Entrevista a Irene Méndez Álvarez, jefa de equipo I+D en Enztimatiko
Periodista. Coordinador de contenidos en FuturEnviro e Interempresas Smart Cities · Interempresas Media
12/01/2026
La entrada de la Fundación Kutxabank en el capital de Entzimatiko refuerza la hoja de ruta de esta empresa biotecnológica especializada en reciclaje enzimático de plásticos, al consolidar su estructura financiera, reforzar su gobernanza y acelerar el escalado industrial de su tecnología. Todo ello, en un contexto marcado por el nuevo reglamento europeo de envases y residuos de envases, la presión regulatoria sobre la reciclabilidad efectiva y la necesidad de desplegar soluciones avanzadas capaces de incrementar tanto la capacidad como la calidad del reciclaje de plásticos complejos en Europa, tal y como expone Irene Méndez Álvarez, jefa de equipo I+D en Entzimatiko, en esta entrevista centrada en innovación, economía circular y transición industrial.
Irene Méndez Álvarez aborda en la entrevista el momento estratégico que atraviesa Entzimatiko tras la incorporación de un socio institucional de referencia como la Fundación Kutxabank. La compañía, cuya sede se encuentra en la localidad guipuzcoana de Zumaia, está especializada en el reciclaje enzimático, una de las alternativas con mayor potencial para ofrecer solución efectiva a flujos de residuos complejos. En el contexto actual, complementar el reciclaje mecánico y aportar materiales reciclados de alta calidad gracias a tecnologías en desarrollo ofrece nuevas oportunidades, siempre que se superen las limitaciones y condiciones necesarias para que estas nuevas técnicas se consoliden a nivel industrial.
Los profundos cambios regulatorios que introduce el nuevo Reglamento de Envases y Residuos de Envases de la Unión Europea —que fija ambiciosos objetivos de reciclabilidad, contenido reciclado y trazabilidad obligatorios a partir de 2030— establecen nuevas exigencias para toda la cadena de valor del plástico y aceleran la necesidad de ampliar el mix tecnológico disponible.
“Las tecnologías emergentes desempeñarán un papel complementario y estratégico respecto al reciclaje mecánico”, remarca Méndez Álvarez.
La reciente entrada de Kutxa en el capital de Entzimatiko marca un hito en la trayectoria de la compañía. ¿Qué ha supuesto esta operación desde el punto de vista estratégico, financiero y de gobernanza?
La entrada de la Fundación Kutxabank en el capital de Entzimatiko representa un paso clave en la consolidación del proyecto desde una perspectiva estratégica, financiera y de gobernanza. Estratégicamente, supone un reconocimiento explícito al valor de nuestra tecnología y a su potencial para contribuir a la transición hacia una economía circular del plástico a nivel global. En el plano financiero, refuerza nuestra estructura de capital y nos permite afrontar con mayor solidez la fase de escalado industrial, reduciendo riesgos y mejorando nuestra capacidad de planificación a medio y largo plazo. En términos de gobernanza, la incorporación de un socio institucional aporta mayor robustez a los procesos de supervisión, alineación estratégica y toma de decisiones, elevando los estándares corporativos de la compañía.
Más allá de la aportación de capital, ¿qué tipo de valor añadido espera recibir Entzimatiko de Kutxa en términos de acompañamiento industrial, acceso a ecosistemas de innovación o proyección a medio y largo plazo?
Desde Entzimatiko valoramos especialmente el valor añadido que Fundación Kutxabank puede aportar más allá de la inversión financiera. Su profundo conocimiento del tejido industrial y su capacidad para articular ecosistemas de innovación resultan clave para acelerar la transferencia tecnológica y el desarrollo de proyectos industriales concretos. Asimismo, su enfoque de acompañamiento a largo plazo y su compromiso con el desarrollo del territorio facilitan una proyección más sólida y sostenible de la compañía.
¿Cómo encaja esta entrada en el capital en la hoja de ruta de crecimiento de Entzimatiko, tanto en capacidad tecnológica como en posicionamiento dentro de la cadena de valor del reciclaje de plásticos?
La entrada de Fundación Kutxabank encaja plenamente en la hoja de ruta de crecimiento definida por Entzimatiko. En términos tecnológicos, nos permite avanzar de manera ordenada desde la validación de procesos hacia fases pre-industriales e industriales, asegurando la madurez y robustez de la tecnología. Desde el punto de vista del posicionamiento, refuerza nuestra ambición de situarnos como un proveedor tecnológico estratégico dentro de la cadena de valor del reciclaje, capaz de complementar las soluciones existentes y de aportar nuevas capacidades para el tratamiento de residuos plásticos complejos.
En el ámbito normativo, el nuevo reglamento europeo de envases y residuos de envases introduce cambios profundos. ¿Cuáles consideras que son los plazos y exigencias más determinantes para la industria del reciclaje en los próximos años?
El nuevo reglamento europeo, entre ellos el PPWR, establece una hoja de ruta muy exigente, con hitos claros a partir de 2030 en materia de reciclabilidad efectiva, contenido mínimo de material reciclado y trazabilidad. Estas exigencias obligan a la industria a evolucionar rápidamente, no solo en capacidad de tratamiento, sino también en calidad del material reciclado y en transparencia de los procesos. Los próximos años serán determinantes para adaptar infraestructuras, escalar tecnologías y modelos de negocio a un marco regulatorio cada vez más estricto y armonizado a nivel europeo.
De acuerdo con la propuesta de Reglamento de Envases y Residuos de Envases de la Comisión Europea, a partir de 2030 todos los envases deberán ser reciclables (o reutilizables) de forma efectiva. Si bien los porcentajes y plazos exactos están todavía por definir, determinados envases plásticos deberán incorporar porcentajes obligatorios de contenido reciclado que aumentarán progresivamente hasta 2040. Según datos de Eurostat, actualmente solo alrededor del 41 % de los residuos plásticos de envases en la UE se reciclan, lo que pone de manifiesto la brecha existente entre los objetivos regulatorios y la capacidad real del sistema. Este contexto genera una presión significativa para desplegar tecnologías capaces de aumentar tanto el volumen como la calidad del reciclaje, especialmente para flujos complejos. El “gap” entre lo existente y lo necesario supone incrementar la capacidad de reciclaje en varios millones de toneladas al año.
“El reciclaje enzimático presenta ventajas diferenciales claras frente a otras tecnologías de reciclaje químico, especialmente por su alta selectividad y su capacidad de operar en condiciones suaves de temperatura y presión”
Desde tu perspectiva, ¿está preparada la industria del reciclaje en el Estado español para adaptarse a estas nuevas exigencias europeas?
La industria del reciclaje en el Estado español cuenta con una base industrial relevante y con una experiencia consolidada en reciclaje mecánico. No obstante, las nuevas exigencias europeas plantean retos significativos que requerirán inversiones adicionales, incorporación de tecnologías de reciclaje avanzado y una mayor integración de sistemas de trazabilidad y control de calidad. La adaptación es viable, pero dependerá en gran medida de la capacidad de colaboración entre industria, administraciones públicas y desarrolladores tecnológicos.
Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, España recicla en torno al 38–40 % de los residuos plásticos generados de envases, con una fuerte dependencia del reciclaje mecánico y limitaciones claras en el tratamiento de residuos multicapa o contaminados. Para cumplir con los objetivos europeos de contenido reciclado y reciclabilidad real, será necesario ampliar el mix tecnológico y fortalecer la inversión en innovación. En este sentido, los fondos europeos y los instrumentos de apoyo a la industrialización pueden jugar un papel clave para acelerar la adaptación del sector.
La entrada en el accionariado de la empresa de la Fundación KutxaBank “supone un reconocimiento explícito al valor de nuestra tecnología y a su potencial para contribuir a la transición hacia una economía circular del plástico a nivel global”.
¿Qué papel crees que jugarán las tecnologías emergentes frente a las soluciones de reciclaje mecánico ya consolidadas?
Las tecnologías emergentes desempeñarán un papel complementario y estratégico respecto al reciclaje mecánico. Mientras que este seguirá siendo fundamental para flujos de residuos bien clasificados y de alta calidad, las nuevas tecnologías de reciclaje avanzado permitirán abordar aquellos residuos que actualmente no pueden reciclarse de forma eficiente. La combinación de ambas será esencial para maximizar las tasas de reciclaje real y cumplir con los objetivos regulatorios sin comprometer la sostenibilidad del sistema.
Sin la incorporación de tecnologías emergentes, estos flujos seguirán destinándose a valorización energética o vertedero. Por tanto, el despliegue de soluciones avanzadas resulta imprescindible para cerrar esta brecha estructural y permitir el cumplimiento efectivo de los objetivos del PPWR.
En este contexto, el reciclado químico del plástico gana peso en el debate sectorial. ¿Qué potencial real atribuyes a estas tecnologías?
El reciclado químico tiene un potencial relevante como parte de un enfoque integrado hacia la economía circular del plástico. Su principal aportación es la posibilidad de transformar residuos complejos en materias primas que pueden reintroducirse en aplicaciones de alto valor añadido. Sin embargo, su desarrollo debe ir acompañado de una evaluación rigurosa de su impacto ambiental, eficiencia energética y viabilidad económica, asegurando su alineación con los objetivos climáticos europeos.
Según diversas publicaciones, el reciclaje químico podría cubrir entre un 15% y un 30% del total del reciclaje de plásticos en Europa a medio plazo, siempre que se despliegue de forma selectiva y eficiente. No obstante, distintos informes señalan la necesidad de evaluar caso por caso estas tecnologías, especialmente en lo relativo a consumo energético y emisiones asociadas, para garantizar que aportan beneficios netos frente a las alternativas existentes.
Centrándonos en el reciclaje enzimático, ¿cuáles dirías que son hoy sus principales puntos fuertes frente a otras tecnologías de reciclaje químico?
El reciclaje enzimático presenta ventajas diferenciales claras frente a otras tecnologías de reciclaje químico, especialmente por su alta selectividad y su capacidad de operar en condiciones suaves de temperatura y presión. Esto permite obtener monómeros de alta pureza, comparables a los de origen fósil, con un menor consumo energético y una huella ambiental reducida. Estas características lo convierten en una tecnología especialmente adecuada para aplicaciones exigentes y alineada con los principios de sostenibilidad.
Diversos estudios científicos publicados en revistas como Nature y Green Chemistry han demostrado que los procesos enzimáticos pueden reducir significativamente la demanda energética frente a rutas termoquímicas, así como minimizar la generación de subproductos no deseados. Además, la calidad del output facilita su reutilización en aplicaciones sensibles, como envases de contacto alimentario, un aspecto crítico para cumplir los objetivos de circularidad de la UE.
“Las tecnologías emergentes desempeñarán un papel complementario y estratégico respecto al reciclaje mecánico”
Al mismo tiempo, ¿cuáles son las principales debilidades o limitaciones del reciclaje enzimático?
Entzimatiko supera una de las principales barreras tecnológicas del reciclaje enzimático, tradicionalmente asociada a los elevados costes de desarrollo, optimización y producción de enzimas. Entzimatiko cuenta con capacidad interna de producción de su mix enzimático a escala industrial, con procesos biotecnológicos optimizados que garantizan costes de producción competitivos, estabilidad del suministro y reproducibilidad del rendimiento en aplicaciones de reciclaje.
En cuanto al escalado industrial, se debe optimizar la velocidad de los procesos para aplicaciones industriales. Desde el punto de vista técnico, se define la robustez del proceso frente a la variabilidad de los residuos plásticos. En el ámbito regulatorio, si bien la industria debe plantear mayor claridad y reconocimiento específico de estas tecnologías dentro de los marcos normativos existentes, las tecnologías “bio” como la nuestra, permite estar dentro de la normativa.
A nivel sectorial, el principal reto identificado es trasladar los buenos resultados de laboratorio a procesos industriales continuos y económicamente competitivos. Sin embargo, el encaje del reciclaje enzimático dentro de las políticas europeas de bioeconomía y descarbonización supone una ventaja regulatoria clara frente a otras rutas químicas más intensivas en energía o carbono.
Las nuevas exigencias legales "obligan a la industria a evolucionar rápidamente, no solo en capacidad de tratamiento, sino también en calidad del material reciclado y en transparencia de los procesos”, señala Méndez Álvarez
Uno de los grandes retos de estas tecnologías es el escalado industrial. ¿Qué dificultades concretas presenta el reciclaje enzimático?
El escalado industrial del reciclaje enzimático plantea desafíos complejos relacionados con la ingeniería de procesos, la estabilidad operativa y la integración en entornos industriales existentes. Pasar de una planta piloto a una instalación industrial requiere validación continua del proceso y una estrecha colaboración con socios industriales. Además, es fundamental garantizar la competitividad económica del proceso en condiciones reales de mercado.
En el caso del reciclaje enzimático, la clave reside en optimizar tiempos de reacción, integración con pretratamientos y operación continua, aspectos que requieren inversión, conocimiento industrial y alianzas estratégicas con actores de la cadena de valor.
A pesar de estos retos, ¿qué ventajas diferenciales puede aportar el reciclaje enzimático?
El reciclaje enzimático ofrece ventajas diferenciales relevantes, especialmente en términos de calidad del material reciclado. La posibilidad de obtener polímeros con propiedades equivalentes al material virgen permite cerrar el ciclo en aplicaciones de alto valor. Asimismo, su menor consumo energético y su potencial para reducir emisiones de gases de efecto invernadero refuerzan su atractivo desde una perspectiva ambiental y regulatoria.
Evaluaciones de ciclo de vida preliminares publicadas en literatura científica indican reducciones significativas de emisiones de CO₂ frente a la producción de polímeros vírgenes y frente a algunas rutas de reciclaje químico. Este perfil ambiental es especialmente relevante en un contexto en el que la UE exige no solo circularidad, sino también coherencia con los objetivos climáticos y de neutralidad de carbono.
Mirando al futuro, ¿qué condiciones consideras imprescindibles para que el reciclaje enzimático se consolide en Europa?
Para que el reciclaje enzimático se consolide como una solución viable y ampliamente adoptada en Europa, será imprescindible contar con un marco normativo claro, predecible y tecnológicamente neutral.
Asimismo, serán necesarias señales de mercado que reconozcan el valor del material reciclado de alta calidad, así como instrumentos de apoyo a la industrialización de tecnologías emergentes.
Finalmente, la colaboración entre empresas tecnológicas, industria transformadora, gestores de residuos e instituciones públicas será clave para acelerar su despliegue a escala.

















