Evonik impulsa el reciclaje químico de plásticos con tecnologías para purificar el aceite de pirólisis
Evonik ha desarrollado una gama de soluciones destinadas a mejorar la calidad del aceite de pirólisis empleado en el reciclaje químico de plásticos. La compañía ofrece catalizadores, adsorbentes y sistemas modulares que permiten eliminar impurezas del aceite antes de su utilización como materia prima en los crackers de vapor, contribuyendo así a una economía circular más eficiente.
Imagen: Evonik.
Sin embargo, el aceite de pirólisis suele contener impurezas, entre ellas cloro, nitrógeno o silicio, que pueden afectar a la eficiencia y a la seguridad operativa de los crackers de vapor. "Los operadores de crackers aplican estrictos estándares de calidad a las materias primas que utilizan", explica Hendrick Rasch, responsable de Circular Packaging and Plastics Recycling en el programa Next Markets de Evonik. "Ahí es precisamente donde entran en juego nuestros productos. Ayudan a mejorar significativamente la calidad del aceite de pirólisis".
Adsorbentes y catalizadores para eliminar impurezas
Evonik comenzó hace varios años el desarrollo de tecnologías para la purificación del aceite de pirólisis, aprovechando su experiencia en petroquímica y tratamiento de materias primas.
Con su gama de productos Purocel, la empresa ofrece adsorbentes diseñados específicamente para eliminar impurezas del aceite de pirólisis. Entre ellos destaca Purocel 505, que combina dos procesos en una única solución. En primer lugar, separa los átomos de cloro de las moléculas de mayor tamaño mediante una reacción catalítica y, posteriormente, fija el cloruro de hidrógeno generado. Según la compañía, esta tecnología permite eliminar hasta tres veces más cloruros que las soluciones convencionales.
Sistemas modulares para facilitar la integración
Además de sus soluciones químicas, Evonik ofrece sistemas modulares que permiten integrar los procesos de purificación en instalaciones ya existentes.
Mediante su tecnología Rocket Technology, la compañía suministra módulos de columnas preconfigurados que incorporan adsorbentes como Purocel™ 510. Estas unidades pueden conectarse tanto a plantas de pirólisis como a crackers de vapor, facilitando la depuración del aceite de pirólisis sin necesidad de realizar grandes inversiones ni provocar prolongadas paradas de producción.
"Nuestras soluciones demuestran cómo la innovación tecnológica puede impulsar la economía circular», afirma Rasch. «Estamos convencidos de que el reciclaje químico constituye un pilar fundamental de una economía del plástico sostenible".
Una respuesta al reciclaje de residuos plásticos complejos
Evonik recuerda que el reciclaje de residuos plásticos contaminados o mezclados continúa siendo uno de los principales desafíos del sector. Mientras que el reciclaje mecánico es una solución consolidada para corrientes de residuos relativamente puras, como las botellas de PET, una parte importante de los residuos plásticos está formada por materiales mezclados o contaminados que resultan difíciles de reciclar mediante procesos mecánicos.
En este contexto, el reciclaje químico se presenta como una alternativa para valorizar este tipo de residuos.
La compañía señala además que la demanda mundial de estas tecnologías continúa creciendo, impulsada por el desarrollo de nuevos marcos regulatorios. Con este objetivo, Evonik se posiciona como socio tecnológico de la industria, ofreciendo soluciones adaptadas tanto a pequeñas plantas de pirólisis como a grandes complejos petroquímicos.
Según la empresa, estas tecnologías no solo favorecen la economía circular, sino que también contribuyen a reducir la dependencia de recursos fósiles, minimizar el impacto ambiental y reforzar la seguridad del suministro de materias primas.
























