La apuesta de Ferromatik por las eléctricas
Lo más novedoso fue la presentación, por primera vez, de la inyectora eléctrica Elektra-evolution. Sin embargo, tal vez lo más destacable fue el hecho de que esta empresa propone accionamientos hidráulicos y eléctricos en función de las aplicaciones. Las máquinas híbridas, con unidad de plastificación eléctrica, son una buena solución en muchos casos. La presencia de tantos clientes sirvió a Ferromatik además para explicar en detalle las características de la Maxima MM, una inyectora hidráulica con nuevos tamaños.
En definitiva, con sus tres series -Maxima, Elektra y K-Tec- Ferromatik Milacron ofrece inyectoras desde 30 a 3.000 toneladas de fuerza de cierre.
Una evolución, ¿un precio accesible?
Con las Elektra-evolution, este fabricante de máquinas ha dado otro paso más adelante en un campo en el que viene volcándose desde hace ya años, cuando se presentó el primer modelo de las Elektra totalmente eléctricas. La nueva serie se suma a las Elektra-classic, disponibles de 50 a 300 t. Un buen ejemplo donde estas máquinas trabajan ya con éxito es el de los CDs y DVDs, un mercado para el cual existe una máquina específica como la Elektra-disco.
Según Michael Koch, Director General de la empresa, la nueva máquina apenas se diferencia en precio de una hidráulica comparable. Rápida, precisa, silenciosa, limpia.. Son algunas de sus ventajas más proclamadas por el fabricante, que no duda en poner el ahorro energético de la misma como una de sus principales ventajas. Si bien en la actualidad la repercusión del precio de la energía en una pieza es bastante bajo, esta situación puede cambiar si se incrementan los precios energéticos, tal y como en Ferromatik Milacron piensan que sucederá.
Con esa nueva serie se cubre además todo el espectro de tamaños en la gama de inyectoras pequeñas. Las Elektra-evolution se puede adquirir en fuerzas de cierre de 30 a 150 t, con luz entre columnas de 300 x 300 hasta 520 x 520 mm2. Con 14 combinaciones posibles a partir de cinco unidades de cierre y de inyección, estas inyectoras se adaptan prácticamente a todas las necesidades de los clientes.
Unos resultados reproducibles y estables en el tiempo dependen en buen medida de los accionamientos. Con el sistema de medida Endat se capta con precisión la posición del eje del motor y se traslada al control mediante Ethernet-Powerlink. Esta captación directa de la posición facilita también la puesta en marcha.
¿Hidráulicas o eléctricas? Ambas
Las máquinas totalmente eléctricas están en el candelero. No hay más que recordar la oferta de la gran mayoría de los fabricantes en la pasada edición de la K de Düsseldorf.
Pero esto no quita para que las inyectoras hidráulicas sigan siendo las que más clientes tienen. La tecnología híbrida, con accionamientos hidráulicos y eléctricos, es también una opción de muchos. Ferromatik Milacron ofrece la posibilidad de incorporar un accionamiento eléctrico para la plastificación en todos sus modelos.
En la serie Maxima MM también se puede realizar esta incorporación con posterioridad a su puesta en marcha, gracias al concepto modular que la empresa aplica en la construcción. Como consecuencia de los tiempos de ciclo más cortos del accionamiento simultáneo de la plastificación y del mejor aprovechamiento energético, los accionamientos eléctricos del husillo permiten una recuperación de la inversión en menos de un año.
Un convencido
Michael Koch, Director General de Ferromatik Milacron, explicó en la sede de la empresa Malterdingen cómo el mercado de las inyectoras está avanzando hacia una mayor presencia de máquinas de gama media tecnológicamente hablando. En su opinión, en el futuro tanto las máquinas de altas prestaciones como las de bajas prestaciones irán perdiendo terreno a favor de las commodity. De hecho ya lo están haciendo, asegura. Y es aquí donde la Elektra-evolution cobra fuerza, ya que no ha sido pensada para un sector reducido de clientes con elevadísimas exigencias, sino para un mayor grupo de empresas que buscan otro tipo de soluciones. Para el extremo superior de exigencias, se ofrece la Elektra-classic.
Pero es que además, y aquí es donde Michael Koch expresa su convencimiento, el coste de la energía en los países europeos subirá en los próximos años. La escasa presencia de inyectoras eléctricas en Europa se debe, opina Koch, a que la fase de consolidación de los grupos eléctricos no ha permitido una subida del coste de la electricidad. Pero de aquí a cinco años esto va a cambiar y progresivamente los transformadores europeos irán necesitando máquinas de menor consumo con el fin de reducir el precio de la pieza.


















