La dificultad del diagnóstico, los procedimientos administrativos y la falta de sensibilización explican el infrarreconocimiento del cáncer laboral
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, organismo científico-técnico del Ministerio de Trabajo y Economía Social especializado en prevención de riesgos laborales, y la Dirección General de Trabajo de Aragón han celebrado en Zaragoza las I Jornadas Abiertas del Grupo de Enfermedades Profesionales de la Red Interterritorial de Seguridad y Salud en el Trabajo (RISST). Esta cita ha reunido a especialistas en medicina y prevención de riesgos laborales para abordar los desafíos derivados de la investigación de enfermedades profesionales y, especialmente, los relacionados con el diagnóstico y reconocimiento del cáncer de origen laboral y la reincorporación al trabajo tras una enfermedad profesional.
La dificultad para establecer el nexo causal entre exposición laboral y enfermedad, junto con la complejidad de los procedimientos de reconocimiento administrativo y la falta de sensibilización entre profesionales y empresas, son factores que contribuyen a esta infradeclaración. Esta situación limita la adopción de medidas preventivas eficaces y priva a las personas trabajadoras de un adecuado reconocimiento, protección y compensación.
La jornada ha concluido con una mesa redonda sobre el retorno al trabajo después de una enfermedad laboral y sus efectos positivos en la retención del talento; la equidad y el empleo inclusivo; la sostenibilidad del Sistema de Seguridad Social; y la autoestima, salud y bienestar y calidad de vida de las personas trabajadoras.
Esta iniciativa se enmarca dentro de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027. En su Objetivo 1, la Estrategia subraya la necesidad de avanzar en la identificación y diagnóstico de las enfermedades profesionales, particularmente en el cáncer de origen profesional, que constituye uno de los mayores desafíos en materia de prevención de riesgos en el trabajo. Asimismo, su Objetivo 4 plantea la necesidad de favorecer la reincorporación de las personas trabajadoras que han superado un cáncer u otras enfermedades laborales.





