Manual de trabajos en movilidad en el ámbito laboral
Redacción Protección Laboral30/03/2017
En la actualidad, gracias a los avances tecnológicos, a los servicios en la nube y a las tecnologías móviles, las personas pueden interactuar y tener una total disponibilidad y fácil acceso a la información necesaria para realizar su trabajo. Este hecho ha fomentado la expansión de determinadas profesiones, que han evolucionado para ganar en inmediatez, y por tanto, que se puedan desarrollar en movilidad, es decir, desde cualquier lugar y en cualquier momento.
El trabajo en movilidad, que tiene su equivalente en el término inglés “e-nomad” (nómadas del trabajo con dispositivos móviles) es el tema del “Manual de trabajos en movilidad en el ámbito laboral”, editado en 2014 por la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) con la financiación de la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales.
El presente artículo extracta del Manual el concepto de trabajo en movilidad, algunas de sus implicaciones de salud laboral, check-list de autodiagnóstico, así como consejos para aprovechar el tiempo en movilidad, especialmente durante los frecuentes desplazamientos que tienen que efectuar estos trabajadores-nómadas, que llevan su ‘oficina’ a cuestas.
Oficinas virtuales
Los estilos de trabajo están cambiando. Hay una creciente tendencia a que los trabajadores en movilidad puedan crear su oficina virtual en la vía pública, en una cafetería o en el aeropuerto, transformando así un entorno social en un entorno de trabajo profesional.
En esta guía se pretende proporcionar conocimientos y herramientas necesarias para que los trabajadores en movilidad puedan adaptarse saludablemente a este nuevo entorno.
Los dispositivos electrónicos usados actualmente, como por ejemplo, los teléfonos inteligentes (en adelante smartphones), permiten desarrollar gran cantidad de tareas impensables hace sólo unos años. Ello ha generado, que el usuario tenga una gran capacidad de interacción con el dispositivo, implicando a su vez la existencia de nuevas situaciones de riesgo para su salud, debido al desconocimiento y a la falta de evolución para poder adaptarse a esta nueva realidad.
La ergonomía en trabajos en movilidad y sus distintos entornos de trabajo
Los datos estadísticos publicados revelan que el teletrabajo, surgido en EE.UU a mediados de los años 90, crece cada día más, debido a que se basa en valores, ventajas y resultados que, según el Libro Blanco del Teletrabajo del año 2012 en España, sustentarán a la empresa del mañana, por motivos como mayor eficiencia, mejora de resultados, conciliación de la vida personal y laboral, integración laboral de colectivos más vulnerables como el de los discapacitados, o desarrollo sostenible: mejora en la movilidad de grandes urbes, reducción de emisiones de gases contaminantes, creación de equipos de trabajo sin barreras geográficas...
Según la fuente anterior, el 57% de los empleados, prefieren la implantación de fórmulas que les permitan conciliar su vida personal y laboral. Además, el país está preparado tecnológicamente para ello. Este hecho se puede ver reflejado en que el número de trabajadores en movilidad va aumentando, situándose ya en un 15% de la población activa, sin tener en cuenta a los teletrabajadores puntuales. El dato anterior debe cruzarse con la realidad actual del trabajo, que no es otra que el uso constante de dispositivos electrónicos. El tiempo de trabajo de los empleados españoles frente a una pantalla (de ordenador, tableta, ordenador portátil...) es de media:
-7,2 horas al día, en general.
-7,6 horas al día, en caso de trabajar desde casa.
-6,4 horas al día, en caso de trabajos realizados en movilidad.
Este dato es orientativo, puesto que muchos de los encuestados no consideran trabajo, tareas sencillas realizadas con su smartphone, como por ejemplo llamadas o consultas fuera de horario laboral. Algunos de los encuestados usan la frase “eso forma parte de mi trabajo”.
- La movilidad: trabaja desde donde quieras
Alberto Yepes, Channel Manager Iberia de Citrix, habla de “la transformación del puesto de trabajo” mencionando, entre otros datos, que el 90% de los jóvenes trabajará en cualquier lugar donde puedan usar, para su actividad diaria, sus propios dispositivos electrónicos.
- La movilidad se puede llevar a cabo gracias a la conectividad
A nivel empresarial, la predicción de Gartner, empresa consultora y de investigación de las tecnologías de comunicación y la información (TIC), muestra que en 2018 el 70% de los profesionales llevarán a cabo su trabajo con dispositivos inteligentes personales.
El Informe Sociedad de la Información en España 2013 de Fundación Telefónica concluía que:
-Un 71,6% de la población es internauta, es decir, 24,8 millones de usuarios españoles.
-Hoy en día, el 75% de ellos se conecta a internet a diario y más del 85% de los internautas españoles se conecta a internet desde el móvil.
-28,2 millones de líneas de teléfono móvil disponen de acceso a internet.
-Para trabajar, el 83% de usuarios prefiere usar el ordenador.
La movilidad lleva a las personas a hacer suyo cualquier espacio. En nuestro país, los lugares más comunes para trabajar provisionalmente usando dispositivos electrónicos son:
-Este hecho, sumado a que en muchas ocasiones los usuarios de este tipo de dispositivos no toman ningún tipo de medida preventiva, muestra un dato muy interesante. Durante el año 2012, el 54% de trabajadores españoles, tuvieron que usar soportes o accesorios improvisados para sentirse cómodos durante su trabajo.
De los resultados anteriores, se puede extraer la conclusión de que en los trabajos realizados en movilidad, pueden producirse situaciones que pueden afectar a la salud. Así:
-El 89% de los empleados ha sufrido dolencias en los últimos 3 años, como consecuencia directa del uso de ordenadores en el trabajo.
-El 68% de los empleados, pasa parte de su día reorganizando su espacio de trabajo y moviéndose inquieto para encontrar una posición cómoda.
-En promedio, esto suma casi 5,6 horas a la semana por persona, de tiempo improductivo.
La lista de dolencias relacionadas con el uso del ordenador dolores de espalda, cabeza, muñeca-brazos, problemas visuales, dolor cervical y tensión en los hombros, otras molestias.

Un puesto de trabajo junto al mar –aunque sugerente- no reúne las necesarias condiciones ergonómicas. El trabajo en movilidad tiene unos mínimos
Trastornos musculo-esqueléticos (TME)
Los trabajos en movilidad implican en muchas ocasiones la adopción de posturas inadecuadas que pueden llevar a medio y largo plazo a la generación de TME en las zonas de la espalda, las cervicales, las muñecas y los antebrazos. Las principales causas son:
-El transporte de equipos y accesorios con un peso excesivo.
-Una mala elección de maletines, maletas, mochilas..., y su uso inadecuado al portarlas. Sirva como ejemplo de uso incorrecto el siguiente: utilizar sólo un asa de la mochila en vez de las dos, lo que provocará una descompensación del peso soportado por el cuerpo, que dañará zonas como la cadera y la columna vertebral.
-Trabajar con posturas inadecuadas debido al desconocimiento o a la mala aplicación de nociones de ergonomía y al uso de hábitos no saludables.
-El estatismo postural: la contracción muscular mantenida durante horas, asociada a la inmovilización de las extremidades (inferiores), puede originar además de fatiga, una deficiencia circulatoria en la zona.
Los trabajadores en movilidad deben intentar mejorar algunos malos hábitos siguiendo sencillos consejos como:
-Trabajar siempre con la espalda recta, ya que hacerlo con ella torcida o inclinada, genera un aumento de la presión vertebral en la zona lumbar.
-Intentar mantener la cabeza recta, porque si ésta se inclina más de 30° o si se gira lateralmente más de 20°, aparecerá fatiga muscular.
-No escribir nunca en posiciones forzadas o demasiado lejos del teclado, ya que mantener en tensión los antebrazos o flexionar en exceso las muñecas y las manos al hacerlo, también provoca fatiga muscular y otras lesiones más graves como la tendinitis.
Adaptación práctica al entorno de trabajo
Los trabajadores en movilidad realizan la mayor parte de su actividad fuera de la oficina. Es obvio que no siempre se puede conseguir la postura perfecta trabajando en cafeterías, estaciones, hoteles y otros lugares, que no disponen de la comodidad ofrecida por el mobiliario de una oficina. A continuación, citamos algunas soluciones exprés que podrán ayudar a reducir posturas forzadas en los diferentes entornos en los que tenemos que trabajar. Recomendaciones generales:
-Intentar mantener la espalda recta, con la zona lumbar bien apoyada.
-Apoyar los brazos siempre que podamos, intentando mantener el codo en un ángulo de unos 90-120° aproximadamente. Como mínimo, intentar tener dos terceras partes de los antebrazos apoyados.
-Alternar posiciones de trabajo, cada 60-90 minutos como máximo. Si estamos sentados, convendrá levantarse para estirar las piernas.
-Usar elementos auxiliares siempre, como, por ejemplo, un teclado y un ratón inalámbricos.
-Realiza estiramientos de espalda cada día y también ejercicios de estiramiento visual (ver apartado de condiciones ergonómicas del lugar de trabajo/Interacción entre el usuario y el equipo).
- Durante los desplazamientos
Gran parte de la jornada se puede pasar viajando. Este hecho condiciona la forma en la que se trabaja, provocando muchas veces la adopción de posturas incorrectas en los diferentes medios de transporte. Estas malas posturas afectan principalmente a las zonas lumbar y cervical.
- Esperas en el aeropuerto y estaciones de tren
Al planificar viajes en avión o en trenes de media o larga distancia, es habitual ir con tiempo (esperas, tiempos de embarque, facturación...). Esto provoca que haya tiempos de espera en los que poder trabajar. Durante estas esperas intentaremos:
-Buscar un asiento con reposabrazos.
-Colocar una maleta, maletín, bolsa... encima de las piernas; de ésta forma podremos apoyar el ordenador y aumentar la altura de la pantalla. Si el asiento no dispone de reposabrazos, también nos puede servir para apoyar los antebrazos.
-Utilizar una chaqueta o jersey enrollado para aumentar el apoyo en la zona lumbar del asiento.
-Alternar, en caso de largas esperas, el trabajo sentado con el trabajo de pie.
-Situarse en la cafetería del aeropuerto o en alguna zona de espera con mesas altas (ver apartado de lugares públicos/trabajo de pie).
Para que el dispositivo o los documentos estén a la altura adecuada para una correcta visualización podemos ubicar la maleta de mano frente a nosotros, subiéndole el asa. Esto creará un apoyo para el portátil o tableta como si fuese una especie de atril.
Fatiga visual
La comunidad científica no ha demostrado que se generen efectos negativos permanentes en la visión, por el uso de dispositivos como el ordenador portátil. Sin embargo, está comprobado que la fatiga visual puede provocar síntomas temporales, como sequedad ocular, vista cansada, visión borrosa o doble y también dolores de cabeza. Pero, ¿por qué ocurre esto?
-La falta de parpadeo: al mirar a la pantalla concentrados en nuestro trabajo, nuestros ojos tienen tendencia a parpadear sólo una quinta parte (de lo que lo hace habitualmente), pudiendo provocar sequedad e irritación.
-Mirar demasiado cerca la pantalla: los ojos están adaptados para la visión a distancia; están más relajados cuando se “mira hacia el espacio”. Al trabajar con una pantalla o un documento, se debe mirar más cerca, lo que supone un mayor esfuerzo para enfocar la visión.
-El ángulo de visión: relacionado con el punto anterior, si se lee un monitor o documento que se encuentra al nivel de los ojos o superior, se puede contribuir a una mayor fatiga visual.
-La ubicación y altura del dispositivo o pantalla: estar demasiado cerca, lejos, bajo y/o alto puede aumentar las probabilidades de incrementar la tensión ocular, ya que si la línea de visión no es la correcta, el ángulo de visión se modifica provocando sequedad.
-Tamaño de la pantalla del dispositivo: el uso de tabletas o smartphones, con pantallas más pequeñas que los ordenadores portátiles, genera mayor fatiga en los ojos.
-Alternancia entre dispositivo y documento: alternar la vista entre documentos en papel y la pantalla de cualquier dispositivo hace necesario que los ojos tengan que enfocar continuamente a diferentes distancias y adaptarse a diferentes tamaños de fuentes y a distintas tipografías, brillos e intensidades lumínicas. Esto provoca una mayor probabilidad de tener fatiga visual.
La consecuencia de los efectos descritos anteriormente provoca una menor eficacia y un aumento de los errores cuando se trabaja. Ya sabemos que un error al trabajar puede desembocar además en un accidente laboral.
¿Te has convertido en un E-nomad?
El ‘E-nomad’ sería una nueva especie de profesional surgido en un entorno laboral plagado de nuevos dispositivos, aplicaciones y nuevas tecnologías. Son “los nómadas electrónicos o tecnológicos del siglo XXI”, en expresión de Inés Dalmau, docente de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).
Éstas son algunas claves que definen el arquetipo del e-nomad:
-Presencia (física o virtual) en el trabajo. Utilización de las TIC (Tecnologías de la Información y el Conocimiento), que supone estar hiper-conectado, no delimitar el tiempo de trabajo y el personal; tener horarios de trabajo no estables y sin hora de finalización.
-No tener referentes claros del entorno físico, social o cultural de trabajo, es decir, cambiar con frecuencia de entorno físico, de costumbres sociales, de horarios, etc.
-Utilizar y transformar gran cantidad de información, “estar hiper-informado” (info-agobiado).
-Inquietud por estar unas horas sin recibir ningún mensaje nuevo o estar sin conexión (lo que se denomina “nomofobia”).
Los problemas más comunes de estos trabajadores son “no poder o no saber desconectar del trabajo, hecho que puede comportar un aumento de la angustia, fatiga mental o agotamiento emocional, entre otros; o sufrir tecno-fatiga”, afirma Inés Dalmau. Además, suele haber desórdenes musculo-esqueléticos y fatiga visual.
Carga mental
Aunque se trata de algo considerado como “habitual”, muchas veces hay factores que inciden negativamente en la salud mental, provocando situaciones de estrés, irritación, nerviosismo... Algunas causas son:
-Interrupciones: provocan una ineficacia en la gestión del tiempo de trabajo y, por lo tanto, se convierten en un factor improductivo, que puede incidir en la sobrecarga de tareas.
-Apremio de tiempo: la presión de tiempo y los objetivos, en muchas ocasiones, son un factor de carga mental.
-Cantidad y complejidad de información: a pesar del avance que se ha logrado en relación con la cantidad de información a la que se tiene acceso hoy en día, dificulta su selección, control y gestión.
-Entorno físico y ruido: las condiciones ambientales pueden ser un grave perjuicio de salud, además de dificultar la concentración necesaria para el trabajo.
Conclusiones
Conseguir una buena ergonomía aplicada a trabajos en movilidad, es mucho más complicado que en una oficina al uso, debido a dos factores principales:
-En ocasiones, no se podrán modificar las características del lugar de trabajo, al tratarse de un entorno eventual, que tal vez sólo ocupemos una sola vez, un momento concreto o un solo día.
-Es difícil disponer de accesorios o elementos ergonómicos por las limitaciones intrínsecas del trabajo en movilidad: volumen y peso del equipaje transportado, espacio disponible en el vehículo, etc.
Con esta guía pretendemos ayudar a mejorar la ergonomía de los espacios más comunes que una persona puede encontrarse al realizar trabajos en movilidad. También hacemos hincapié en las posturas más cómodas y saludables, y las condiciones ambientales que son más adecuadas. A modo de resumen final, destacamos los aspectos más importantes:
-Planificar. Antes de aplicar cualquier medida, es muy importante prever en qué lugares vamos a movernos, puesto que esta información nos va a permitir ahorrar pasos a la hora de tener que adaptar el lugar de trabajo. Un ejemplo es destinar un poco de tiempo a la reserva anticipada (de transporte, alojamiento) que se adapte mejor a nuestras necesidades de trabajo.
-Buscar lugares confortables durante el trabajo en movilidad. La mayoría de las veces no podrán satisfacer el 100% de nuestras necesidades, pero siguiendo los consejos de esta guía lograremos que sean lo más cómodos y beneficiosos posible.
-Utilizar ‘apps’ de evaluación del entorno. Son simples, fáciles de usar y proporcionan un resultado “base” con el que tener una noción sobre las condiciones de ruido, iluminación..., y nuestra situación de trabajo en cada momento.
-Hacer pequeñas pausas y ejercicios. Los mismos nos ayudarán a finalizar el día con buenas sensaciones físicas, visuales y mentales.
-Aprender a poner fin a la jornada de trabajo. Saber en qué momento hay que parar, tomar un descanso y desconectar. Esta auto-disciplina mejora la calidad de vida, con lo que aumentará nuestro rendimiento y la productividad final.
‘Check list’ de autodiagnóstico
Esta lista de comprobación incluye una serie de puntos para que podamos efectuar una valoración ergonómica de nuestro puesto de trabajo cuando nos encontramos en movilidad, así como la valoración de cada uno de los puntos, de modo que es fácil cuantificar, para cada uno de los apartados, el porcentaje de cumplimiento/desviación ergonómica.
Contestando cada una de las preguntas, podremos valorar cuáles son los aspectos en los que el puesto de trabajo en movilidad no es ergonómico, para después mejorarlos, siguiendo los consejos de la guía.
Pese a todo, es necesario tener en cuenta que es una herramienta de evaluación limitada, ya que cuando trabajamos en movilidad nos encontraremos con una gran cantidad de circunstancias diferentes. Por tanto, habrá casos en los que sea difícil su aplicación, para determinar con exactitud, la adecuación de algunos aspectos ergonómicos que nos puedan provocar disconfort.

El trabajo en movilidad se desarrolla en diferentes espacios. Fuente: La ergonomía de un espacio cambiante en España. Dynamic Markets Limited 2012












