Entrevista a Alberto Martínez Reguero, Country Business Director Iberia, Bosch Power Tools
Periodista especializada en ferretería, suministro industrial y protección laboral · Interempresas Media
04/05/2026
Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, la prevención vuelve al centro del debate en obra y en el entorno industrial. En un contexto donde la siniestralidad sigue siendo una preocupación estructural, la evolución tecnológica de las herramientas profesionales se posiciona como un factor decisivo. Alberto Martínez Reguero, Country Business Director Iberia de Bosch Power Tools, analiza cómo la innovación, la ergonomía y la digitalización están redefiniendo los estándares de seguridad, y qué papel juegan fabricantes y usuarios en la construcción de entornos de trabajo más seguros y sostenibles.
Alberto Martínez Reguero, Country Business Director Iberia, Bosch Power Tools.
Las cifras de siniestralidad laboral en España siguen siendo elevadas. ¿Cuáles son los accidentes más frecuentes asociados al uso de herramientas profesionales y qué factores suelen estar detrás?
En el ámbito de las herramientas profesionales, los accidentes más habituales están relacionados con cortes, atrapamientos, retrocesos de la herramienta (kickback) y lesiones derivadas del uso prolongado, como trastornos musculoesqueléticos.
En nuestra experiencia, estos incidentes suelen tener un origen multifactorial: falta de formación específica, uso de herramientas no adecuadas para la aplicación, y en algunos casos, ausencia o desactivación de sistemas de seguridad para ganar rapidez. Por eso creemos que la prevención pasa tanto por la tecnología como por la concienciación y la formación del usuario.
Desde su perspectiva, ¿qué papel juegan hoy las herramientas eléctricas en la reducción —o incremento— del riesgo en obra?
Las herramientas eléctricas modernas tienen hoy un papel clave en la reducción del riesgo, siempre que se utilicen correctamente. La evolución tecnológica ha permitido integrar sistemas electrónicos de control, sensores y elementos de protección activa que hace años no existían.
El riesgo ya no proviene tanto de la herramienta en sí, sino de cómo se elige y cómo se usa. Por eso es fundamental que el profesional vea la herramienta no solo como un medio para producir más, sino como un aliado para trabajar de forma más segura y sostenible en el tiempo.
Según Alberto Martínez Reguero: “La seguridad ya no se limita a evitar accidentes, sino a prevenir enfermedades profesionales”.
Bosch ha desarrollado el sistema PROtection. ¿Qué diferencia a este enfoque frente a las soluciones de seguridad tradicionales?
PROtection no es una solución puntual, sino un enfoque integral de seguridad. En Bosch entendemos la seguridad como un sistema que combina prevención, protección activa y ergonomía.
Incluye tecnologías como KickBack Control, control de vibración, embragues de seguridad, protección contra arranques involuntarios o sistemas de aspiración de polvo, todos diseñados para proteger al usuario antes, durante y después del trabajo, sin comprometer el rendimiento. Esa combinación es lo que marca la diferencia frente a soluciones más tradicionales o reactivas.
En términos técnicos, ¿qué avances han sido más determinantes en los últimos años?
Probablemente el mayor salto se ha producido gracias a los sensores electrónicos y la inteligencia integrada en la herramienta. Estos permiten detectar situaciones anómalas en milisegundos y actuar de forma automática, por ejemplo, deteniendo el motor ante un bloqueo brusco.
A esto se suman grandes avances en sistemas antivibración, ergonomía y control del polvo, que no solo reducen accidentes inmediatos, sino también riesgos a largo plazo para la salud del profesional.
La exposición prolongada a vibraciones o polvo sigue siendo un riesgo silencioso. ¿Cómo están evolucionando las herramientas para mitigarlo?
Es uno de los grandes retos del sector. Hoy desarrollamos herramientas con niveles de vibración cada vez más bajos, empuñaduras desacopladas, amortiguación interna y sistemas de aspiración altamente eficientes, tanto integrados como externos.
El objetivo es claro: que el profesional pueda trabajar durante más años sin comprometer su salud. En este sentido, la seguridad ya no se limita a evitar accidentes, sino a prevenir enfermedades profesionales.
¿Hasta qué punto cree que el usuario profesional es consciente del impacto a largo plazo de trabajar sin sistemas de protección adecuados?
Cada vez hay más consciencia, pero todavía existe un margen de mejora importante. Muchos profesionales son muy exigentes con el rendimiento inmediato, pero no siempre valoran el impacto acumulativo del polvo, la vibración o las malas posturas.
Nuestro papel como fabricante es poner esta información sobre la mesa, demostrar con datos y experiencias reales que invertir en seguridad es invertir en salud, continuidad profesional y productividad futura.
¿Existe todavía resistencia en obra a adoptar herramientas más seguras por coste o desconocimiento? ¿Cómo se puede revertir?
Sí, todavía existe cierta resistencia, especialmente cuando se percibe la seguridad como un sobrecoste. Sin embargo, cuando se explica que una herramienta más segura reduce bajas, errores, paradas y fatiga, el enfoque cambia.
La clave está en la formación, la demostración práctica y la prescripción técnica adecuada. Cuando el profesional prueba una herramienta y experimenta directamente la diferencia, la adopción llega de forma natural.
Desde Bosch, ¿cómo se integra la seguridad en el proceso de diseño de una herramienta?
En Bosch la seguridad no es un añadido, es un requisito desde la fase inicial de diseño. Cada herramienta se desarrolla bajo estrictos procesos de análisis de riesgos, pruebas de uso real y validaciones internas y externas.
La pregunta que nos hacemos no es solo ‘¿funciona bien?’, sino ‘¿qué puede salir mal y cómo lo evitamos?’. Esa filosofía forma parte del ADN de Bosch.
En un contexto de digitalización, ¿veremos herramientas capaces de anticipar riesgos o corregir usos indebidos en tiempo real?
Sin duda. La digitalización abre un abanico enorme de posibilidades: herramientas conectadas, detección de patrones de uso incorrectos, advertencias en tiempo real e incluso ajustes automáticos para evitar riesgos.
Estamos avanzando hacia herramientas cada vez más inteligentes, capaces de asistir al profesional y ayudarle a trabajar de forma más segura sin perder eficiencia.
Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, ¿qué mensaje trasladaría a profesionales y empresas?
Que la seguridad no es una obligación externa, sino un factor clave de profesionalidad y futuro. Apostar por herramientas seguras, formación y prevención es apostar por personas más sanas, equipos más motivados y empresas más competitivas.
En Bosch Power Tools creemos firmemente que no hay productividad sin seguridad, y ese es el mensaje que queremos trasladar al sector.




















