La industria del plástico alerta de su pérdida de competitividad y pide medidas para reforzar su posición en Europa
Este fue el eje de la intervención de Isabel Goyena, directora general de ANAIP, quien subrayó el carácter estratégico del sector de fabricación de productos plásticos para la autonomía industrial de España y Europa. No obstante, advirtió de que el peso de la industria europea ha ido disminuyendo en las últimas décadas, lo que refuerza la exposición a factores externos.
Entre los elementos que condicionan esta situación, se señaló la elevada carga regulatoria en Europa. En el caso español, se añadió el impacto del impuesto sobre los envases plásticos no reutilizables, que, según se expuso, genera desequilibrios competitivos frente a productos importados. En este sentido, se apuntó al aumento de importaciones con altos porcentajes declarados de material reciclado cuya trazabilidad resulta difícil de verificar.
La jornada también abordó las novedades normativas relacionadas con microplásticos y pellets, en particular el Reglamento (UE) 2023/2055 y el Reglamento (UE) 2025/2365, que afectan a toda la cadena de valor. Durante el encuentro, se presentó un plan de acompañamiento impulsado por ANAIP para facilitar la adaptación de las empresas a estos cambios regulatorios, con herramientas como manuales de buenas prácticas, guías metodológicas, formación y asesoramiento técnico.
El impacto de este contexto regulatorio en la actividad empresarial se analizó en una mesa redonda con representantes de distintos eslabones de la cadena de valor. En ella se puso de relieve la presión que ejerce el impuesto sobre determinados productos, como el film estirable, así como la dificultad de competir con importaciones cuyos estándares no siempre pueden comprobarse.
Desde el ámbito del reciclado, se advirtió de que el aumento de exigencias administrativas puede desviar recursos destinados a innovación hacia tareas burocráticas. Asimismo, desde la distribución de materias primas se destacó que la acumulación de requisitos regulatorios introduce incertidumbre en la planificación industrial y en las decisiones de inversión.
En conjunto, los participantes coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un marco regulatorio más estable, armonizado a nivel europeo y coherente desde el punto de vista técnico, que permita compatibilizar los objetivos ambientales con la competitividad industrial.






























