Entrevista a Josep Maria Calaf, director de ventas de Gravipes
Josep Maria Calaf, director de ventas de Gravipes, analiza un ejercicio 2025 continuista para la industria de la transformación del plástico, marcado por un buen comportamiento general hasta la aparición de nuevas incertidumbres en el último tramo del año. Desde la perspectiva de la maquinaria, el directivo se muestra prudente ante 2026, un ejercicio que podría venir acompañado de una ralentización de las inversiones y de un menor dinamismo en determinados sectores. La entrevista se realizó en el marco del Estudio de mercado de inyección, periféricos y robots 2026, celebrado el 27 de enero de 2026 en el Hotel Qgat de Sant Cugat del Vallès, punto de encuentro de los principales fabricantes y distribuidores de maquinaria para la transformación de plásticos en España. El evento, organizado por Plásticos Universales/Interempresas Media, contó con el patrocinio de Hasco y de la feria Equiplast.
¿Qué balance hace de 2025 para la industria de la transformación del plástico en su conjunto?
En general, podemos decir que el año 2025 ha sido bueno, siguiendo la línea marcada en 2024. No obstante, hacia el cuarto trimestre han empezado a aparecer determinadas incertidumbres que han condicionado el cierre del ejercicio y que generan dudas de cara al futuro inmediato.
Josep Maria Calaf, director de ventas de Gravipes.
¿Cómo ha evolucionado su empresa a lo largo de 2025 en este contexto de mercado?
La evolución de la empresa ha sido bastante mantenida a lo largo de todo 2025. No se han producido incrementos significativos, especialmente en lo que respecta a la puesta en marcha de nuevos proyectos, pero sí una continuidad en la actividad habitual.
De cara a 2026, ¿prevé un escenario favorable para el sector de la transformación del plástico?
Todo hace indicar que 2026 no será un año bueno para la industria de la transformación del plástico. Esta situación, previsiblemente, tendrá un impacto directo en empresas como la nuestra, dedicadas al suministro de maquinaria para el sector, que dependen en gran medida de la inversión industrial.
¿En qué medida la situación geopolítica internacional está influyendo en su actividad, tanto en costes, suministro de materiales o decisiones de inversión?
Evidentemente, una situación internacional tan incierta no ayuda a ser optimistas de cara a 2026. Es previsible que asistamos a una ralentización de las nuevas inversiones e incluso a una reducción de la actividad en algunos sectores, lo que acaba afectando al conjunto de la cadena de valor.
¿Detecta una mayor demanda por parte del mercado de soluciones tecnológicas más avanzadas, eficientes o sostenibles?
Por el momento, nosotros no hemos detectado de forma clara esta necesidad en el mercado. Entendemos que esta demanda puede depender en gran medida del tipo de equipos que se comercializan y del perfil concreto de cada cliente.
¿Qué tendencias tecnológicas o de mercado considera que marcarán la evolución del sector del plástico en 2026?
En estos momentos se está hablando mucho de la inteligencia artificial, pero personalmente no dispongo de información suficiente como para valorar con claridad hacia dónde evolucionará su aplicación real en nuestro sector. Habrá que ver cómo se concreta todo ello en soluciones prácticas y adaptadas a la industria.


























