de los principales riesgos emergentes en el ámbito laboral y se han analizado sus efectos, la introducción del cáncer de piel como enfermedad profesional, la evaluación de riesgos y las medidas protectoras. Además, se presentaron experiencias prácticas relacionadas con el factor de protección ultravioleta en tejidos y prendas de trabajo, así como distintas medidas organizativas y técnicas dirigidas a reducir la exposición de las personas trabajadoras al calor y a la radiación solar.
Consecuencias para la salud
Las altas temperaturas pueden dar lugar a golpes de calor, insolaciones, agotamiento y fatiga, y se relacionan también con patologías como la insuficiencia renal. La exposición al calor provoca malestar físico, reduce la destreza manual e incide en capacidades cognitivas como la concentración, la memoria a corto plazo, la coordinación motriz o la percepción visual. Asimismo, puede afectar al estado emocional de las personas trabajadoras y favorecer situaciones de tensión en el entorno laboral, contribuyendo al aumento de los riesgos psicosociales.
Por otro lado, según las estimaciones conjuntas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la exposición prolongada a la radiación solar durante la jornada laboral supone igualmente un riesgo relevante para la salud, ya que incrementa en un 60 % la probabilidad de desarrollar cáncer de piel. Se estima, además, que una de cada tres muertes por este tipo de cáncer está vinculada a la actividad laboral.
La jornada técnica celebrada por el INSST se enmarca en la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027, que reconoce la necesidad de mejorar la protección frente a condiciones climatológicas cada vez más extremas y promover herramientas específicas que faciliten la gestión preventiva, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.




















