Más de 300.000 trabajadores se ausentan cada día por estrés laboral
Hiperconexión y absentismo laboral
Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año se pierden 12.000 millones de días laborales a causa de la depresión y la ansiedad. En España, los trastornos mentales asociados al trabajo muestran un crecimiento alarmante entre 2018 y 2024: las bajas por síntomas emocionales aumentaron cerca de un 490%, los diagnósticos de estrés grave crecieron un 230%. De esta forma, la depresión se ha convertido en la principal causa de incapacidad laboral de más de 15 días, mientras que a nivel europeo, más de la mitad de las ausencias laborales están vinculadas al estrés, según datos del Parlamento Europeo.
La desconexión digital, clave para la salud
Estos indicadores muestran que la salud mental no es solo un asunto individual, sino un desafío organizacional que impacta directamente en la productividad y la sostenibilidad de las empresas. Para abordarlo, las organizaciones deben implementar estrategias integrales de prevención de riesgos psicosociales como la sobrecarga de trabajo, la falta de autonomía, los conflictos laborales, la presión por resultados o la hiperconexión fuera del horario laboral, así como medidas de conciliación que logren un mayor compromiso, productividad y estabilidad en los equipos.
En este contexto, el uso de herramientas digitales y la correcta gestión del registro horario se vuelven fundamentales. En palabras de Óscar Bermejo, CTO Spain de Protime, “el verdadero desafío no está solo en cumplir con la ley sobre el registro de la jornada, sino en utilizar las herramientas digitales para proteger la salud de los empleados. Un registro horario bien gestionado y un respeto efectivo de la desconexión digital, ayuda a reducir el absentismo, mejora el bienestar y aporta valor tanto a las personas como a la organización”.
Garantizar la desconexión digital y un control real de las horas trabajadas se vuelve aún más relevante, especialmente con el posible refuerzo de la normativa sobre el registro de la jornada previsto para finales de 2025, que obliga a las empresas a utilizar herramientas digitales. Esta ley no se trata solo de un requisito legal, sino la implementación de protocolos claros de comunicación fuera del horario laboral, sistemas de registro precisos y planes de conciliación que logran un mayor compromiso, productividad y estabilidad en los equipos laborales.












